Menú Portada
Juicio por divorcio

Patricia Rato se enfrenta a su peor mañana

Diciembre 15, 2010

Mucho se ha hablado, además, de lo que el torero podría alegar ante el juez. Insisten en que Espartaco quiere malherir a su todavía esposa. Tampoco es cierto. Tal y como publicamos hace algunos días en exclusiva en este medio, no tendrá que enfrentarse a asuntos excesivamente desagradables

pq_922_patriciaratope.jpg

Son estos los días más difíciles para Patricia Rato. Hoy se verá las caras con su todavía marido Juan Antonio RuizEspartaco’ en el juzgado de familia de Sevilla en el que se dilucidarán los aspectos más controvertidos de su divorcio. Entre otras cosas, el juez tendrá que decidir si acepta las medidas previsionales que se dictaron hace ya algún tiempo y en las que se recogían, por ejemplo, los asuntos relacionados con las propiedades y cuestiones económicas diversas. Así mismo, también es motivo de polémica la custodia de los niños nacidos durante el matrimonio. Patricia está serena ante la que se le avecina. Es plenamente consciente del bullicio televisivo que le acompañará en su visita al Juzgado de Familia de Sevilla. No irá sola. Patricia irá secundada por dos de sus mejores amigas, quienes la protegerán ante una dureza que es del todo comprensible. A la Rato se le saltan las lágrimas de los ojos cuando recuerda todo el sufrimiento que lleva a sus espaldas. Hay quien podría imaginar que la situación no es del todo tensa o incómoda. Nada más lejos de la realidad, pues Patricia, una mujer educada en la religión cristiana sufre enormemente cada vez que le sonrojan la cara con preguntas directamente de su más estricta intimidad. Es lo que tiene haberse convertido, a la fuerza, en uno de los personajes más reclamados en el mundo del corazón. Cosas veredes. De ella se habla en todo los aspectos. De hecho, hay quien incluso le atribuye una nueva relación sentimental. Error o información malintencionada. Rato está más que feliz alejada de los brazos de esos hombres que le han hecho sufrir.
Mucho se ha hablado, además, de lo que el torero podría alegar ante el juez. Insisten en que Espartaco quiere malherir a su todavía esposa. Tampoco es cierto. Tal y como publicamos hace algunos días en exclusiva en este medio, no tendrá que enfrentarse a asuntos excesivamente desagradables, puesto que Espartaco tiene la intención de mantener una cordial relación con la mujer que durante dos décadas ha formado parte de su vida. De todas formas, son muchos los que estos días vaticinan sin ton ni son cuáles serán los siguientes capítulos de un culebrón, que muy a pesar de los protagonistas, es el claro comodín para una prensa rosa que cada vez se torna más oscura y policiaca. Es lo que nos queda.