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Es su único interés

Patricia Rato pide respeto para su hija Alejandra

Noviembre 7, 2010

No quiere que se repita la misma historia. Pretende dejar totalmente apartada a sus vástagos de la polvareda mediática. Demasiado está sufriendo ella, como para permitir que se acose a quienes más quieren. Los pequeños no le preocupan tanto, pues están protegidos por la ley de protección al menor. Sin embargo, Alejandra, de dieciocho años, está permanentemente en sus pensamientos.

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Intenta convivir con la polémica, aunque la persecución de los medios de comunicación agobia en demasía. En ocasiones hubiera deseado no ser quien es. A pesar de la tormenta, no se puede negar que Patricia está muchísimo mejor. Poco a poco recupera la estabilidad de la que sus más cercanos siempre han presumido. Es una mujer noble, que no se merece el sufrimiento de los últimos tiempos. Las espadas siguen en alto. Ambas partes parecen enfrentadas in eternum, a pesar que la bondad de Rato impide odiarle, a pesar del daño que es evidente y que, incluso, Juan Antonio reconoce lejos de las cámaras. Patricia tiene la suerte de ser mucho más espiritual. Rato aguanta como puede. Rodeándose de sus más íntimas amistades. De la familia que la quiere y la respeta. Y, sobre todo, de sus hijos. Esos a los que protege por encima de todo.
No quiere que se repita la misma historia. Pretende dejar totalmente apartada a sus vástagos de la polvareda mediática. Demasiado está sufriendo ella, como para permitir que se acose a quienes más quieren. Los pequeños no le preocupan tanto, pues están protegidos por la ley de protección al menor. Sin embargo, Alejandra, de dieciocho años, está permanentemente en sus pensamientos. Desde que la joven participó telefónicamente en el programa ‘Enemigos Íntimos’ se ha convertido en presa de los reporteros gráficos. La buscan y la flashean sin miramientos. Empieza a vender en las revistas del corazón. Por eso, una Patricia atemorizada pide compasión a quienes nos dedicamos al fisgoneo nacional. Insiste en que en la guerra no todo vale: “Aunque Juan se haya referido a nuestra hija en una entrevista, yo pido por favor a todos los medios que respeten la intimidad de Alejandra. Es lo único que quiero y pido en estos momentos por los que estamos atravesando”, dice Patricia con absoluta madurez. Su petición la horna. La convierte, si cabe, en una noble mujer cuya única intención es proteger a sus hijas. A ella no le importa sufrir, si con su dolor evita las lágrimas en sus retoños.
No habrá denuncias
La periodista Karmele Marchante aseguró en el programa ‘Sálvame’ que Patricia tenía intención de interponer demanda contra Lydia Lozano por una información relacionada con la amistad de la joven con el torero. Convincente, Patricia me desmintió que vaya a acudir a los tribunales. Al menos de momento. Ella sabe perfectamente que quien se está encargando de difundir información errónea para hacerle daño ha estado muchos años a su lado. Patricia es una mujer muy inteligente y prefiere que sea la justicia divina la que ponga, de una vez por todas, a cada uno en su lugar.
Por Saúl Ortiz 
saul@extraconfidencial.com