Menú Portada
Viaja a Madrid para estar con su hija

Patricia Rato ejerce de madre

Enero 17, 2011

Me cuentan que Patricia empieza a levantar cabeza. Estos días se ha trasladado a Madrid para acompañar a su hija Alejandra en los primeros exámenes del primer curso de su carrera que estudia en una prestigiosa universidad madrileña. Alejandra es una joven muy inteligente, con una madurez que impresiona, que tiene auténtica devoción por los estudios.

pq__patriciaratope.jpg

Hace ya cerca de dos meses cuando Patricia Rato y Juan Antonio Ruiz Espartaco rubricaron el divorcio, tras alcanzar un acuerdo en los Juzgados de Familia de Sevilla. Aquella fue una época de auténtica locura que llevó al colapso a la trinteañera, poco habituada a los folletines mediática. Tras la tormenta, siempre llega la calma. Eso ha ocurrido en este mediático caso, que con el paso del tiempo parece mucho más difuminado.
 
Me cuentan que Patricia empieza a levantar cabeza. Estos días se ha trasladado a Madrid para acompañar a su hija Alejandra en los primeros exámenes del primer curso de su carrera que estudia en una prestigiosa universidad madrileña. Alejandra es una joven muy inteligente, con una madurez que impresiona, que tiene auténtica devoción por los estudios. La describen como una muchacha de apariencia elegante que enternece con sólo mirarla. Es cercana y parlanchina, quizás por eso todos los que la rodean ensalzan su carácter bonachón y afable. Alejandra es, sin duda alguna, uno de los apoyos incondicionales para Patricia. Saberse querida y respetada hasta el extremo por sus hijos, le empujan a continuar luchando por recuperar su estabilidad.
 
Rato está absolutamente emocionada con los avances de sus hijos. Poco a poco vuelve a esa normalidad que empezaba a necesitar. Ahora, con una nueva vida, empieza a estudiar nuevas propuestas profesionales que le ayuden a mantenerse ocupada. No se cierra a nada, ni siquiera a encontrar un nuevo amor que le ayude a cerrar viejas heridas. Pero no será de forma inminente. De alguna manera, la guapísima mozalbeta necesita sufrir el momento de duelo. Recuperarse lentamente. Es su decisión, pero gusta y hasta enloquece verle sonreír. Patricia es una mujer de una belleza enigmática que consigue envolverla.

Por Saúl Ortiz
saul@extraconfidencial.com