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El portavoz de CiU en el Congreso pretende lograr el apoyo de Telecinco a los planes de los nacionalistas catalanes

Paolo Vasile y Durán i Lleida se reúnen en un conocido restaurante de Madrid en busca de futuras alianzas

Noviembre 29, 2012
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Diez de la noche del pasado miércoles día 28 de noviembre. Una mesa semiescondida de uno de los mejores restaurantes italianos de Madrid, donde a menudo acuden famosos, políticos y empresarios, situado en el Paseo de la Reina, muy cerca de la Estación de Atocha. Ese es el lugar consensuado para una importante reunión entre el consejero delegado de Mediaset España, Paolo Vasile, y el portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, José Antonio Durán i Lleida. Ambos se reúnen para tratar el apoyo de la “cadena amiga” a los futuros planes de los nacionalistas catalanes, que buscan en estos momentos, a la desesperada, el apoyo de un relevante grupo de comunicación a nivel nacional, y no sólo contar con el apoyo infranqueable del Grupo Godo y de su periódico La Vanguardia.

El restaurante elegido por Vasile es Don Giovanni, un local muy del gusto del consejero delegado de Mediaset, italiano como su chef y paisano, Andrea Tumbareis, con el que mantiene una estrecha amistad. La reunión dura alrededor de las dos horas. Sobre las once y media de la noche ambos abandonan el restaurante satisfechos y entre sonrisas. Parece que los temas tratados han sido beneficiosos para ambos. Durán i Lleida a la mañana siguiente afronta un nuevo envite informativo en Los Desayunos de La 1 y tiene que estar fresco desde primera hora. María Casado le espera en el plató.

El doble lenguaje de Durán i Lleida

En la reunión, el portavoz de CiU le cuenta a Vasile que padece una gran desilusión y cierto desánimo por los últimos resultados electorales conseguidos en Cataluña por su formación, que a día de hoy todavía sigue liderada por Artur Mas, con el apoyo de la familia Pujol. Durán i LLeida se lo ha dicho a Vasile: él es partidario de que la consulta sobre la independencia se retrase lo más posible, que no hay prisa, que no es un tema urgente en un momento tan delicado para Cataluña, en el que hay que formar un Gobierno a toda costa y aprobar unos presupuestos autonómicos muy complicados, que llevan aparejados grandes recortes sociales: “No va a ser nada fácil“, es la coletilla ya habitual de Durán a todos sus conocidos.

El portavoz de CiU en el Congreso está transmitiendo un mensaje en Madrid muy claro que busca el apoyo de un gran medio nacional para llevarlo a buen puerto: “Tenemos una responsabilidad y vamos a ejercerla, pero siempre y cuando alguien nos acompañe en nuestras responsabilidades. Y vamos a ver quién es y se atreve”. El portavoz de CiU ya da por rota la alianza con el PP y no se fía ni de ERC, ni del PSC-PSOE.

En las constantes reuniones que está manteniendo Durán i Lleida en la capital de España, su lenguaje es muy diferente al que emplea en Cataluña. Aquí su mensaje tiene un tono muy personalista: “Hay grandes diferencias entre Artur Mas y yo. Y entre Convergencia y Unió. Somos dos entes muy diferentes”. Ya lo manifestó Durán en el balcón del Hotel Majestic de Barcelona sólo minutos después de concluir las pasadas elecciones autonómicas en Cataluña, cuando -ante los gritos de independencia que proclamaban sus simpatizantes desde la calle-, abandonó la atalaya donde estaba junto a Artur Mas y se marchó por la puerta de atrás. Por eso el mensaje de Durán i Lleida hacia el consejero delegado de Mediaset España, Paolo Vasile, fue tranquilizador: buscar alianzas y alcanzar pactos mediáticos que favorezcan a ambos grupos, al margen de la independencia total de Cataluña en relación a España.

Y la publicidad de Telecinco, de por medio

Un acercamiento preciso y certero, precisamente en un momento en el que la publicidad y los acuerdos mandan en los medios de comunicación, que atraviesan una grave crisis financiera y de identidad, y donde Telecinco atraviesa algún que otro problema. Por ejemplo, ha tenido que recular y ha retirado la querella contra Pablo Herreros, el famoso impulsor del boicot al programa “La Noria”. En el acuerdo alcanzado entre ambos, Herreros se ha comprometido a reconocer la libertad de los anunciantes para gestionar sus acciones de publicidad independientemente de los contenidos de cualquier programa de Telecinco. Esta cadena televisiva responsabilizó a Herreros de la pérdida de 3,6 millones de euros, cantidad correspondiente a lo que estima que perdió en publicidad en los meses de noviembre y diciembre de 2011. El boicot llegó a suponer que el espacio presentado por Jordi González se quedara sin anunciantes y que más de 50 marcas se retiraran de esa franja horaria, lo que dejó al programa sin anunciantes. Finalmente, Telecinco tuvo que retirar el citado programa.

Esta decisión de recular y pactar ha llegado tras lanzarse de nuevo en Internet otra iniciativa similar, a raíz de conocerse el intento de la “cadena amiga” de demandar a Herreros. La nueva campaña en internet pedía a los anunciantes que retirasen otra vez la publicidad de Telecinco hasta que la cadena no retirase la querella. De hecho, un anunciante, Trivago, hizo público que retiraría su publicidad de Telecinco a partir de diciembre.

La noticia llegó incluso a varios medios de comunicación italianos, como La Repubblica o Il Fatto Cuotidiano, que dieron cuenta de la historia de Pablo Herreros, consiguiendo miles de firmas de apoyo a su figura en las redes sociales.El acuerdo entre Telecinco y Herreros fue hecho público por la cadena de Vasile mediante un comunicado oficial, que no se hará si fructificase el posible pacto de apoyo a los planes de los nacionalistas catalanes de CiU.

Juan Luis Galiacho