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Alejandro Oliver, cuñado de Patricia Olmedilla, denuncia su caso

Paloma Lago estuvo a punto de casarse con su falso Príncipe

Febrero 15, 2010

Es un no parar. Los presuntos estafados por el Príncipe Zalesky siguen denunciado públicamente sus casos. Ahora, un argentino que destila elegancia, insiste en que el ex novio de Paloma Lago le quiso pagar con dos cheques sin fondos.

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La historia de Voitec, el supuesto Príncipe que embaucó a Paloma Lago, sigue dando mucho de qué hablar. Con el paso de los días, nuevos damnificados quieren denunciar públicamente su experiencia. Es el caso del argentino Alejandro Oliver, cuñado de Patricia Olmedilla, con quien Voitec mantuvo una excelente relación amistosa durante varios años. Sin embargo, la amistad se truncó el día en el que Zaleski le convenció para urbanizar unos terrenos en Oropesa del Mar. El elegante Oliver aceptó su propuesta y ajustó el precio para cumplir con su sueño. El problema llegó, al parecer, cuando Voitec le quiso ‘colar’ dos pagarés sin fondos. Álex montó en cólera y el asunto ha llegado a manos de la prestigiosa penalista Teresa Bueyes que estos días anda preparando la demanda que interpondrá para intentar recuperar el dinero perdido. Pero puede que el número de supuestos estafados aumente como la espuma en los próximos días, pues insisten en que Alejandro presentó a Voitec a importantes financieros y empresarios de fama reconocida. Habrá que esperar, pero el día en el que el argentino ofrezca su testimonio puede ser de lo más revelador, pues no sólo ha vivido en carnes propias un asunto peculiar, sino que me cuentan que él fue testigo de los preparativos de la boda entre Paloma y Voitec. La presentadora y el empresario mantuvieron largas conversaciones en la casa que Alejandro posee en Toledo. Allí, guarecidos de miradas indiscretas, preparaban a todo trapo un enlace matrimonial que, afortunadamente, nunca llegó a producirse. Oliver es el único que podría dar luz a semejante folletín, quizás porque es de los pocos que conocían la intención de pasar por la vicaría. Ella se fue antes de formalizar su romance, puede que alertada por amigos en común que quemaron el teléfono. Es, como si de repente, Paloma hubiera tenido a un ángel protector que le guiaba durante su turbulenta relación.
 
Otro damnificado más
 
Compartieron pupitre. Juntos vivieron los momentos más felices de su vida, y también los más complicados. Fueron amigos íntimos. Antonio del Vale se enroló en un grupo como guitarrista y destacó en el mundo de la interpretación, Voitec, sin embargo, estudiaba con ahínco la metodología que utilizaría para conseguir sus propósitos. Parecía una relación de amistad idílica hasta que, Voitec contactó con Antonio de nuevo: “Me propuso abrir un negocio en común. Yo, que lo conocía desde muy pequeño, no puse problemas y acepté porque consideré que el asunto podría reportarnos muchos beneficios”. Pero la realidad era más bien distinta. Tras meses de duro esfuerzo, Antonio comprobó que el dinero que había invertido en una sociedad aparentemente inexistente, había desaparecido, o tal parece: “Fueron 20.000 euros que ya no tengo y que me provocaron una fuerte depresión y mucha impotencia”. Tras el disgusto pertinente, Antonio y su abogado acudieron a los tribunales: “Esperemos que haya justicia”. Un año después, el contencioso sigue su curso a la espera de una resolución que ampare al más débil: “A mí me lo ha hecho pasar muy mal. Incluso le reclamé el dinero porque mi madre estaba en una situación difícil y él me espetó que desde hacía meses sufría un tumor cerebral y que no podía pagarme”, confiesa.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)