Menú Portada
Por primera vez, habla sobre Carmina Ordóñez

Paco Pablo Peralta: “El silencio es lo único que puede describir a una gran mujer”

Julio 23, 2009

Tras cinco años desde su desaparición, Carmina Ordóñez sigue estando presente en todos los rinconces. Uno de sus mejores amigos, Paco Pablo Peralta, no duda en definir a la mujer que un día formó parte de su vida sentimental.

pq_829_carminao.jpg

Hace cinco años que su corazón dejó de sentir. Aquella histórica mañana, Carmina Ordóñez pasó a engrosar el abultado número de rostros populares con un final dramático. Su amiga Eva Carreño, una impresionante morenaza de belleza racial, encontraba su cuerpo yaciendo inerte en la bañera de su domicilio. La imagen no pudo ser más terrorífica. Quizás, por eso, Carreño todavía sigue intentando recuperarse de aquel shock que le obligó a acudir a varios psicólogos para que le ayudaran a conciliar el sueño. Eva lo pasó mal. Derramó lágrimas de sangre y se ocultó ante el aluvión de ofertas televisivas. No podía hablar. Sin embargo, lo hizo cuatro años después cansada de que su nombre circulara por todos los platós. Aquella entrevista fue toda una revelación. No cabe duda de que su testimonio es el más creíble y sincero de cuantos ha habido. Ahora, en el quinto aniversario de su fallecimiento, Eva todavía se emociona al recordar a la Reina de Corazones. No puede ocultar el dolor que le supone recordar el momento en el que vio por última vez a su mejor amiga. Afortunadamente, la magnánima Eva ha conseguido recuperarse de la depresión que le ha acompañado durante los últimos tiempos y, en su rostro, vuelven a dibujarse sonrisas de serenidad. Se lo merece, pues su gentileza y dadivosidad son indiscutibles.
Muchos son los que han decidido comercializar con la muerte de Carmina Ordóñez. Su hijo Julián Contreras se ha llenado las arcas entre lágrimas y sollozos. Además de escribir aquel libro en el que describía con meticulosidad cómo era la Ordóñez en la intimidad, el fortachón de mirada lánguida no ha dudado en largar en los platós de televisión a cambio de dinero. Contra todo pronóstico, fue Julianín el que recogió el testigo de su madre. Como ese PepeEl Marismeño’ que ahora pide cantidades astronómicas por airear nuevos aspectos sobre su relación con Carmen. El que no corre, vuela. Otros, sin embargo, nunca se han pronunciado. Es el caso del rejoneador Paco Pablo Peralta, gran amigo de Carmina y una de sus últimas conquistas. Rara es la ocasión en la que Peralta se ha dejado ver en lugares plagados de reporteros o cámaras de televisión. No quiere entrar en el juego, pero conseguí hablar con él unos minutos: “Estoy convencido de que el silencio es lo único que puede describir a una gran mujer. La quería con locura y espero que se lo esté pasando muy bien donde esté, porque realmente se lo merecía. Era alguien a quien yo nunca podré olvidar. No es Carmina, es la gran señora Carmina. Lo que tiene que hacer la prensa es tratarla bien, por favor, ya sufrió bastante durante toda su vida”. Enternece, quizás hasta sonroja, que haya quien prefiera recordarla con cariño. Siempre ha habido clases.
Por Saúl Ortiz