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Pablo Vázquez Vega, presidente de RENFE, pasa del dolor de las víctimas del accidente de Angrois, 81 muertos, mientras publica un libro de normas de circulación ferroviaria

Abril 20, 2016

La Red Nacional de Ferrocarriles Españoles pretende gastarse 118.000 euros para adjudicar un contrato que tendrá una vigencia de 10 meses. Mientras, siguen sin depurarse responsabilidades políticas dos años y cuatro meses después

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La política tiene en las Infraestructuras y en el Transporte uno de sus pilares fundamentales. Desde los tiempos precolombinos de las rutas de Comercio por tierra y mar, las conexiones entre pueblos y las vías que los unían han sido esenciales para el desarrollo de la humanidad. Infraestructuras, transporte y política vivieron pues, una relación íntima a lo largo de los siglos. El pasado 24 de julio de 2013, esta relación se transformó en un amasijo de hierros en la curva de A Grandeira, sita en la Parroquia compostelana de Angrois, a escasos kilómetros de la Estación de Renfe de Santiago de Compostela, a donde el Talgo Serie 730 nunca logró llegar. Los ocho coches y dos cabezas tractoras que cubrían un servicio Alvia descarrilaron, según la hipótesis que cobra más fuerza, por un exceso de velocidad. El maquinista, Francisco José Garzón, encaró la curva a una velocidad que rondaba los 194 km/h pudiendo reducir esta mínimamente antes de realizar un giro limitado a un máximo de 80 km/h. El resto es historia: el tren descarriló con 218 pasajeros a bordo. El bagaje mortal alcanzó las 81 personas fallecidas. El emocional, causó heridas en la sociedad gallega que ya jamás se cerrarán

Infraestructuras, Transporte y política nunca supieron retomar su relación cordial desde este incidente. Las víctimas del Alvia han intentado por activa y por pasiva involucrar a la clase política en esta historia de 81 vidas quebradas. Las reclamaciones de justicia han sido interminables, pero nunca se ha llegado a depurar responsabilidades. El único imputado es el maquinista. Incluso muchos de los representantes políticos han ascendido en su cargo, en lugar de ser reprendidos por sus errores. Más de dos años después de la catástrofe,  la asociación Plataforma Víctimas Alvia 04155 ha intentado, una vez más, llamar la atención de la clase política en este caso. Para ello ha hecho entrega de varias invitaciones para el pase especial del documental “Frankenstein-04155” a representantes del Partido Popular y del Partido Socialista, entre ellos el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. El documental, dirigido por Aitor Rei y que contó con la inestimable colaboración de los afectados, trata de desentrañar lo ocurrido aquella fatídica víspera del Día del Apóstol.

Un libro contra el desastre

Mientras tanto, las entidades protagonistas siguen sin mover ficha al respecto. El convoy estaba operado por Renfe, presidida por Pablo Vázquez Vega, que en dos años se ha limitado, junto con Adif, a revisar protocolos de seguridad y comunicación, así como señalar algún tramo peligroso en las vías por las que circulan los ferrocarriles. Ahora, la entidad pública empresarial dependiente del Ministerio de Fomento de Ana Pastor, ha sacado a concurso la edición, impresión y entrega de libros de normas de los maquinistas y de libros de normas de circulación ferroviaria”.

Para ello, la Dirección General Económico-Financiera de Renfe pretende gastarse 118.000 euros para que los maquinistas tengan bien presente y por escrito las pautas de circulación que la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles cree oportunas para evitar desastres como el del 24 de julio de 2013. Un proceso de licitación abierto y de tramitación ordinaria para adjudicar un contrato que tendrá una vigencia de 10 meses.

Parece que Renfe pretende solucionar en 10 meses, y mediante un libreto, lo que las víctimas del Alvia llevan más de dos años y medio reclamando. Mientras, las autoridades públicas siguen mirando hacia otro lado. Por lo pronto, ya han negado su asistencia a la presentación de un documental en el que muchas familias han puesto sus esperanzas. El director del metraje, expone de forma clara la respuesta de los políticos a las invitaciones: Ningún político aceptó la invitación. Para nada. Alguno de cuya invitación se encargó la plataforma de víctimas, contestó que no participaba por respeto a las víctimas ¡Pero si las que hacían el ofrecimiento eran ellas!”.

Doinel Castro