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Pablo Iglesias se olvida que Mediaset -Tele 5 y Cuatro, sus principales panaceas mediáticas-, están controladas por Silvio Berlusconi y su hijo Pier Paolo, inmersos y condenados en varias causas judiciales

Febrero 9, 2016
pablo iglesias cuatro

La desmemoria de Pablo Iglesias, líder de Podemos, es tan sorprendente como él. Les recordamos algunas de sus perlas sobre los Medios de Comunicación:

– “No puede ser que algo tan importante, y de interés público, imprescindible para la democracia, como son los medios de comunicación, esté solo en manos de multimillonarios”

– “El poder mediático es un poder. Entonces, todo poder necesita regulación social y eso se hace a través de leyes. ¿Dónde está el problema?”

– “La gestión de la información no puede depender únicamente de hombres de negocios y su voluntad por permitir la libertad de expresión”

– “Los medios de comunicación, por lo menos una parte, tienen que tener mecanismos de control público”

– “Si el derecho a la información es un derecho democrático, la concentración de la propiedad es incompatible con ese derecho”

– “no puede ser que algo tan importante, y de interés público, imprescindible para la democracia, como son los medios de comunicación, esté solo en manos de multimillonarios”

– “El poder mediático es un poder. Entonces, todo poder necesita regulación social y eso se hace a través de leyes. ¿Dónde está el problema?”

– “la gestión de la información no puede depender únicamente de hombres de negocios y su voluntad por permitir la libertad de expresión”

Ahora, no le importa nada de eso. Es la estrella de La Sexta,  Cuatro y Tele 5, sus principales panaceas mediáticas. Ni habla ni le preguntan de los Eres de Andalucía, ni de la casta de los sindicatos, ni de Grecia, ni de Tsipras, ni de tantas otras cosas. Pero utiliza como plataforma de su “proyecto” a Mediaset, la cadena de televisión propiedad de Silvio Berlusconi.

Mucho se ha dicho sobre Silvio Berlusconi, Il Cavaliere. Su poderío y su actividad polifacética dan para escribir no uno, sino varios libros. El político, empresario, inversionista, abogado, periodista deportivo y magnate de los medios informativos italiano ha sido el nova más en cada uno de los ámbitos en los que ha probado suerte, hasta que a partir  de 2009 su imperio se empezó a desmoronar. Precisamente, su relación con los Medios de Comunicación es la que nos interesa: dueño de la poderosa corporación de telecomunicaciones Mediaset (su presidente lo ocupa testimonialmente Fedele Confalonieri) vive una complicada relación con la Justicia debido a sus constantes tropiezos con la legislación. El Caso Mediaset -vinculado a la compra de derechos de transmisión-, ha sido el que ha provocado la sentencia histórica que ha condenado al ex presidente de cuatro años de cárcel por fraude fiscal tras sus 34 procesos judiciales durante dos décadas. Hay que recordar que Mediaset es el paraguas bajo el que se resguarda una marca como Tele 5 y Cuatro, cadena que se encuentra arrinconada por la cantidad de procesos judiciales y querellas levantados en su contra.

De tal palo, tal astilla     

Y como de tal palo, tal astilla. Su hijo, Pier Silvio Berlusconi, no podía ser menos. El segundo de los hijos de Berlusconi, de 44 años, es vicepresidente y consejero delegado del Grupo de televisión Mediaset, presidente de RTI y, por supuesto, también tiene chanchullos que ocultar.

Padre e hijo, así como una decena de dirigentes de la empresa televisiva, fueron los principales investigados en el caso Mediaset, que comenzó a rondar a la familia en octubre de 2010. La investigación fue una derivación romana de una acusación iniciada por la Fiscalía de Milán sobre la compraventa de derechos televisivos y cinematográficos de Mediaset ya que supuestamente se inflaban los precios de series y películas adquiridas en Norteamérica de forma artificial para ingresar la diferencia en paraísos fiscales y reducir las ganancias reales de la empresa y el pago de impuestos en Italia.

Pero el caso Mediaset no acaba aquí: la investigación Mediatrade-RTI también ha salpicado a la hija de Il Cavaliere, Marina Berlusconi, quien, junto con su hermano Pier Silvio Berlusconi, fue inscrita en el registro de sospechosos como parte del proceso de compra y de los derechos por los delitos de lavado de dinero procedente de la televisión.