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En las elecciones federativas se impuso el candidato apoyado por ERC

Otro problema para Villar: la Federación Catalana, controlada por la plataforma pro selecciones

Junio 15, 2009

Jordi Casals, elegido presidente de la Federación Catalana de Fútbol (FCF) el pasado fin de semana, apoya la reivindicación de la plataforma pro selecciones catalanas y luchará por este objetivo durante su mandato de cuatro años. Casals derrotó al candidato continuista, más próximo a las tesis de Angel María Villar, tras ´vender´ a la oposición a cambio de dinero y promesas incumplidas. Casals recibió –según cuentan- apoyo económico de la plataforma pro selecciones y ahora deberá aceptar sus tesis.

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Angel Villar disfruta estos días de su estancia en Sudáfrica con motivo de la Copa Confederaciones. A ocho mil kilómetros de allí, en Barcelona, se le escapaba un importante bastión que hace ocho meses fue su sostén para cargarse las elecciones en la Española. Ricardo Campoy, el presidente de la Catalana que formaba parte de la Plataforma Federación de de todos, cambió de bando tras la promesa de Villar de transferir el dinero de las subvenciones retenido hacía tiempo y de permitirle organizar un torneo internacional de fútbol con la Catalana como protagonista. El dinero llego, pero no el torneo.
Ahora a Campoy ese apoyo le ha costado su puesto. Bueno, no a él sino a su vicepresidente Jesús Farga. Jordi Casals, presidente del Sant Boi, ha ganado las elecciones con el 57 por ciento de los votos emitidos (478) por los 341 de Farga. Curioso también que Casals haya ganado las votaciones por 137 votos, contando con 200 procedentes del fútbol sala, lo que quiere decir que durante cuatro años la FCF estará controlada por el fútbol cinco y no por la gran estructura del fútbol 11 que es quien realmente sostiene todo el entramado, incluido el muy deficitario fútbol sala.
El problema para Villar es que una de las territoriales más fuertes se le escapa del control político, aunque no del económico. Hace meses la Española compró un local para la Catalana en Cornellá por el que pagó medio millón de euros y ahora está prevista una remodelación tasada en otros 200.000 euros. ¿Los pagará Villar a un presidente que públicamente ha manifestado que “las cosas con los madriles van a cambiar sustancialmente”? Si no es una declaración de hostilidad, falta muy poco.
Para Casals (CIU) el problema es que como compañeros de viaje lleva al sector más duro y radical de ERC y estos, que le han llevado a la presidencia, exigirán que se cumplan sus reivindicaciones. Por ejemplo, el ansiado deseo de competir en torneos internacionales al mismo nivel que España. ¿Qué pasará cuando la RFEF prohíba a la selección catalana jugar en fechas coincidentes con la selección española, o en el caso de que lo permita no autorice la presencia de los internacionales catalanes? ¿El célebre torneo de las naciones sin Estado, se disputará algún día? ¿O el cuadrangular con Argentina, Brasil e Italia? Difícil que Villar dé su autorización a esta nueva Catalana, cuando será más que evidente la politización de esos actos.
Miguel García, presidente del Hospitalet, nos decía ayer mismo que “yo soy partidario de todas las reivindicaciones, pero siempre dentro del marco constitucional”. Y añadía sobre lo que espera sea la relación entre Barcelona y Madrid que “si Casals no mantiene la relación se equivocará y saldrá perjudicado el fútbol catalán. Pero debe ser consciente de los compañeros que lleva en su mochila y lo que le van a exigir”. Complicado, muy complicado para todas las partes.