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Otra herencia envenenada para Cospedal: Las misteriosas construcciones de Defensa ubicadas en instalaciones militares, un Centro Militar de Farmacia para producir medicamentos para los militares y otra en una Base de Helicópteros en Colmenar Viejo (Madrid), sobre las que planea el ocultismo

Febrero 17, 2017

En 2011, el Consejo de Ministros autorizó la celebración de un contrato para la construcción de la Nave de Producción del Centro Militar de Farmacia de la Defensa, por un importe estimado de 21 millones de euros. España se americaniza con un elevado gasto en lo militar y la presencia del amenazante copago en lo sanitario.

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María Dolores de Cospedal se ha convertido en los últimos meses en protagonista del PP: asumió como ministra la responsabilidad del Ministerio de Defensa con los familiares de las víctimas del YAK 42 -lo que no hizo Federico Trillo-, y Mariano Rajoy la ha ratificado como secretaria general del Partido Popular. Pero, probablemente, tendrá que asumir otras decisiones, cuanto menos sorprendentes, de su antecesor en el cargo, Pedro Morenés.

El presupuesto del Ministerio de Defensa ha aumentado en este ejercicio 2017 un 30%. La nueva época boyante y espléndida que encamina el Ministerio de Defensa de Cospedal contrasta abiertamente con las amargas quejas que Pedro Morenés que con la llegada de los presupuestos de 2014 (y una reducción del 3,2%), lamentaba la necesaria redistribución de las plantillas de las Fuerzas Armadas, que “probablemente lleve a una reducción” de efectivos. Pero los tiempos han cambiado. Tanto, que la situación del Ministerio ha experimentado un giro de 180 grados. Las Fuerzas Armadas despliegan actualmente el mayor número de operaciones de su historia, al participar en 20 operativos compuestos por 12.000 militares en el exterior y 2.300 efectivos en misiones internacionales, el mayor contingente militar jamás visto. El aumento para Defensa que se vislumbra en la propuesta que Rajoy presentará al Congreso permitirá a la cartera militar sostener los gastos que ha realizado en los últimos tiempos, incluso la construcción de misteriosas Naves y Edificios de Oficinas tanto en el Cuartel General de las FAMET (CG FAMET), ubicado en la Base ‘Coronel Maté’ en Colmenar Viejo (Madrid), así como en el CIR de San Pedro sito en la misma localidad, entre otras.

Muchas son las incógnitas que siguen abiertas sobre las infraestructuras sitas en estos dos espacios. Los motivos de su construcción: la posible recalificación urbanística de los terrenos, las empresas que ocupan las instalaciones, las empresas adjudicatarias, los concursos llevados a cabo para las adjudicaciones o los importes de las mismas. Preguntado por Extraconfidencial.com, el Ministerio de Defensa parece solo arrojar luz sobre el Centro Militar de Farmacia de la Defensa, ubicado en la Base Logística de San Pedro, un Centro orientado al desarrollo de medicamentos para los militares. Sin embargo, nada se sabe acerca de las obras llevadas a cabo en Cuartel General de las FAMET (CG FAMET), ubicado en la Base Coronel Maté. La nueva infraestructura parece actuar como Base de Helicópteros, pero el ocultismo al que es sometida por parte del Ministerio de Cospedal intrinca todavía más el asunto. Sin respuesta a las preguntas de este periódico sobre esas naves.

CIR dentro

Más medicamentos para los militares, menos para los españoles

El Centro Militar de Farmacia de la Base Logística de San Pedro es un perfecto reflejo del momento que vive la gestión militar en nuestro país. España se ha visto inmersa, de repente, en una de las mayores intervenciones militares de su historia, teniendo que pagar por ello un precio demasiado elevado. A los evidentes costes de manutención, hospedaje y necesidades básicas hay que sumar otros gastos que a veces parecen ser olvidados. La Junta de Contratación del Ministerio de Defensa disponía hace aproximadamente un año un monto de 36 millones de euros para hacer posible, durante dos ejercicios, el “Acuerdo Marco para la selección de empresas distribuidoras farmacéuticas que suministren medicamentos y otros productos sanitarios a las Farmacias de las Fuerzas Armadas abiertas al público no hospitalarias”.

Y es que el descontrol en el gasto farmacéutico para el Ministerio de Defensa no es precisamente rara avis. A finales de 2015, y de modo parejo a la licitación millonaria para la distribución de medicamentos a los militares el, por aquel entonces, ministro de Defensa, Pedro Morenés, inauguraba el Centro Militar de Farmacia de la Defensa, ubicado en la Base Logística de San Pedro, en Colmenar Viejo (Madrid). El Centro es el único laboratorio dependiente de la Administración General del Estado capaz de producir medicamentos para uso público y según la página web del Ministerio “su carácter militar y su capacidad de fabricar medicamentos esenciales no sólo para las Fuerzas Armadas sino también en caso de catástrofes o accidentes, y de reaccionar frente a emergencias sanitarias, lo convierten en una herramienta esencial para la seguridad y defensa nacional”.

En 2011, el Consejo de Ministros autorizó la celebración de un contrato para la construcción de esta Nave de producción del Centro Militar de Farmacia de la Defensa, por un importe estimado de 21 millones de euros.

Es curioso comprobar como, por un lado, España se quiebra ante la amenaza del copago sanitario, con el primer match ball que ha tenido que salvar la ministra de Sanidad, Dolors Monserrat tras asegurar que se debería ajustar la cantidad abonada por los medicamentos para los jubilados de más renta; y por el otro, el Ministerio de Defensa asume un gasto insostenible en el mismo concepto, llegando a pagar 36 millones para abastecer de medicamentos a los militares y 21 millones para producirlos en un centro propio. Un centro creado para posibles emergencias como el desabastecimiento de los mercados, algo que parece lejano ante la pretendida subida de los precios de los medicamentos en España.

Y es que el modelo militar y sanitario español cada vez se asemeja más al sistema americano. Quizá así se entienda la buena sintonía existente en la reunión que el presidente español, Mariano Rajoy mantuvo con su homólogo estadounidense, Donald Trump el pasado 8 de febrero y en la que se ofreció como “interlocutor en Europa, América Latina y también en el Norte de África y Oriente Medio”, siendo uno de los pocos dirigentes que ha mostrado tal colaboración con Norteamérica y el nuevo rumbo que parece estar cogiendo. Quizá, así también se entienda que el ministro saliente de Defensa, Pedro Morenés, suene ya como embajador español en Washington y sea el nuevo hombre de España para Donald Trump.

Doinel Castro