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Fuentes judiciales afirman que ni el amparo ante el TC ni el indulto le serán concedidos y deberá estar, como mínimo, de seis a ocho meses entre rejas

Ortega Cano demorará su entrada en prisión hasta después de las Navidades, paralizando la tramitación de la ejecutoria

Diciembre 16, 2013
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El torero José Ortega Cano no entrará en prisión, al menos, hasta después de las fiestas navideñas y de año nuevo. En una jugada manifiesta para ganar tiempo al tiempo y demorar al máximo su entrada en prisión, el abogado del torero, el aragonés Enrique Trebolle ha interpuesto, adelantándose al requerimiento de ejecutoria, dos acciones; una, recurrir en amparo al Tribunal Constitucional la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Sevilla; y, dos, interesar el indulto al Gobierno de Mariano Rajoy, al igual que han hecho otros conocidos delincuentes, como el ex presidente del Sevilla, José María del Nido, y el ex presidente balear, Jaume Matas.

Fuentes jurídicas indican que de estos delincuentes, quienes lo tienen más difícil son el abogado Del Nido, por la elevada pena impuesta de más de siete años de prisión, y el torero Ortega Cano por la naturaleza de la pena que se le ha impuesto: conducción temeraria y conducir bajo el estado de gran embriaguez. En medios judiciales se considera que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, no cederá ante las presiones como hizo en el caso del famoso conductor kamikaze condenado a 13 años de prisión por circular en sentido contrario en la AP-7, en Valencia, y causar la muerte de un joven en un accidente de tráfico. Fue el Tribunal Supremo quien el pasado mes de noviembre anuló este controvertido indulto.

Sin apoyo de la Fiscalía

En este caso la situación es la contraria. La Fiscalía de Sevilla ya ha anunciado que  no se aprecia “ningún motivo extraordinario” para apoyar la petición de indulto solicitada. Y si la Fiscalía no lo hace, difícilmente lo puede hacer el Gobierno de Rajoy al no contar con los informes positivos preceptivos. Como tampoco parece que el Tribunal Constitucional admita a trámite el amparo solicitado, dado que prácticamente en ningún caso el TC lo admite tratándose de este tipo de delitos. Por lo que la situación de Ortega Cano es muy complicada y todas las fuentes consultadas afirman que deberá ingresar en prisión después de las fechas navideñas.

No obstante, el torero jugará al máximo con la dilatación en la tramitación de la incoación de la ejecutoria, es decir, que se le notifique la entrada inminente en prisión. Por que una vez notificada ya sí que es firme. La cadena que se sigue es que la Audiencia Provincial de Sevilla remita al juzgado correspondiente la sentencia definitiva. Luego se inicia la tramitación de la ejecutoria, que es dar a conocer al condenado la sentencia y el deber de entrar en prisión, que éste puede pactar ya que, en teoría, entraría libremente.

Intento de llevar la delantera

Ahora, el abogado de Ortega Cano, con las medidas que ha tomado, intenta llevar la delantera antes de que haya males mayores; y así puede pedir la suspensión de la entrada en prisión, que de nuevo se la debe conceder el Juzgado. Y aunque ambas medidas sean luego desestimadas, el torero ya ha ganado unos meses sin ir a la cárcel, pasando así las vacaciones navideñas y de año nuevo en su casa y no entre rejas.

Sin embargo, fuentes jurídicas y penitenciarias indican que lo más probable, casi seguro, es que el fin de Ortega Cano en un plazo no muy largo sea la prisión más cercana a su domicilio. Según estas fuentes, el torero pasará entre rejas entre seis y ocho meses, como mínimo. Ya que al entrar en prisión lo primero que se debe hacer es clasificarle. En esto se tarda unos tres meses. Normalmente en este tipo de penas lo primero es una clasificación ordinaria de de segundo grado, que le impide salir de prisión salvo en permisos extraordinarios. Si nada mas entrar se le calificara de tercer grado eso significaría un trato favorable hacia su persona, ya que en este tipo de condenas no se califica de entrada a los condenados con el tercer grado, que les permite salir de prisión a diario con la condición de volver a dormir a la cárcel. Si a Ortega Cano se le aplicara de entrada este tercer grado a los trse meses se estaría cometiendo una grave desigualdad con el resto de condenados y no se aplicaría el principio de igualdad, con los problemas añadidos que eso conllevaría.

Por eso lo más normal es que se le clasifique de entrada con el segundo grado y que tenga que “matricularse” en cursos formativos en prisión sobre la alcoholemia y seguridad vial. Con estos cursos más una buena conducta en la cárcel puede aspirar ya en la segunda clasificación, que se celebrará seis u ocho meses después, a que ya le concedan el tercer grado y pueda salir a la calle con la condición de ir a dormir, o bien a tener una pulsera telemática.  

Condena “benevolente”

La actual situación carcelaria de Ortega Cano es muy complicada por la gravedad del tipo de delito. La Sección Primera Audiencia Provincial de Sevilla confirmó la pasada semana su condena a dos años y medio de cárcel por el accidente de tráfico mortal ocurrido en mayo de 2011 en el que falleció Carlos Parra, vecino de Castilblanco de los Arroyos. Además este alto tribunal le imputó también un delito contra la seguridad vial en su modalidad de conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas al considerar que “no se quebró” la cadena de custodia de la sangre extraída y analizada posteriormente por el Instituto Nacional de Toxicología, cuyo análisis arrojó un resultado de 1,26 gramos de alcohol por litro en sangre. No obstante, la condena que se ha impuesto a Ortega Cano es la mínima posible, por lo que el tribunal ha sido benevolente con él, ya que le podían haber puesto la máxima de cuatro años de prisión.

Juan Luis Galiacho