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Óliver Torres no se quiere marchar del Atlético

Enero 14, 2016

Su objetivo es terminar convenciendo al Cholo Simeone. Tiene contrato hasta 2018 y su renovación está en stand by.

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Óliver Torres es un muchacho de ideas fijas y, desde hace tiempo, en su mente sólo existe un foco de atención: triunfar en el Atlético de Madrid. Eso es algo que saben sus más allegados y que él mismo se encarga de recordar cada vez que concede una entrevista. En una de sus últimas intervenciones en los medios, llegó a decir que hasta estaría dispuesto a defender la portería, siempre y cuando esta sea la del Atleti. Hipérboles aparte, el joven volante tiene claro que no quiere moverse del cuadro colchonero, al menos no en esta temporada y mucho menos en el mercado invernal.

Las informaciones publicadas en algunos medios durante los últimos días, no obstante, van en otra dirección bastante diferente. Es cierto que Óliver ha perdido el favor de su entrenador en las últimas fechas, pero eso no quiere decir que esté buscando una salida. De hecho, en este punto su entorno se muestra ciertamente indignado: “Está centrado en el Atlético y en esta temporada, no nos planteamos nada en ninguna dirección”. En ninguna dirección que no sea la del Manzanares, se entiende.

Un 2016 complicado

El extremeño regresó este verano al Atlético después de un fructífero paso en el Oporto, en el que, de la mano de Lopetegui, experimentó una evolución notable en su juego. No tanto en la técnica, ya que el talento es inherente a él, pero sí en la forma de entender el juego, el posicionamiento y las acciones sin balón. Se puede decir que en el Oporto se hizo futbolista, se hizo hombre, algo que para Simeone es tan importante o más que el propio talento con el esférico en los pies. Quizás por eso comenzó la temporada disfrutando del favor de su técnico. Tras la salida de Arda, la sensación común en el Atlético era que Torres se haría por fin un hueco en el equipo.

Era el momento en el que el Cholo coqueteó con la idea de evolucionar su estilo, de imprimirle más toque, más pausa, inclusive acercarse al 4-3-3 guardiolano que parecía tan inaccesible hace unos años. Pero aquello no funcionó y los resultados no terminaban de llegar, al menos no de forma continuada. Fue entonces cuando Simeone, aun con un sistema distinto (muchas veces parte con un 4-3-3 a nivel ofensivo), decidió regresar a sus orígenes: presión, contención, defensa. La irrupción de Thomas, el buen momento de Saúl y la llegada de Augusto y Kranevitter hicieron el resto. En el momento de escribir este artículo Óliver lleva quedándose fuera de la lista de convocados dos semanas consecutivas y no apunta a titular ante el Rayo en la vuelta de los octavos de Copa, competición en la que hasta ahora había jugado siempre desde el inicio. Esta incómoda situación ha hecho que se disparen las especulaciones sobre su futuro, que a día de hoy solo pasa por la zamarra rojiblanca.

Tiene contrato hasta 2018

Óliver Torres está ligado al Atlético hasta el mes de junio de 2018 y tuene una cláusula de 25 millones de euros. La entidad colchonera está inmersa en la renovación de jugadores como Ángel Correa o José María Giménez, sin olvidar la situación del otro Torres (Fernando). La situación del extremeño, por tanto, se encuentra en una suerte de stand by, en el que ninguna de las dos partes tiene excesiva prisa por acelerar. Por un lado, el Atlético está a la espera de acontecimientos y de comprobar cuál es el papel que tienen en el equipo los nuevos fichajes mientras que Óliver no quiere aumentar su cláusula por lo que pueda pasar. Si en un futuro la situación no cambia, su idea sí que será salir en busca de minutos y sabe que un alto precio le dificultaría saltar a otro equipo de nivel.

¿Mala relación con Simeone?

En los mentideros, casi desde su llegada al primer equipo, ha circulado el rumor de que la sintonía entre Simeone y Óliver Torres no es la mejor. Cuesta creerlo, en cualquier caso, teniendo en cuenta que fue el técnico argentino el que le hizo debutar y el que esta temporada le dijo personalmente que iba a jugar un papel importante en su equipo. Empero, no podemos olvidar los inicios del atacante en el primer equipo y ese tiempo en el que el Cholo le guardó, algo habitual en el método de trabajo del argentino, sobre todo cuando se trata de futbolistas jóvenes sin apenas experiencia a nivel profesional.

Por lo que se puede ver en los entrenamientos, la relación entre ambos es normal e incluso en los comienzos de esta temporada pudimos ver un cuidado especial de Simeone en cuidar a la que se supone iba a ser su joya. No es posible que todo haya cambiado tan rápido.

Ahora no

Óliver Torres no va a mover ningún hilo para marcharse en este mercado invernal. Ahora mismo su idea es seguir en el Atlético y, si se produce algún movimiento, nunca partiría de él. Es decir, Simeone debe decidir si le merece seguir contando con el extremeño en una plantilla cada vez más poblada en la medular, aunque con mayor músculo que genio: Thomas, Augusto, Kranevitter e incluso Saúl le están cerrando las puertas a Óliver. Si todo sigue igual y Óliver permanece en el conjunto rojiblanco, el próximo verano jugador y club reflexionarán sobre lo mejor para unos y para otras. La historia de Óliver en el Atlético aún no ha terminado.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99