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El juzgado 10 de Instrucción de Madrid archiva la querella contra Astiazarán, Tebas, Mediapro y demás

Nuevo varapalo judicial para Audiovisual Sport en la guerra del fútbol televisado

Marzo 2, 2009

El Juzgado de Instrucción número 10 de Madrid ha dictado un auto con fecha 12 de febrero, mediante el cual la jueza María Antonia de Torres acuerda el sobreseimiento libre de las diligencias previas, incoadas por Audiovisual Sport (AVS) contra Jaume Rores, José María Benet, Daniel Margalef, Joan Majó, y el presidente de la LFP, José Luis Astiazarán, y su vicepresidente primero, Javier Tebas. Según la jueza, no ha lugar la querella por estafa. Otro golpe más para el Grupo Prisa en la guerra del fútbol televisado.

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En las citadas diligencias, AVS sostenía la imputación a los referidos de la presunta comisión de un delito de estafa mediante el cual la empresa Mediapro habría obtenido un hipotético enriquecimiento, en perjuicio de AVS, en relación con la explotación de los derechos audiovisuales de los encuentros de futbol correspondientes al Campeonato Nacional de Liga de la temporada 2007/2008, hechos que han sido totalmente rechazados por el Juzgado de Instrucción, reconociendo la adecuación al ordenamiento jurídico vigente de las actuaciones llevadas a cabo por las personas antes reseñadas y de los dirigentes de la LFP.
La jueza De Torres, en el caso del presidente y el vicepresidente de la LFP, ha ido más lejos y llega a decir que en el supuesto caso de que la querella tuviera fundamento, los señores Astiazarán y Tebas no intervienen para nada y no son ni siquiera testigos de los hechos.
Para los que no recuerden que qué va la historia, todo corresponde a la temporada pasada en la que AVS y Mediapro firmaron un acuerdo de explotación de los derechos televisivos de la Liga de Fútbol, según el cual Mediapro proponía los horarios de los partidos en función de los intereses empresariales para ofrecer en abierto, según la denominada ley del interés general, el partido más interesante. El conflicto surgió con las desavenencias entre ambas empresas una vez que Mediapro comenzó a controlar los derechos de un número importante de equipos. Mediapro solicitaba un partido en abierto y AVS concedía otro.
En consecuencia, Mediapro se quejó y llegó a un acuerdo con AVS para tener derecho a recibir la señal de los partidos deseados. El acuerdo lo firmó Daniel Margalet, director general de Audiovisual Sport, con Jaume Roures, presidente de Mediapro, el 18 de septiembre de 2007. Pero el querellante alega que dicho contrato fue una simulación de negocio para enriquecer a una empresa (Mediapro) en perjuicio de otra (Audiovisual Sport), y que el señor Margalet había sido destituido el 7 de septiembre por el presidente de AVS, Javier Díez de Polanco, aunque el cese no se confirma hasta el 27 de septiembre fecha en que se reunió el consejo de administración de AVS. La jueza entiende que el contrato es legal, que Margalet estaba legitimado para firmarlo en aquella fecha y por tanto, no hay delito por ningún lado.
En consecuencia, lo mismo que al FC Barcelona sí le ganó en fecha reciente un pleito por el que el club culé tendrá que pagar 60 millones de euros, con los directivos de la LFP no ha habido suerte. Demandar por demandar es lo que tiene. La LFP lo que pretendió fue alcanzar una solución al conflicto existente entre AVS y Mediapro, la guerra del fútbol, que al final tendrá consecuencias negativas para todos.