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Nuevo póker de reyes -don Felipe, doña Letizia, don Juan Carlos y doña Sofía-, en el funeral del infante don Carlos

Noviembre 9, 2015
entierro infante

Este próximo jueves día 12 las dos parejas de reyes de España, los reinantes y los eméritos, volverán a darse cita a las siete de la tarde en el Monasterio de El Escorial para presidir allí el funeral por el alma del infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, que fue enterrado en el pudridero del panteón de infantes el pasado 8 de octubre en presencia de todos ellos. Un gesto sin duda alguna excepcional habida cuenta de las escasísimas ocasiones en las que las cuatro Majestades han coincidido a lo largo del reinado de don Felipe, y que da una buena muestra del aprecio de todos por este infante duque de Calabria y jefe de la casa real de las Dos Sicilias cuyo padre, el infante don Alfonso, fue heredero presunto de la corona de España entre 1904 y 1906.

Pero es aún más significativo que sea don Felipe, cuya imagen es siempre más sobria, quien haya decidido dar tanta relevancia a este funeral que, a diferencia de la ceremonia del entierro, se ha considerado un acto oficial y como tal aparece reseñado en la página web de la Casa Real. Tanto es así que nos cuentan que esta dimensión oficial ha sido decidida por el rey contrastando con el perfil más bajo que don Juan Carlos, poco afecto a estos actos, dio a los funerales de sus tías las infantas doña Cristina y doña Beatriz, hijas de Alfonso XIII. Todo se ha preparado durante un mes y, con el permiso de Zarzuela, la viuda del infante, la princesa Ana de Orleans, ha cursado invitaciones a las órdenes militares y a distintas corporaciones nobiliarias como la Diputación de la Grandeza o el Real Estamento de Gerona, de las que se espera una nutrida representación en un acto multitudinario que nadie quiere perderse y en el que no faltarán numerosos caballeros de las órdenes dinásticas de la casa real de las Dos Sicilias llegados de distintas ciudades de España y también del extranjero, cuyos nombres han sido puntualmente notificados a Zarzuela para evitar problemas de protocolo y de seguridad en un acto tan concurrido.

Interrogante sobre algunas presencias esperadas

Tampoco faltarán los miembros de la extensa familia del rey, y numerosos príncipes residentes en España, como los príncipes de Bulgaria, o foráneos como los duques de Braganza, varios archiduques de Austria, y algunos príncipes de Orleans hermanos de la duquesa viuda de Calabria como es el caso de la princesa Claudia, que ha quedado viuda recientemente, a pesar de sus muchas disensiones familiares internas. En el aire queda sin embargo el interrogante sobre algunas presencias esperadas, como la del actual conde de París, o la aún más deseada de los duques de Castro que durante años han enarbolado la oposición de don Carlos en su pretensión a la jefatura de la  casa real de las Dos Sicilias.

Pero quien no faltará es Luis Alfonso de Borbón, ansioso siempre por dejar clara en situaciones como esta su calidad de duque de Anjou, que el pasado día 6 celebraba sus diez años de matrimonio con Margarita Vargas. Diez años de gran transformación de este príncipe, que ha comenzado el mes de noviembre con una agenda muy cargada de actos públicos en Francia donde su presencia es cada día más requerida y reconocida. El pasado día 4 asistía en Burdeos en solitario (su esposa continúa con una lesión en el pie), a una jornada de conferencias, coloquio, y visitas, coronada por una misa concierto en la catedral en conmemoración del cuatrocientos aniversario del matrimonio de Luis XIII con la infanta española Ana de Austria; y el próximo día 23 se desplazará a París para presidir allí una soirée organizada por el Instituto de la Casa de Borbón en el Aero Club de la capital, para conmemorar el tricentenario de la muerte del gran Luis XIV.

La posición mucho más de izquierda de Luis Alfonso de Borbón

Las cada vez más numerosas actividades del duque de Anjou hacen notar su presencia en un país en el que su opositor, el más liberal y moderno conde de París, también intenta mantener en alto su posición de jefe de la casa real francesa mediante una política de presencia en la vida cultural francesa desde una posición política mucho más a la izquierda, y asistiendo actos como una misa por la guillotinada reina María Antonieta, dando conferencias como la titulada “En busca del sentido de las cosas”, o presidiendo el 20 de noviembre una gala en favor de los niños refugiados sirios apadrinada por Marisa Berenson.

Esfuerzos denodados de un príncipe de poca fortuna y de cierta mala prensa que acaba de instituir una nueva orden dinástica denominada Orden de la Estrella y de Nuestra Señora del Monte Carmelo”. Entre tanto el pasado día 3 el cofre dorado que contiene el corazón de la fascinante reina María de Rumania era finalmente conducido con gran despliegue ceremonial desde el Museo Nacional de Historia de Bucarest a la cámara dorada del palacio de Pelishor. Una ceremonia muy solemne que contó con todo el apoyo de las autoridades en un país en el que los deseos de restauración de la monarquía son crecientes, y que fue presidida por la princesa Margarita, el príncipe Radu, la princesa María, la archiduquesa María Magdalena de Austria (nieta de la reina) y su esposo el barón Franz von Holzhausen.

corazon maria
Entierro del corazón de María de Rumanía

El gran ausente fue el rey Miguel que a sus 94 años reside en Suiza sujeto a necesarios cuidados físicos, pero que habrá descansado haciendo realidad el deseo expresado por aquella reina abuela suya que dejó escrito en relación con el destino final de su corazón: “Durante toda mi vida tantas personas se acercaron a mí en busca de amor o de comprensión, que quisiera que todos ellos continuasen viniendo a él cuando yo ya haya partido”.

Ricardo Mateos