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La mansión de Yolanda ha servido de morada a José Mourinho, que pagaba unos 20.000 euros al mes de alquiler

Nueva guerra por la fortuna de los Cereceda

Mayo 28, 2012

La Fundación AFAL, de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer, es la que “curatela” la parte de Yolanda Cereceda, la hija conflictiva que percibe 50.000 euros de pensión fija al mes

Algunas denuncias hablan de un excesivo protagonismo de esta Asociación que podría quedarse con el 4% por derechos adquiridos de administrar este patrimonio y con consejeros en las empresas de los Cereceda

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La guerra por la fortuna de los Cereceda sigue adelante, a pesar de que el patriarca, Luis García-Cereceda, murió el 7 de junio de 2010, hace ya dos años, en su mansión madrileña en la lujosa urbanización de la Finca de Somosaguas, una casa conocida como “el Carrefour” por la amplitud de sus edificaciones (más de 1.500 metros construidos) y de sus jardines aledaños. La batalla por controlar el patrimonio familiar de este constructor, íntimo amigo del líder socialista Felipe González, y que se calcula en unos 3.000 millones de euros una vez descontada la deuda,  no ha hecho nada más que empezar. Las discrepancias continuas entre las hijas del fallecido, Susana y Yolanda García-Cereceda, fruto del primer matrimonio de Luis García Cereceda con Mercedes López, así como entre ellas y la segunda mujer de su padre, Silvia Gómez Cuetara, continúan in crescendo.

Ahora le toca el turno a la Fundación AFAL, de  la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer, que es la encargada de “curatelar” la parte del extenso patrimonio de Yolanda García Cereceda, la hija conflictiva del constructor, incapacitada judicialmente para administrar la parte que le dejo su padre. Algunas denuncias hablan ya de un excesivo protagonismo de esta Asociación que podría quedarse con el 4% por derechos adquiridos de administrar este patrimonio y con consejeros en las empresas de los Cereceda. A cambio de seguir manteniendo esta vía de financiación están colaborando activamente, afirman fuentes jurídicas, con Yolanda en sus múltiples pleitos civiles (a través de sus propios abogados), así como para conseguir de nuevo la tutela de sus tres hijos que en estos momentos viven con su hermana Susana por orden judicial. Tanto es la vinculación de AFAL en los temas personales de Yolanda García-Cereceda que han logrado situar como perito del caso de la tutela de sus hijos a uno de sus colaboradores, el catedrático Alfredo Calcedo Ordoñez.

Pensión de 50.000 euros mensuales

La Fundación AFAL es una ONG que  tiene como objetivo “contribuir activamente a la conquista de la enfermedad del alzhéimer”. Su fuente de financiación conocida es una tienda online y “participa en varios acontecimientos tanto online como offline para ganar visibilidad y así, más ayuda por parte de la sociedad”. Esta presidida por Blanca Clavijo Juaneda, licenciada en Derecho por la Universidad de Navarra. Es abogada en ejercicio, socia-fundadora de Derecho y Acción Social S.L, despacho especializado en el asesoramiento a Tercera Edad y Tercer Sector, y patrona de la Fundación Aequitas del Consejo General del Notariado.

La parte que Yolanda García-Cereceda percibe al mes de pensión fija es de unos 50.000 euros, que son administrados por la Fundación AFAL, al margen de determinados gastos fijos que son pagados por las distintas empresas del emporio Cereceda: Procisa, Serrano 54, etc… Se calcula que sólo en el mantenimiento de sus célebres caballos en Holanda, la hija de Cereceda pueda gastar al mes en torno a 100.000 euros.

Tampoco hay que olvidar que todavía existe el pleito fiscal por una disconformidad patrimonial declarada en el ejercicio fiscal de 2007, y que el caso sigue abierto en los juzgados contra la familia Cereceda, donde se estima una presunta defraudación al Fisco de 550 millones.

Desencuentros familiares

Yolanda pasa ahora su tiempo prácticamente entre Marbella y Carolina del Norte (EEUU), donde se quiere instalar definitivamente junto a su nuevo marido, Jaime Ostos Alcalá, hijo del famoso matador del mismo nombre, y con el que se casó hace un mes por la vía civil. Ostos Alcalá también se dedica a criar y vender caballos, valorados en más de 200.000 euros. A la celebración no acudieron familiares directos. Yolanda, como se ha dicho, mantiene una relación muy distante con su hermana Susana desde que ésta consiguiera que los tribunales la inhabilitaran. Tampoco fue la segunda mujer y viuda de su padre, Silvia Gómez Cuétara, con la que mantiene otro frente abierto muy beligerante. En este caso las dos hermanas García Cereceda, haciendo piña, interpusieron una demanda conjunta contra Silvia Gómez para conseguir que ésta y sus hijos, habidos de su matrimonio con el conocido jurista Ramón Hermosilla –su primer marido-, abandonara la casa familiar de La Finca, o en su defecto pagaran un alquiler. Por el momento, Silvia Gómez Cuétara y sus hijos siguen habitando la mansión donde vivió junto al constructor hasta su muerte. Sin embargo, según ha podido saber extraconfidencial.com, sí que la segunda mujer de Cereceda ha vendido por varios millones de euros otra gran mansión en la urbanización La Finca que le dono en vida su marido.

Todos estos desencuentros familiares continúan. En el trasfondo de esta pelea se encuéntrala lucha por una herencia millonaria que en parte  les entregó a sus hijas el constructor aún en vida, como dos viviendas espectaculares para cada una de ellas en la misma urbanización. Por ejemplo, la mansión de Yolanda ha servido de morada al entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, que pagaba unos 20.000 euros al mes de alquiler. Y antes que él, sirvió de residencia del cantante Alejandro Sanz.

Ahora la guerra familiar se activa aún más con la presencia activa de la Fundación Afal, como garante de la parte patrimonial que le toca a Yolanda García-Cereceda, a quien ayuda con abogados, psicólogos, etc… Y mientras tanto, Yolanda no para de interponer denuncias (sólo en el año 2009 interpuso 80 denuncias), pero paralelamente también de recibirlas por parte de sus antiguos abogados por no pagar sus honorarios.