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El jugador del Manchester United lo afirmó al acabar la final de la Champions: "Me quedó"

No dejes que la verdad te estropee una noticia: el Madrid fichará a Cristiano Ronaldo

Mayo 22, 2008

Manchester United, campeón de Europa. Cristiano Ronaldo, ese blanco objeto de deseo, u objeto de deseo blanco, que tanto monta, seguirá en la ciudad inglesa. Las ´fantasmadas´ de Calderón y sus allegados han quedado en aguas de borrajas. Pero como hay que seguir vendiendo papel, ya verán cómo nos dan el verano. “Diga claramente si seguirá en el Manchester o hacemos caso a los rumores”, le preguntó el colega de la BBC. Y el portugués zanjó la polémica: “Me quedaré”. La frase, sin duda de la semana.

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Porque antes su entrenador, Alex Ferguson, se lo había puesto complicado con la suya, mucho más rotunda y de titulares. Ante la pregunta de un periodista español en la rueda de prensa previa a la final de la Champions que le cuestionaba por la oferta del Real Madrid, Sir Alex Ferguson prescindió de su tratamiento y mandó un aviso: “Está claro que ese lugar está lleno de idiotas, que no se entera, Cristiano no va a ninguna parte”. A Mijatovic, Calderón y demás les han llamado cosas en los últimos tiempos, pero que el campeón de Europa te llame idiota debe ser muy duro para el ego de don Ramón.
Sobre todo si el domingo pasado sus compromisarios le llamaron cosas como ‘vendido’ o ‘manipulador’ con motivo del cambio de estatutos del Real Madrid. Esos mismos socios a los que Calderón llamó borregos cuando estaba en la oposición a Ramón Mendoza, ahora están dispuestos a devolverles las palabras corregidas y aumentadas. Juanito Navarro, socio número 58 y cómico, salió a dar la nota. No se sabe si como socio o como cómico: “Os pido cordura, sensación, amistad y votar lo que os salga de los cojones“. Y votaron contra el presidente. El pobre don Ramón, que va a entonar aquello de mariquita el último –ya me entenderán-, recordó también el pasado en su mensaje: “No podrán alegar que no se los ha escuchado. Yo no tuve la misma suerte en dos asambleas en las que se me desconectó el micrófono“. Esta vez lo que le desconectaron fue su hilo con el futuro. “¡Dimisión, dimisión!”, fue lo más bonito que escuchó.
Otro que está un poco acongojado es Joan Laporta, el amigo de Calderón y residente en Barcelona. De momento, en Can Barça, porque la moción de censura sigue su marcha y están a dos mil firmas de conseguir el objetivo para tener que ir a las urnas. Enric Giralt, el promotor de la censura, ha recordado a los socios que “el trabajo no está hecho” y le ha pedido a la directiva de Laporta que dé apoyo a su iniciativa. “Cuando Laporta dice que está buscando fuerzas para no hundirse, le recuerdo que si él se hunde, nos hunde a todos“, ha dicho. Pero de ahí a pedir al reo que se ponga la soga al cuello va un trecho. Mal presidente sí, pero tonto…

Pedro Muñoz y el lío de los tenistas

Otro presidente en apuros. Pedro Muñoz, el del tenis. El hombre ejerce de político ultra, de una determinada cuerda, y como tiene la boca muy grande, le pillan por todos lados. Se empeñó en decir a los jugadores que ellos eligieran la sede, y cuando la elegida no fue Madrid se olvidó de su promesa. No por voluntad propia sino por orden de sus superiores políticos. Total, que se armó el lío y como ha ido a dar con otros más chuletas que él, acabaron a sms ‘sucio’. Que si tu novia es más fea, que si tu estás gordo… no acabaron a raquetazos porque no se encontraron.
David Ferrer, uno de los jugadores, ha sido el hombre el más sensato: “Nosotros no somos quienes para pedir la dimisión de Pedro Muñoz, porque el tenis español no somos solo nosotros. No estamos de acuerdo como se han hecho las cosas y lo hemos manifestado, nada más“. Tranquilo David, que ya está el secretario de Estado para arreglarlo. “Es el momento de buscar soluciones a la polémica que se ha suscitado, y no culpables”, ha dicho don Jaime. Como sois ocho contra uno, se mete él por medio, y entre los nueve le dais una paliza.
Paliza de verdad la que le daban los San Antonio a los Lakers en las semis de la NBA, hata que apareció Kobe Bryant y barrió a los texanos. Pau Gasol, su compañero en Los Angeles, fue muy gráfico al explicarlo: “Quedaba tiempo y que Kobe estuviera acertado y agresivo nos ayudó a soltarnos también. El equipo se contagió de esa confianza y energía“. Y sin desenfundar.
Buen fin de semana. ¡Ah! Que dice Fernando Alonso que igual gana en Monte Carlo el domingo. Para eso se tendrán que estrellar unos cuantos. ¿Premonición?