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Varios clubes de Segunda podrían tener problemas

Ningún equipo de Primera bajará este año por impagos

Junio 3, 2009

Ningún equipo de los veinte que compondrán la próxima temporada la Primera división española corre peligro de perder la categoría por el impago a sus jugadores. Aunque la situación económica es muy mala en unos cuantos clubes –verbigracia, Valencia-, ninguno de los posibles afectados llegará a ese extremo. Los que se encuentren en situación extrema recurrirán a la ley concursal para evitar el descenso administrativo. Varios clubes de Segunda están en esa misma situación y lo normal es que sigan el mismo proceso en caso extremo.

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La Liga española ya no es la mejor del mundo desde hace varias temporadas, pese al dominio del FC Barcelona en la competición europea. Ese honor se lo lleva la Premier League inglesa. Y llegado este punto de la temporada donde el deporte pasa a segundo plano, los temas económicos pasan a ocupar un papel preponderante en todos los clubes, que evidencia que no es oro todo lo que reluce. Pese a que clubes como el Real Madrid se pueden permitir el fichar a un jugador como Kaká por 65 millones de euros y anunciar más fichajes hasta una suma que rondará los 300 millones de euros, no todo es color de rosa. El club blanco lo hace ante una situación deportiva muy complicada, pero con la base sólida de un negocio que va a respaldar la inversión. Pero el resto ni puede hacer esos dispendios ni sus economías se lo iban a permitir.
Siempre se ha dicho que perder la categoría es un drama para un club, aunque lo realmente fatídico es no recuperarla de inmediato. Así, por ejemplo, el Betis tiene ante sí un año en Segunda en el que va a tener menos ingresos, pero al mismo tiempo muchos menos gastos. Por fortuna para el club verdiblanco el contrato televisivo con Sogecable tiene una cláusula por la que cobrará el mismo importe en Segunda que en Primera el primer año -29 millones de euros-. No ocurriría lo mismo un segundo año donde los 29 millones se quedarían en sólo dos millones. Así, con el presupuesto cubierto totalmente por la TV, el “añito en el infierno” le servirá para sanear las arcas. Suponiendo que no hagan ningún disparate.

La mala economía de los clubes

De estos temas habló ayer el profesor titular de Economía Financiera y Contabilidad de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, José María Gay de Liébana, haciendo referencia en su conferencia a “la complicada situación económica por la que atraviesan los clubes de la Liga española y de la Premier League“. En un estudio, el profesor advirtió de la situación de endeudamiento, y próxima a la suspensión de pagos en algunos casos, en la que se encuentran la mayoría de los equipos de ambas ligas.
Dice Gay que ambos campeonatos son ahora más grandes, pero al mismo tiempo sus integrantes se han endeudado tanto que están en una situación financiera crítica. La deuda total de la Liga española al término de la temporada 2007-2008 era de 3.445 millones de euros, mientras que en la ´Premier´, en la campaña 2006-2007, alcanzaba los 3.300 millones de euros.
En su charla, Gay dijo que “el fútbol de cada país es un termómetro de su economía y, por tanto, el fútbol español es un vivo reflejo de la economía española. El fútbol gasta más de lo que ingresa y eso hace que, en algunos clubes, la situación financiera sea muy preocupante. Gastan por encima de sus posibilidades“. La diferencia entre los ingresos, de 1.378 millones de euros, y los gastos, de 1.617, pone de relieve el estado de salud deficitario del fútbol español, con más de 300 millones de euros de déficit. Igual pasa en Inglaterra: los ingresos alcanzaron los 1.500 millones de libras, y los gastos superaron la cifra de 1680 millones.
Según apunta Gay, la situación a la que se ha llegado es la consecuencia de una “falta de disciplina económica, cordura y saber vivir con tus posibilidades“, señalando que hay equipos que realizan un gasto que no va acorde con sus aspiraciones y objetivos, pagándolo, después, cuando no logran clasificarse para competiciones europeas. “El gran problema es el gasto de personal. Además, también hay que poner un poco de freno en el gasto de fichajes“.