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Sin Messi, los focos son para Neymar. Ajeno en su rendimiento al ruido que genera su caso, al margen de su precio, millones de euros arriba o abajo, el brasileño tira del carro con sus goles. Tantos como para convertirle en el Pichichi del campeonato. Neymar, que hizo cuatro el sábado, es un virtuoso del regate, eléctrico, que dice Luis Enrique, y recuerda en algunas de sus acciones a Ronaldinho. Ausente Messi, camina con paso firme hacia el trono

Neymar ve el trono en el horizonte

Octubre 19, 2015
neymar barcelona

No se sabe dónde terminará su caso y la gente que dejará en el camino, pero el futuro futbolístico de Neymar es indudable que le tiene destinado un lugar preferente. Convivir al lado del mejor jugador no parece estar afectándole y, guardando su sitio cuando comparece junto a él, se desata cuando le enfocan las luces. El Barcelona parece haber comprado a un claro candidato a ganar el Balón de Oro, cuando las cosas no le vayan ya tan bien a Messi y a Cristiano.

La ilusión de Neymar

Lo quiso el Real Madrid, como todo el mundo sabe, pero a Florentino no le salían las cuentas, como ha quedado demostrado que tampoco le salen a la directiva del Barcelona. Lo sabe bien Rosell y también Bartomeu, que cada mes recibe una mala noticia sobre este asunto. Ahora es el Santos, su club de origen, el que le ha pedido a la FIFA que eche un vistazo a este traspaso, que no le cuadra el balance. Florentino echó sus números cuando se decidió a ir a por él y habló de que la operación saldría por mucho más de cien millones. Parece que no se equivocó.

Lo que se sopesa ahora es si merecía la pena y para el juego está visto que sí. El Barcelona, mermado por la sanción de la FIFA y con Messi en la grada, ha encontrado en el brasileño una ilusión. No es tan decisivo en la elaboración del juego, pero sí en la definición. Tiene el desborde que le falta a otros jugadores para ganar un partido en el que no estás jugando tan bien. Neymar ha demostrado ser inteligente a la hora de cumplir sus objetivos, sabe que ahora no puede, que está Messi, pero también es consciente que el futuro es suyo.

José Luis Corrochano