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Tras un Informe de Fiscalización del Tribunal de Cuentas demoledor con la gestión del constructor naval

Navantia se gasta más de 20 millones de euros en un contrato de limpieza, mientras sus astilleros se resquebrajan ante la falta de volumen de trabajo

Noviembre 28, 2013

El Convenio regirá los “servicios de limpieza de planta y oficinas en todos los centros de Navantia: Madrid, Bahía de Cádiz, Ría de Ferrol y la Dársena de Cartagena”

El cierre de 4 astilleros de construcción civil ya ha costado 400 millones de euros

Varios responsables políticos ya han pedido la cabeza del presidente, José Manuel Revuelta, ante la compleja situación económica y la evidente falta de carga de trabajo

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La responsabilidad de toda empresa pública, se supone, es lograr contratos y Navantia, presidida por José Manuel Revuelta, lleva sin cumplir esta premisa por mucho tiempo. Ya en el período 2007-2010, un Informe de Fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre las actividades realizadas por la empresa estatal ponía en entredicho la actividad de la mencionada naviera con un proceso de liquidación de los cuatro astilleros de construcción civil que precisó de 400 millones de euros de la Sociedad Estatal de Producciones Industriales (SEPI), en materia de garantías laborales, incrementos retributivos irregulares de su personal o una deuda de 4.500 millones con el Ministerio de Industria por la demora en el pago de las ventas que generan los grandes proyectos.

Contrato millonario de limpieza

Sin embargo, quizás la situación ahora sea mucho más delicada que entonces. En aquel momento, las deficiencias se detectaban por una mala gestión del trabajo que llegaba a Navantia, pero a día de hoy, ni siquiera hay carga de trabajo. Ajena a esta situación, la empresa pública se gastará los fondos que no tiene para sus trabajadores en un contrato de limpieza. El Convenio para los próximos dos años regirá los “servicios de limpieza de planta y oficinas en todos los centros de Navantia: Madrid, Bahía de Cádiz, Ría de Ferrol y la Dársena de Cartagena”. En total serán más de 20 millones de euros (20.651.750 euros), para este contrato según el pliego publicado en la Plataforma de Contratación del Estado el pasado 19 de noviembre.

Una cantidad que podrían poner fin a muchos de los problemas que viven los trabajadores de los astilleros públicos, asfixiados por una situación precaria y límite. La empresa no tiene carga de trabajo por lo que no hay ingresos ni manera sencilla se hacer frente a sus gastos. La conclusión es evidente, la empresa se ve obligada a prescindir de sus empleados y la economía de la zona, se resiente.

Situación más que complicada

A todos los problemas presentes, se le añade una enorme incertidumbre, especialmente en Galicia, por la actual indecisión de la petrolera estatal mexicana Pemex quien había asegurado meses atrás la realización de dos floteles (barcos hoteles), en los astilleros gallegos Barreras y Navantia; pero los contratos no llegan y hasta el ministro de Industria, José Manuel Soria -en lo que ha parecido un lapsus-, ha puesto en duda uno de ellos. Todo apunta a que los floteles se construirán en Galicia, pero resulta complicado pedir más paciencia al sector del naval.

Esta incertidumbre también se ha trasladado a que incluso el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido la cabeza de su homólogo en Navantia, José Manuel Revuelta, principal responsable de la ausencia de carga de trabajo en el astillero. Tras ocho años de existencia, la empresa pública se encuentra en una compleja coyuntura económica, con necesidad de ayuda financiera externa, sin carga de trabajo y elaborando un plan estratégico bajo el que pueda devolver la actividad al astillero, acometiendo, eso sí, un drástico recorte de sus costes fijos, algo que no se demuestra con este millonario contrato de limpieza.