Menú Portada
Continúa la polémica

Natalia Álvarez: “Si he denunciado a Rafi será por algo”

Octubre 13, 2010

Escama, no obstante, la cobardía encorsetada del matador que, en lugar de dar la cara y hablar claramente ante la prensa, se escuda en sus amigos para contar y especular. Nadie entiende el motivo por el que Rafi no cuenta públicamente lo que, al parecer, explica cuando los focos se apagan. Sobre Natalia planea la duda de la infidelidad.

pq__natalia.jpg

Sigue siendo el escándalo que estos días azota a los medios de comunicación. La denuncia por presuntos malos tratos que la asturiana Natalia Álvarez interpuso contra su ex marido Rafi Camino no ha dejado indiferente a nadie. No es para menos. El testimonio desgarrador de la rubia en el texto que ayer analizamos minuciosamente, provoca más de un desgarro en aquellos que, en algún momento, se han sentido cercanos –o al menos conocedores- de situaciones de similar virulencia. ¡Ay! Todo se nubla a su alrededor. Natalia vive un auténtico calvario desde que decidió sesgar su relación con el torero que nunca torea. Mensajes de texto, llamadas telefónicas y un terrible temor a encontrarse frente a frente: “no es un tema para tomarse a broma, sino todo lo contrario. Si he tomado la decisión de interponer una denuncia y dar un paso así de importante es, sin duda alguna, para evitar que continúe este acoso y este dolor”, me espetó una Natalia que prefiere mantenerse alejada de cámaras y taquígrafos.

Rumores de infidelidad

Lejos de lo que algunos piensan, Álvarez no busca dinero ni notoriedad. Más bien zanjar en los tribunales un asunto que no sólo afecta a su estabilidad, sino también a la del hijo que tienen en común. Al parecer, son muchos las embestidas verbales que ha soportado en presencia del pequeño. Excesivas, quizás, las veces en las que Rafi se ha pronunciado, supuestamente, acerca de la vida privada de su ex mujer cuando su hijo estaba cerca: “ese es el verdadero problema en todo esto, ya no sólo que todo esto me esté afectando a mí, sino también a mi propio hijo, cuando son tan pequeños son como esponjas que absorben sin miramientos. Y eso no se puede tolerar”, dice convencida la esbelta mozalbeta. Escama, no obstante, la cobardía encorsetada del matador que, en lugar de dar la cara y hablar claramente ante la prensa, se escuda en sus amigos para contar y especular. Nadie entiende el motivo por el que Rafi no cuenta públicamente lo que, al parecer, explica cuando los focos se apagan. Sobre Natalia planea la duda de la infidelidad. Hay quien empieza a acusarla de haber engañado a su marido con otro hombre. Una auténtica falacia que Rafi debería decir sin miramientos. Sólo así demostraría esa valentía que dice tener. Arriquitaun.