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Para la Casa del Rey el axioma parece ser "cuanta menor presencia mediática mejor"

Nadie representará a España en la boda de Magdalena de Suecia

Mayo 26, 2013

Doña Sofía viajó el viernes a Lisboa para la apertura de la VII Conferencia sobre los niños desaparecidos y explotados sexualmente

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Parece que finalmente, y tras cierta deliberación, la familia real española no enviará representación alguna a la próxima boda de la princesa Magdalena de Suecia con Chris O’Neill. Desde Zarzuela se sigue una política de austeridad que casa bien con la necesidad de los tiempos, en esa misma línea de actuación que ha llevado a prescindir del uso del yate “Fortuna” y de otras partidas de gasto que desde dentro se consideran signos de ostentación. Sin embargo, serán muchos los que echen de menos la presencia de los Borbones de España en este evento dinástico tan mediático, especialmente habida cuenta de las altas representaciones que la familia real sueca envió siempre a las bodas de los hijos de los reyes de España.

Tanto los príncipes de Asturias como doña Elena dan siempre una gran talla en este tipo de encuentros que reúnen a los primos reales de Europa, pero los viejos vínculos de solidaridad de la realeza europea se tornan cada día más laxos y desde el gabinete de prensa de la Casa del Rey el axioma parece ser “cuanta menor presencia mediática mejor”. Por tanto, se ha considerado que puede excusarse nuestra presencia en la boda de una hija segunda del rey de Suecia con un financiero de Wall Street, mientras doña Sofía, siempre impecable en su proceder, marchaba el viernes pasado a Lisboa para la apertura en el Palacio de Sao Bento de la VII Conferencia sobre los niños desaparecidos y explotados sexualmente, despertando un enorme interés mediático en la capital portuguesa.

Otras dos ausencias destacadas

Entre tanto, el resto de familias reinantes ya va confirmando su presencia en Estocolmo para un evento que está generando un enorme interés en Suecia, y que se espera que renovará el brillo del que ya fuimos testigos en la reciente entronización de los nuevos reyes de Holanda. Pero dos importantes ausencias estarán en la mente de muchos de los presentes por el reciente fallecimiento de dos decanos del Gotha europeo. El primero, el conde Christian de Rosenborg, primo hermano de la reina Margarita de Dinamarca, fallecido el pasado día 21 tras un grave padecimiento de cáncer y un severo tratamiento con quimioterapia. El conde de Rosenborg, primo en tercer grado de la reina de España y capitán de la marina real danesa, será enterrado el día 29 y deja viuda a su esposa Anne Dorte Maltoft-Nielsen (que también ha luchado contra su propio cáncer) por quien en 1971 renunció a sus derechos al trono danés.

Y no menos importante es la reciente desaparición del langrave Mauricio de Hesse, jefe de esa importante familia principesca alemana, primo hermano del rey Simeón de Bulgaria y primo en segundo grado de doña Sofía. Mauricio de Hesse falleció el pasado día 23 víctima de una enfermedad de garganta dejando una vasta fortuna en colecciones históricas y artísticas, hoteles de lujo de la prestigiosa firma “Hessischer Hof”, viñedos, y numerosos edificios históricos de la antigua casa de Hesse como los castillos de Panker, Fulda y de Kronberg. A sus funerales, que se celebrarán en próximos días, acudirá una más que nutrida representación de la realeza europea entre la que bien podría encontrarse la reina de España que, sin embargo, se prodiga muy poco últimamente en estos encuentros familiares despertando ciertas críticas en esos entornos.

Pero mientras esperamos la celebración de tan sonados funerales, el domingo pasado día 26 toda la familia real de Serbia se congregó, rodeada de una gran masa de población, para proceder al entierro definitivo en el panteón familiar de la ciudad serbia de Oplenac, de los féretros del rey Pedro II de Yugoslavia, de las reinas María y Alejandra, y del príncipe Andrej. Unos funerales muy emotivos y presididos por el patriarca Irenej de Serbia, que contaron con todo el respaldo de las autoridades de la república serbia y que fueron difundidos por la cadena de televisión pública RTS. Sincrónicamente desde París llega la noticia de la venta definitiva del mobiliario del cuarto de baño Art Deco procedente del palacio de Liria, propiedad de la duquesa de Alba, que ha producido la nada despreciable suma de 6. 129.500 euros que llegan como un maná a casa de Cayetana Fitz-James-Stuart, que ha de hacer frente a los altos gastos de mantenimiento de sus numerosos castillos y palacios. Y también hemos sabido que el príncipe Marco de Torlonia, primo hermano de don Juan Carlos, ha obtenido 330.000 euros de la venta de dos valiosas piezas de joyería que en otro tiempo fueron propiedad de su abuela la reina Victoria Eugenia de España.

Ricardo Mateos