Menú Portada
https://track.adform.net/C/?bn=17156992 1x1 pixel counter :

Nadie pone freno a Cuesta Nuin: Correos se gasta 55 millones de euros en la seguridad y vigilancia de la correspondencia, un importe similar al saldo neto negativo de sus cuentas en 2015

Marzo 15, 2017
cuesta nuin

El capítulo primero del décimo título del libro segundo de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal versa sobre los delitos contra la intimidad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio, centrándose específicamente en el descubrimiento y revelación de secretos. De este modo el artículo 197 explicita que “el que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales o intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses”.

Y es que la intimidad con respecto al Correo personal de los ciudadanos debe ser uno de sus derechos inalienables. Contra este derecho inviolable atentó Manuel Fernández Castiñeiras, el ladrón del Códice Calixtino de la Catedral de Santiago, llegando a ser juzgado por robar el Correo ordinario a sus vecinos. A los nueve años de prisión a los que fue condenado por robar el Manuscrito de mediados del siglo XII hay que sumarles las 190 penas de un año de cárcel por otros tantos delitos contra la intimidad, a pesar de que la pena quedará reducida a los tres años ya que el Código Penal establece en su artículo 76.1 que el máximo cumplimiento efectivo es el triple de la mayor pena impuesta.

Seguridad sí, pero garantía de entrega en los plazos ofertados, no

Con estos precedentes parece que las labores de control y seguridad del Correo personal son de obligado cumplimiento para aquellas instituciones -públicas y privadas-, que se encargan de la correspondencia de todos los españoles. Entre las primeras se encuentra la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos, empresa de capital 100% público, cuyo propietario es el poder público español a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), presidida por Pilar Platero.

Para blindar la contratación de los servicios de Seguridad, Vigilancia e Inspección de correspondencia durante el trienio que va de 2017 a 2020, la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos se gastará 55 millones de euros (54.940.821,02 euros) en un contrato que estará provisto de 12 lotes. Precisamente, 50 millones de euros fue la cifra de pérdidas con la que Correos cerró su Balance de 2015, que refleja un resultado neto antes de impuestos negativo de 50.531.000 euros.

No es el mejor momento de la entidad presidida por Javier Cuesta Nuin. Este pasado verano, el servicio prestado se realizó en unas condiciones pésimas debido a que en el mes de agosto se recortaron drásticamente los servicios por la falta de personal, sin sustituirse todas las bajas con nuevas contrataciones y provocando un recorte en los servicios de reparto y gestión de Oficinas. Esta realidad, unida al aumento del 2,1% en la partida de personal en 2015, reflejan una realidad incómoda en Correos: los salarios más boyantes se concentran en unos pocos, quedando migas y servicios calamitosos para empleados y usuarios.

Doinel Castro