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No puede más

Nacho Polo: “Jamás pensé que Víctor fuera tan maquiavélico”

Marzo 13, 2011

Más convincente es, si cabe, cuando se trata de defenderse de las acusaciones de prostitución que se han hecho desde varios medios de comunicación. Incluso Víctor llegó a colgar en su Facebook que Nacho era una “prostituta”.


Quién le ha visto y quién le ve. Por arte de birlibirloque, Víctor Sandoval ha pasado de ser uno de los presentadores más divertidos e hilarantes del panorama televisivo, a embrutecerse como un personaje más del corazón al que todos apuñalan y vociferan. Su separación del conocido interiorista Nacho Polo, está pasándole factura. Y no sólo en el terreno anímico y personal, sino también en su propia imagen. Desde su púlpito en ‘Sálvame’, Sandoval arremete -día sí y día también- contra el que ha sido su marido durante dieciséis años. Desde allí, lleno de rabia y dolor, le acusa con una vehemencia heladora de haberle desplantado en los momentos más difíciles de su vida, de haberle robado e incluso de cometer adulterio. Increíble. Víctor y Nacho formaban un matrimonio peculiar, fuera de lo convencional. Entre ellos había una química indiscutible, se complementaban a la perfección. Víctor llevaba las riendas de su relación, no sólo en lo económico, sino también en cuestiones organizativas. 

Las apariencias engañan. Desde su exilio en Miami, Nacho llora amargamente ante los embistes de su todavía marido. En él tampoco nada es claro. Está pero sin estar. No se muestra a calzón quitado, quizás porque teme o sufre. Nacho está realmente destrozado. Jamás pudo imaginar que una relación tan larga y simétrica podría acabar de forma dramática. Él pensó que estaría junto al presentador toda la vida. Hasta que la muerte acabara separándoles. A fin de cuenta, con él tenía todo lo que quería. Y lo que no, lo buscaban fuera y lo compartían. Quizás por eso su postura es del todo comprensible: “Jamás pensé que Víctor era tan maquiavélico, su forma de actuar me está sorprendiendo y haciendo mucho daño, sobre todo porque se están contando absolutas mentiras sobre mi persona”. Nacho no entiende los motivos por los que su todavía marido cuenta, de plató en plató, el infierno que, al parecer, vive desde que el interiorista le desplantó en plena enfermedad. Polo, que guarda una aparatosa discreción y que se niega a conceder entrevistas, considera que lo que está ocurriendo es excesivo, hilarante e incluso sobreactuado: “Yo mismo estoy alucinado de sus interpretaciones, esas caras, esas pautas, esos énfasis en cada palabra previamente estudiada, esos videos que ha intentado hacer por Miami y que nadie quiere hacer y que se enfada porque la gente no quiere decir cosas que no son ciertas. Ha hecho llamadas a la gente para que digan cosas en cámara y luego me han llamado a mí para contármelo”.

Más convincente es, si cabe, cuando se trata de defenderse de las acusaciones de prostitución que se han hecho desde varios medios de comunicación. Incluso Víctor llegó a colgar en su Facebook que Nacho era una “prostituta”. Dicen que mantiene una relación con Jacky y Alexander, dos amigos con los que no convive, únicamente mantiene una relación amistosa: “son mis amigos, no tenemos nada más, ¿acaso no puedo tener amigos?”. “Mi vida es absolutamente transparente, tengo la conciencia muy tranquila. Es una acusación más de las muchas que me está haciendo, me ha llamado sanguijuela, puta, que soy mal marido, pero no tiene ninguna prueba”. Otro de los asuntos conflictivos es su vida laboral. Mientras que Víctor ha asegurado que Nacho jamás ha trabajado, el diseñador se defiende: “He decorado muchas casas en Estados Unidos y no sólo he tenido trabajo como diseñador en ‘Esta casa era una ruina’ –programa en el que se hizo muy popular- sino también en muchos otros sitios”.
A pesar de sus puntos de vista tan dispares, la sombra del montaje planea sobre ellos. Son muchos los seguidores de la telenovela improvisada que piensan que lo ocurrido responde a una implacable estrategia publicitaria para conseguir dinero para resurgir del difícil momento económico que atraviesa el matrimonio. Aseguran que ellos siguen manteniendo ardientes conversaciones que, para nada, muestran el distanciamiento o enfado cacareado. Quién sabe. De ser así, no cabe duda de que ambos serían unos actores de Óscar.