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Acabarán en los triibunales

Nacho Polo desmiente haber agredido a Víctor Sandoval

Abril 13, 2011

Pasado el tiempo, Víctor sigue algo nervioso. Quizás porque todavía palpita por el hombre que le hizo feliz durante dieciséis años. Nacho, al contrario, quiere seguir manteniéndose al margen de las polémicas porque su carácter y personalidad no se lo permiten. No obstante, ante los constantes dardos envenenados del colaborador, Polo no puede ocultar su desazón. Lo último, la terrible confesión de Víctor: “Yo jamás he pegado a Nacho, me gustaría si él podría decir lo mismo”.

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Es la historia interminable. Víctor Sandoval y Nacho Polo siguen a la gresca, varios meses después de que decidieran escribir el punto y final a su relación matrimonial. La pareja, que residía en Miami, se separó físicamente el día en el que Sandoval sufrió una fuerte infección y tuvo que trasladarse a Madrid para ser tratado. La enfermedad, unida a los contratos televisivos que ataron al colaborador a diversos programas, le obligaron a fijar su residencia en España. Nacho, mientras, prefirió quedarse en Florida para, entre otras cosas, hacerse cargo del casoplón que compraron años antes, e intentar buscarse un hueco en el interiorismo americano. Sin embargo, la ausencia de Nacho provocó un enfado en Víctor quien, harto, aseguró que su marido vivía una relación paralela, que ejercía la prostitución, había cometido adulterio y que le había dado mala vida. Afirmaciones que, claro está, fueron desmentidas categóricamente por el interiorista.
Pasado el tiempo, Víctor sigue algo nervioso. Quizás porque todavía palpita por el hombre que le hizo feliz durante dieciséis años. Nacho, al contrario, quiere seguir manteniéndose al margen de las polémicas porque su carácter y personalidad no se lo permiten. No obstante, ante los constantes dardos envenenados del colaborador, Polo no puede ocultar su desazón. Lo último, la terrible confesión de Víctor: “Yo jamás he pegado a Nacho, me gustaría si él podría decir lo mismo. En mi casa volaban jarrones, e incluso rompió dos móviles pequeños que teníamos. Muchas noches tenía que dormir en el sofá porque yo sí que tenía miedo”, dijo en El Cortijo de Jorge Javier Vázquez. Afirmación que no dejó indiferente a nadie y que podría acarrearle más de un problema. La respuesta de Nacho es convincente: “Jamás le he puesto la mano encima a Víctor, sus declaraciones insinuando que los dos nos pegábamos mutuamente son fruto de su imaginación” me espetó harto de tantos dimes y diretes cuando le pregunté en Miami si alguna vez llegaron a las manos.  Nacho es un hombre afable, quienes le conocen advierten que jamás podría agredir a nadie y, mucho menos, a quien está a su lado. Quién sabe. Lo cierto es que la vehemencia de Sandoval hace dudar hasta al más pintado. Sin embargo, ambos aseguran que irán a los tribunales para aclarar semejante escándalo. Visto para sentencia.