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Múltiples irregularidades en la condonación de las sanciones Tributarias al equipo de fútbol de la Real Sociedad: la solicitud se realizó hasta fuera de plazo

Marzo 3, 2017
aperribay

Las declaraciones del presidente del equipo de fútbol de la Real Sociedad, Joakin Aperribay, en Onda Vasca el pasado 7 de abril de 2016 han puesto al descubierto una más de las múltiples irregularidades que se produjeron en la condonación tributaria de las que disfrutó el club guipuzcoano. En esta ocasión queda meridianamente claro que la solicitud de la condenación de sanción se realizó fuera de plazo y no fue una cuestión de días, sino de años.

El presidente txuri urdin, Aperribay, manifestó en la citada emisora que la Real Sociedad presentó la solicitud de la condenación el día 19 de abril de 2012. El DF 42/2006, en su redacción original, regula, entre otras cuestiones, el procedimiento de condenación de sanciones (artículos 31 a 36) expresando claramente en el artículo 34 que la tramitación de la solicitud corresponde a la secretaría técnica, que tiene que apreciar, para trasladar el expediente al director de Hacienda, “aquellos expedientes en que indiciariamente se presuma que la ejecución de la sanción impuesta afecte grave y sustancialmente al mantenimiento de la capacidad productiva o produzca grave quebranto para los interés generales. Los trámites de solicitud de informes, practica de pruebas y audiencia a la persona o entidad interesada, se realizarán cuando se estime necesario”.

En su artículo 32 del citado Derecho Foral se señala que “las peticiones de condenación habrán de presentarse en el plazo de un mes desde que adquiera firmeza el acto que hubiera impuesto la sanción tributaria”. Es evidente el incumplimiento de plazos por parte de los responsables del consejo que preside Aperribay.

Los órganos afectados por estas irregularidades relacionados con la condenación de sanciones son:

Consejo de Diputados: Autorizan la condenación antes de que se hayan impuesto las sanciones, incluso antes de que la liquidación de las actas adquiriera firmeza.

Diputación Foral de Hacienda: condonó el 100% de las sanciones, entre las que se encontraban las del gerente del club por retenciones de IRPF no ingresadas en la Hacienda Foral debido a los sueldos B cobrados, circunstancia que nada tiene que ver con el asunto de los derechos federativos.

La argumentación del Consejo de Diputados y del Diputado Foral de Hacienda de que no se impusieran sanciones por parte de la Agencia Tributaria y en las que si hubo fueron anuladas por los Tribunales, es falso. Las sentencias que aportó la Real Sociedad en el paripé de solicitud de condenación no tienen ningún valor y tanto Consejo de Diputados y del Diputado foral no pueden acogerse a un razonamiento falso.

Secretaría Técnica, Director y Diputado: Las sanciones tributarias se condonaron sin la previa solicitud por parte de los contribuyentes. La no observancia de este requisito deja en un aprieto a la responsable de la Secretaría Técnica, Director y Diputado de la Hacienda Foral, cadena de mando por la que tiene que pasar la oportuna solicitud. Se condona una sanción sin que se manifieste voluntad de obtener tal beneficio por parte del contribuyente. La generosidad del diputado se antepuso a la voluntad del representante legal de la Real Sociedad.

Solicitud de condonación con tres años

Presentar el 19 de abril de 2012 formalmente la solicitud de condonación, como así lo confirmó en Onda Vasca Jokin Aperribay es una prueba más de la arrogancia con la que actúa el consejo de administración presidido por Aperribay. Con casi tres años de retraso no tiene ningún efecto administrativo, al margen de las pruebas aportadas son de tal sonrojo que la señora María Jesús Pérez, si hubiera actuado con el rigor que se le supone en el desempeño de sus funciones, directamente hubiera ido a la papelera, al igual que todo el expediente de la solicitud de condonación presentado en dicha fecha.

María Jesús Pérez tuvo un descuido propio de principiantes; se olvidó de poner en práctica la máxima de Al Capone: “En un negocio, lo importante es no ser el muerto”. Su negligencia puede dejar en el camino 3 muertos: Peio González, diputado de Hacienda, José María Ruiz de Azúa, director general de Hacienda, y la propia María Jesús Pérez. Bien es verdad que sin la colaboración de Jokin Aperribay esta situación no se hubiera producido. Su rajada en Onda Vasca ha dejado patente el proceder de la Real Sociedad, así como de los máximos responsables políticos de la Hacienda Foral y la responsable de la Secretaría Técnica, amparados todos ellos por el Consejo de Diputados.

Condonación de 6,4 millones de euros

Los hechos de la irregular concesión de la condonación de una sanción tributaria a la Real Sociedad por un importe de 6.400.000 euros han sido los siguientes:

El Consejo de Diputados decide la condonación de la sanción. La potestad de condonar sanciones correspondía en aquella época exclusivamente al diputado de la Hacienda Foral, en este caso Peio González. El hecho de que se haga referencia al Consejo de Diputados en la Orden Foral de fecha 30/11/2009 fue una iniciativa de Peio González para sentirse arropado, a sabiendas de la irregularidad que estaba cometiendo.

El Consejo de Diputados utilizó como argumento jurídico para dar solidez y forma legal a la condonación, unos razonamientos absolutamente peregrinos, basando su juicio en sentencia que este Extraconfidencial.com ha demostrado que son carentes de todo valor jurídico.

El día 22/12/2011 el Tribunal Vasco de Cuenta Públicas, en su informe de fiscalización de la cuenta general del Territorio Histórico de Guipuzkoa, recoge la condonación de la que se benefició la Real Sociedad, llamando la atención del órgano fiscalizador el importe de la sanción condonada. La ley de la Omertá que se impuso en Guipuzkoa saltó por los aires.

El 24/02/2012 la portavoz de Bildu en la Diputación Foral de Guipuzkoa, Larraitz Ugarte, y el director de la Hacienda Foral, Xabier Olano, de la misma coalición política, ante semejante dispendio de una condonación por 6,4 millones de euros, deciden públicamente cambiar la legislación en torno a las condonaciones: la intención es que este procedimiento se haga más visible en la clase política.

Al día siguiente, en los medios, Markel Olano y Peio González y la propia Real Sociedad salen al paso de las manifestaciones de Ugarte y Olano, argumentando que si se condonaban sanciones era para poder evitar el cierre de las empresas.

El ruido político precipitó la chapuza de la solicitud presentada por su máximo responsable, según sus propias manifestaciones, el día 19 de abril de 2012, incumpliendo todos los requisitos, como ya se ha expuesto. Ni siquiera la solicitud va dirigida correctamente a la persona que corresponde, que es el Diputado de Hacienda; Jokin Aperribay manifiesta haberla dirigido al Director.

Y si de amiguismo hablamos, nada mejor que hacer referencia al Departamento de la Hacienda Foral que más ha velado por los intereses de la Real Sociedad, al margen, claro está, de los políticos del PNV y adláteres; el Departamento en cuestión es el de Recaudación. Nunca una empresa guipuzcoana en concurso de acreedores ha tenido un trato semejante al recibido por la Real Sociedad.

Los préstamos participativos fueron un ardid aceptando por la Hacienda Foral, principal acreedor del concurso, con créditos de los llamados privilegiados. La aceptación de este instrumento de financiación convertía las deudas de la Real Sociedad con la Hacienda Foral en el orden de prelación de créditos detrás de los acreedores comunes: primer favor a la vista desde Recaudación.

La excesiva generosidad por parte del Departamento de Recaudación en aceptar los préstamos participativos desnaturaliza el sentido económico de estos; carece de toda lógica que el acreedor principal de una empresa en concurso de acreedores se convierta en prestamistas de la misma ¿Qué criterio utilizaron los señores de Recaudación para aceptar los préstamos participativos? ¿El beneficio inexistente de la Real Sociedad, la Due Diligence encargada por Badiola que contenía información de todas las irregularidades realizadas por el club guipuzcoano? No hay órgano administrativo recaudador capaz de pasar de acreedor principal con créditos privilegiados a convertirse en prestamista de una empresa al borde de la quiebra: segundo favor a la vista.

Y no son solamente los préstamos participativos el único premio concedido a la Real Sociedad: aplazamientos donde la eternidad deja de convertirse en un “concepto filosófico espiritual” para transformarse en “una realidad terrenal”, deudas transformadas en agujeros negros, y así un largo etcétera.

El responsable de Recaudación equivocó el concurso de la Real Sociedad con un “concurso consistente en una rifa pública con un único participante al que se le había regalado todos los boletos”.

Juan Luis Galiacho

juanluisgaliacho@extraconfidencial.com

@jlgaliacho