Menú Portada

MotoGP sigue condicionado por la guerra Márquez-Rossi: nuevo equipo de jueces y nuevas normas para las faltas graves dentro y fuera de la pista

Febrero 15, 2016
marquez rossi

No es una cuestión de morbo, ni de querer hacer ruido mediático. Las consecuencias del dantesco final de temporada que vivimos en 2015 seguirán generando noticias. La última de ellas es, además, institucional. Dorna, compañía española que gestiona los derechos de MotoGP, seguirá formando parte de la Dirección de Carrera (DC). Pero tiene claro que, tras el incidente de Sepang, no debe estar en el órgano que sanciona a los pilotos (por faltas excepcionales y graves) nunca más.

El cristal con que se mira…

Malasia, 25 de octubre de 2015. Marc ha rodado por los suelos y toma el camino de los boxes; mientras Rossi sigue en pista y acaba la carrera en tercera posición. El italiano, más tarde, se niega a ir a la rueda de prensa del podio con Dani y Jorge. En ese momento, una de las grandes preguntas que generó el #SepangClash tiene ya casi una hora de vida: ¿Por qué no ha sido sancionado Valentino antes de que cayera la bandera de cuadros?

Con toda la información (privada, no sólo lo que vemos en la tele) disponible, DC trabaja desde el primer momento con dos parámetros, de los que están convencidos: el primero es que Rossi ha hecho una maniobra antideportiva, pero en ningún caso ha agredido a Márquez; y el segundo, que Marc ha renunciado a correr para ganar y se ha dedicado a reventar la moral de Valentino, aspirante a la gloria en la penúltima carrera, mientras él no se juega el título.

El delegado de Dorna en DC, Javier Alonso, da la cara ante los medios y explica sin tapujos que han querido esperar para reunir a ambos pilotos y escuchar sus versiones. Apunta que no se creen la versión inocente de Marc y que, aunque con las normas de entonces no es sancionable, su actitud tampoco les parece deportiva. Y remata con una frase que toma actualidad ahora: “nosotros en DC tenemos demasiado trabajo como para entrar a juzgar acciones como esta”.

Hoy día todos están de acuerdo en que los árbitros tomaron la peor decisión posible condicionados por el cristal con el que miraron a los protagonistas; porque se trataba de Rossi, que se jugaba su décima corona, y también porque estaban realmente enfadados con Márquez. Y porque la polémica no se quedó en Asia; y a Valencia llegó la marea de un desatino en el que Dorna nunca quiso estar involucrada. El futuro, y basta con mirar el presente, traerá más situaciones similares entre estos dos pesos pesados de la parrilla.

Un marrón menos

La solución parece sencilla, pero genera cuestiones interesantes. Se ha creado un filtro que preservará el trabajo de DC mientras se desarrolla la acción en la pista. Las acciones excepcionales serán juzgadas por un nuevo equipo de tres jueces deportivos, dos permanentes y uno diferente para cada Gran Premio. La primera pregunta es obvia: Hoy sabemos que el #SepangClash fue excepcional, pero ¿Quién decide la “excepcionalidad” del siguiente lance de carrera polémico?

Aquí tenemos la primera clave: uno de esos jueces permanentes será Mike Webb, el que ya es el máximo responsable de DC. Él decidirá la excepcionalidad de las situaciones que se den en pista y tendrá siempre disponible un director adjunto, que se hará cargo de DC cuando él tenga que juzgar una situación excepcional con los otros dos jueces deportivos. Por lo tanto, el nuevo órgano depende de DC, pero amortigua las presiones que, sobre sus decisiones, se puedan producir a partir de ahora. Porque el espíritu de la norma se basa en la necesidad, demostrada, de sancionar lo que pase en una carrera antes de que esa carrera se acabe.

La lectura es sencilla: es un marrón menos para Dorna. Ellos mismos lo dijeron a final de la temporada pasada. La frase de Alonso es determinante: ellos no están para estas batallas. Y, de entrada, hacen bien. Porque, insisto, estas situaciones seguirán repitiéndose. La polémica no cesará; la cuestión es cómo gestionará la presión este nuevo equipo de jueces, que van a ser el foco de atención. Y esto no es todo. Hay más.

MotoGP  refuerza el compromiso de sus pilotos y equipos

El Mundial de los Grandes Premios ha alcanzado, hace mucho tiempo, el estatus de evento deportivo planetario de primer orden. Y, seamos honestos, la gestión de Dorna ha sido determinante en la consecución de este objetivo. Antes hemos apuntado el desplante que Rossi dio a la prensa en Sepang. También se negó a asistir a la gala final de Valencia, donde debía recibir su medalla de subcampeón. MotoGP no se merece este trato.

Las nuevas normas también quieren acabar con todo esto. A partir de ahora, el incumplimiento injustificado con las obligaciones promocionales puede acarrear sanciones deportivas además de las económicas. También la técnica y la seguridad suben su nivel de control. Oficialmente, el registro interno de datos tendrá unos canales de acceso directo a DC. Y también se establece un control riguroso de la presión de los neumáticos, tras el accidente de Baz la semana pasada.

Y seguirán inventando…

…porque las estrellas (y sus egos) seguirán enredando. La semana que viene sabremos qué pasa, definitivamente, con el sistema de puntos que llevó a Rossi a salir último en la parrilla de salida de Cheste. El italiano retiró el recurso del TAS y, de entrada, este año estaría apercibido cada carrera por la acumulación de estos puntos. Veremos si están vigentes antes del arranque de la temporada en Qatar.

Mientras tanto, la guerra sigue en todo lo alto. Márquez ha confirmado la ruptura de su contrato comercial con la compañía de Rossi, mientras el de Tavullia rebaja a precio de saldo el stock de gorras y camisetas del de Cervera en su web de venta.

No caigáis en la crítica fácil de que esto es culpa de la prensa, no matéis al mensajero; los que alimentan a la bestia son ellos. Ninguno hace lo más mínimo por relajar la tensión. Reconocer los errores cometidos sería el primer paso. Y resulta curioso que, de todos los implicados en el inefable final de temporada protagonizado por Marc y Valentino, el único que pidió perdón (por sus gestos en el podio de Sepang) fue el piloto que acabó ganando el título, Jorge Lorenzo.

Diego Lacave

@DiegoLacave