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MotoGP calienta motores: Márquez con problemas y su renovación casi hecha, las Yamaha fuertes y Stoner sacando pecho en pista

Febrero 3, 2016
marquez

El trabajo serio ya está en marcha. Pilotos y motos dejan la moqueta de los eventos promocionales y se van a su medio natural, el asfalto. Como cada febrero, la pista de Sepang estrena la actividad de la Categoría Reina del Mundial de los Grandes Premios. El día 17 los pilotos rodarán en Australia y en marzo, poco antes del estreno en la pista de Losail, todo el circo de MotoGP hará su ensayo general en Qatar. Hasta ése último momento, la tabla de tiempos es anecdótica y genera más preguntas que conclusiones.

¿Todo sigue igual? Casi. A pesar de tanto cambio

Nuevos neumáticos Michelin (con problemas y un gran susto), centralita única para todos igual, motos menos pesadas, más gasolina… Un montón de detalles nuevos y sin embargo, al final, se presenta un escenario relativamente parecido al del año pasado.

Los dos pilotos oficiales de Yamaha están fuertes y en el camino correcto. Lorenzo se reivindica como hombre a batir y Rossi demuestra, un año más, que su motivación sigue intacta; sobrealimentada, además, contra su nuevo íntimo enemigo, Marc Márquez.

Ramón Forcada, jefe de mecánicos de Jorge Lorenzo, es un genio adaptándose a las nuevas circunstancias técnicas. Y la gestión de la nueva centralita, que es un paso atrás para los pilotos de fábrica, no ha sido un gran problema para su equipo. Antes, el control de tracción se regulaba con mil parámetros, mientras que ahora hay menos opciones a la hora de “mapear” y hay que utilizar recursos clásicos, como el freno motor. La clave está en la base de la Yamaha M1, que sigue mostrándose como una moto dócil y precisa.

No parece que, en Honda, hayan superado definitivamente sus “vicios de fábrica” generados por un motor demasiado agresivo. Tal vez en HRC podrían mandar esos caballos de más a la F1, como cuenta mi vecino Zapico, ya que los necesita Fernando. Marc y Dani no están demostrando una mejora progresiva; y sobre todo Márquez insiste en todo el trabajo que queda por hacer, aún. Y algo más importante: apunta que los nuevos Michelin le obligarán a modificar su estilo de pilotaje.

La renovación de los pilotos de fábrica

Otro de los grandes focos de atención sobre MotoGP este año reside en el hecho de la finalización de contrato de todos los gallos de la parrilla. Cada dos años tenemos la misma historia sobre la mesa y, desde la mudanza de Stoner a HRC y Rossi a Ducati, la expectación siempre se ha saldado con una ducha fría en forma de “statu quo”.

La renovación de Marc Márquez se da por consumada entre los miembros del paddock de MotoGP. Es cierto que Monster, marca ligada a Yamaha, y enemiga comercial de Red Bull, estuvo desde el principio de 2015 avalando la ofensiva de fichar al piloto de Cervera para la marca de los diapasones. Las ofertas que Lorenzo recibía de Ducati justificaban y espoleaban la intentona de Lin Jarvis, jefe de filas de Yamaha y famoso por ser quien se llevó en su día a Rossi de las filas de Honda. Pero todo quedó en vanos intentos; y el año terminó con la “guerra del siglo” entre dos pilotos que ya han dejado claro que jamás estarán juntos más allá de las ruedas de prensa.

Por su parte, Lorenzo podría haber vuelto a renovar con Yamaha un contrato con la misma fórmula: un año con opción al siguiente. Jorge no está contento con algunos de los jefes intermedios de la escudería japonesa, con sede en Italia y llena de acólitos de Valentino; pero su complicidad con Jarvis, británico, y los jefes de Iwata, en Japón, sumada a la efectividad de su equipo técnico con la M1, pesa mucho; a la hora de pensar en cambiar de aires.

Por su parte, Rossi sigue diciendo, y es verdad, que la decisión de seguir o no es suya; y lo sabrá antes de verano. Cuándo se hará público, es una incógnita. Jarvis tiene muchos nombres de pilotos en cartera; pero cualquier apuesta en estos momentos sería pura especulación.

¿Y Pedrosa? Una década en MotoGP, una década en HRC; y cada dos años las mismas apuestas de algunos por bajarle, definitivamente, de la moto “pata negra” con la que no ha conseguido ser Campeón del Mundo. Ya el año pasado las quinielas de Maverick Viñales como sustituto de Dani, en 2017, cobraron fuerza; hoy se barajan muchos nombres más. Es cierto que Honda no suele negociar con Dani hasta el verano, pero aún hoy en día tiene grandes valedores dentro de la marca del ala dorada.

Y ¿Quién demonios es, Casey Stoner?

Intentaré responder a mis nuevos lectores, ahora que me estreno en extraconfidencial.com, con la mayor claridad posible: el australiano es, sin duda alguna, el piloto de la era MotoGP con más talento en estado puro (y bruto) que he visto jamás.

Verle de nuevo en la Ducati que solamente él ha sido capaz de llevar a lo más alto y pilotar en este test de Sepang al nivel (y por encima de la mayoría) de los que llevan haciendo lo mismo sin parar; con los años que él lleva retirado, pescando, es una experiencia que se está llevando todo el protagonismo de este estreno de pretemporada.

Casey no tiene un cerebro humano dentro de su cabeza, sino una moto de Gran Premio. Ha nacido y, sobre todo, ha sido criado para ser piloto de carreras. Es joven, está en plena forma y el paso atrás tecnológico de MotoGP le va bien. Se fue despotricando del Mundial pero nada de esto impediría su vuelta. Al contrario, y el propio Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna, lo afirma: “sería bienvenido”.

Ducati pertenece a Audi y desde hace un par de años el mandato del nuevo dueño alemán es claro: “si queréis ganar a Honda, haced una maldita Honda”. Y la nueva Desmo es una Honda de color rojo que va incluso mejor y corre más en recta. Y Casey viene HRC y por eso le han fichado. No por ser una leyenda, sino por la información que trae de allí. ¿Le veremos correr un Gran Premio? Yo apuesto que sí.

Zanjando el pasado

Una ventaja de la aparición de Stoner es que ha eclipsado más comentarios sobre el final de 2015. También Ezpeleta ha hablado del tema y ha apuntado un detalle interesante: el cambio en el arbitraje de las carreras será significativo; y Dorna no estará en Dirección de Carrera.

Marc y Jorge no quieren que les pregunten más por el pasado. Rossi, ya por fin, tampoco; aunque no renuncia a seguir pensando en todo lo que dijo en Cheste. Los encuentros futuros en las ruedas de prensa y en las pistas definirán el peso de una losa que estará flotando sobre MotoGP varios años.

Afortunadamente, en pretemporada las motos rugen y los pilotos no hablan demasiado. Y tienen demasiado trabajo por delante, como para echar la vista atrás.

Diego Lacave

@DiegoLacave