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Tras quejarse en repetidas ocasiones de la falta de recursos materiales para el Ministerio de Defensa

Morenés se gasta 500.000 euros en dos años en apartamentos veraniegos para el personal al tiempo que reduce las plazas de los militares

Abril 16, 2014

En total, 225.000 euros en 2013 y en 2014 “para la contratación de Apartamentos para el personal militar de la Armada en la temporada estiva”
El Ministerio de Defensa ha registrado 40.000 solicitudes para hacerse con una de las 2.000 plazas convocadas para 2014 en la categoría de tropa y marinería
 
El contrato se estructura en 10 lotes: San Vicente de la Barquera (Cantabria), Llanes (Asturias), Sanxenxo (Pontevedra), Bueu (Pontevedra), Puerto de Santa María (Cádiz), Vera Costa (Almería), La Manga del Mar Menor (Murcia), Benidorm y Villajoyosa (Alicante), Gandía (Valencia) y Oropesa (Castellón)


El aparato militar se encuentra en el alambre. Todavía resuenan de trasfondo las palabras que, en un claro ademán de protesta, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, soltaba al viento -y dirigía hacia Su Majestad el Rey de España-, el pasado día 6 de enero, coincidiendo con la celebración de la Pascua Militar. Por aquel entonces su queja tomaba forma de reprimenda debido a una más que supuesta falta de recursos económicos y materiales: ante el Capitán General y mando supremo de las Fuerzas Armadas, Morenés aseguraba que es “difícil” alcanzar “un excelente nivel de eficacia sin la dotación material”.

No es la primera vez que el político de Güecho se rebela en público contra la financiación que recibe su departamento. En junio de 2013, denunció unos “niveles de inversión límites” por lo que “todos deberíamos tener claro que la defensa sirve para la seguridad”; mientras que en 2014, con la reducción del 3,2% del presupuesto de Defensa el ministro clamaba ante unos presupuestos de “muy estrictos” que requerirían “otro esfuerzo” de la ciudadanía.
Recortes en todo, menos en las vacaciones
 
Pero, ¿es realmente cierto lo que nos cuenta Morenés? El 12 de mayo de 2013, el Ministerio de Defensa hacía gala de su fortaleza económica a través de un anuncio en el BOE de “la Unidad de Contratación de la Dirección de Asuntos Económicos de la Armada por la que se hace pública la formalización de la contratación de apartamentos para el personal militar de la Armada en la temporada estival 2013”. Un desembolso de alrededor de 225.000 euros para alquilar varios apartamentos y ponerlos al servicio de los militares en el período veraniego -gastos ajenos a la actividad principal del Ministerio-, y en el que Morenés no ha dudado reincidir en este 2014 marcado por tales presupuestos “muy estrictos”. En total, serán de nuevo 225.000 euros para el mismo cometido: “anuncio previo de la Unidad de Contratación de la Dirección de Asuntos Económicos de la Armada para la contratación de Apartamentos para el personal militar de la Armada en la temporada estiva 2014”. Según el anuncio publicado en la Plataforma de Contratación del Estado, el acuerdo se organiza en un total de 10 lotes para dar servicio a las diferentes sedes de la Armada a lo largo y ancho de España, todos ellos ya adjudicados, según los pliegos, por el mismo motivo: “se considera la proposición como la más ventajosa para la Administración de acuerdo a lo establecido en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares”.
 
De este modo, el primer lote para San Vicente de la Barquera (Cantabria) ha sido adjudicado a Viajes Himalaya S.A. por 15.000 euros (sin reducir un céntimo el presupuesto base de licitación); el segundo paquete para Llanes (Asturias) con un presupuesto base de licitación de también 15.000 euros ha quedado desierto; el tercero para Sanxenxo (Pontevedra) se ha otorgado a Viajes Himalaya por 19.061 euros (con una rebaja de 939 euros sobre el presupuesto base); el cuarto bloque para Bueu (Pontevedra) se ha adjudicado a Viajes Marcosmar S.L. por 20.969,08 euros (con una rebaja de menos de 31 euros); el quinto lote localizado en el Puerto de Santa María (Cádiz) ha ido a parar a Viajes Himalaya S.A. por 34.500 euros (sin ahorrar un euro el presupuesto base); el sexto lote para Vera Costa (Almería) ha quedado desierto por ser “la oferta presentada es superior al presupuesto del lote”, que era de 18.000 euros; el séptimo lote para La Manga del Mar Menor (Murcia) se adjudica de nuevo a Viajes Himalaya S.A. por 33.218 euros (con un descuento de 682 euros); Apartamentalia S.L. se hizo con el octavo paquete por 12.600 euros (rebajando en 500 euros el presupuesto base) referido a los apartamentos de Benidorm y Villajoyosa (Alicante); para Viajes Marcosmar S.L. será el noveno lote destinado a la localidad valenciana de Gandía será por 32.418 euros (582 euros de rebaja); Viajes Himalaya S.A. se hará con el décimo y último lote en Oropesa (Castellón) por 21.270 euros (230 euros de rebaja del presupuesto base de licitación).
 

Menos seguridad como medida compensatoria

 
La solución a la supuesta falta de recursos de la que se queja Morenés no fue difícil de tomar para el ex consejero de Instalaza. A pesar del excesivo gasto en apartamentos de verano (medio millón de euros en dos años), el ministro ha recortado en gran medida las partidas verdaderamente importantes de su departamento; tanto antes, cuando con mano rígida anunciaba una redistribución de las plantillas de las Fuerzas Armadas, que “probablemente lleve a una reducción” de efectivos, como ahora, según las últimas medidas tomadas desde el número 109 del Paseo de la Castellana.
 
Ni militares, ni dotación. Los efectos de la crisis han hecho que, por un lado, en el Ministerio de Defensa hayan cursado entrada más de 40.000 solicitudes para hacerse con una de las 2.000 plazas convocadas para 2014 en la categoría de tropa y marinería (1.500 de ellos en el Ejército de Tierra, 300 en la Armada y 200 en el Ejército del Aire). Por otro lado, poco después de producirse los lamentos de Morenés en el día de la Pascua Militar, ABC alertaba del peligro de esa falta de “dotación militar” de la que hablaba el ministro: la Armada recortó la plantilla de sus buques militares en 18 unidades en un tiempo récord de seis años al dar de baja, desde 2008, a veinticinco buques, reemplazados por siete de mayor capacidad.