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Tras la revelación de una operación contra ETA

Moncloa forzó a Fernández Díaz a aceptar la dimisión de su jefe de prensa

Enero 17, 2014
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El Gobierno ha dado por zanjado el caso de la revelación de una operación antiterrorista antes de que hubiera comenzado con la dimisión del director de comunicación del Ministerio del Interior. Albert Gimeno es el sacrificado para poner fin a un asunto sobre el que la Fiscalía de la Audiencia Nacional reclamó un informe al departamento de Jorge Fernández Díaz antes de archivar su investigación. El ministro, sin embargo, no deseaba la salida de Gimeno, al que considera uno de sus más importantes colaboradores, y fue Moncloa quien forzó al ministro a prescindir del periodista, según fuentes de Interior. Dada la gravedad y las consecuencias de la revelación, el Gobierno consideró conveniente que debía cobrarse una cabeza y zanjar así la polémica.

Las fuentes consultadas descartan las especulaciones que han circulado en los últimos días sobre el origen del error, que Interior calificó desde el primer momento de “humano”. Las citadas fuentes lo atribuyen en exclusiva a Gimeno. El director de comunicación, tras varias consultas, decidió asumir personalmente la equivocación y poner su cargo a disposición del ministro el jueves al mediodía. A la mañana siguiente, Interior informaba en una nota de que Fernández Díaz había aceptado la renuncia.

Los medios de comunicación recibieron a las 15:06 del miércoles un correo electrónico informando de que se había detenido a varios miembros del ‘frente de cárceles’ de ETA en una operación de la Guardia Civil. En ese momento, los agentes que participaron en el dispositivo ni siquiera habían salido del cuartel de La Salve, en Bilbao.

“Tremendo daño” a la investigación

Fue un mensaje en la cuenta oficial de Twitter del Ministerio el que alertó realmente a los objetivos del operativo, que se tuvo que adelantar apresuradamente. Cuando los agentes llegaron a las inmediaciones del despacho de abogados de la calle Elkano, dos de los detenidos montaban guardia en la calle y otros tres intentaban huir. Dentro del bufete, la Guardia Civil encontró un pen drive “machacado” y otros escondidos en cojines. Los seis participantes en la reunión fueron detenidos finalmente.

En un primer momento, fuentes implicadas en el dispositivo advirtieron del “tremendo daño” a la investigación que había causado la filtración. Sin embargo, la torpeza de los detenidos en esconder los documentos en papel y soporte informático, por una parte, y la habilidad de los especialistas del Cuerpo en recuperar la información de los dispositivos hallados, han reducido el daño. Incluso, los agentes encontraron un “canutillo” de papel con el documento de ETA que recoge las conclusiones del debate interno abierto tras la decisión de poner fin definitivo a la violencia y que ratifica el histórico anuncio de octubre de 2011.

Fernández Díaz, que ha protagonizado varios malentendidos y polémicas por sus confusas declaraciones, mantenía una gran dependencia de Gimeno en materia de comunicación. De ahí que no quisiera prescindir de él y se haya visto obligado a aceptar la decisión de Moncloa. Cuenta de ello da el hecho de que el periodista catalán, procedente de La Vanguardia, ha permanecido aún varios días después de su dimisión trabajando en la trastienda del Ministerio. Al cierre de esta edición, Interior no había decidido quién será su próximo director de Comunicación.

Pedro Águeda