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Monago (PP), ex presidente de Extremadura, dilapidó en 2013 cuatro millones de euros en un programa contra el paro con un “inadecuado diseño” que no cumplió las expectativas de contratación

Abril 26, 2016

Así lo desvela el Informe de Fiscalización de la Comunidad Autónoma de Extremadura relativo al ejercicio 2013 realizado por el Tribunal de Cuentas. En 2012, se produjeron 1.022 contrataciones por las 1.041 de 2013, mientras que el Plan Estratégico de la línea fijó como objetivo la realización de 2.500 contrataciones ya en el primer trimestre de 2013

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El paro en Extremadura crece y crece. La última Encuesta de Población Activa situaba a la Comunidad extremeña en el podio de las tres regiones españoles con mayor desempleo. Concretamente, su tasa de desempleo del 28,51% la coloca como la tercera más alta de España tan solo superada por Canarias (28,56%), y Andalucía (31,73%). Pero no es este el único informe que deja en pésimo lugar a la política laboral extremeña. La Encuesta Trimestral de Coste Laboral publicada por el Instituto Nacional de Estadística ha corroborado estos datos al afirmar que las regiones situadas en el sur de EspañaAndalucía y Extremadura-, son aquellas en las que resulta más difícil encontrar un empleo.

Desconocemos si este derrotero se debe al nuevo presidente de la Junta de Extremadura, el socialista Guillermo Fernández Vara que ocupa el cargo desde julio de 2015, pero lo que es innegable es que los años de abatimiento del empleo en Extremadura coinciden con la época en la que gobernaba el verso libre del PP, José Antonio Monago. En aquellos años se realizaron tropelías como las que deja al descubierto el Informe Anual de Fiscalización de la Comunidad Autónoma de Extremadura, relativo al ejercicio 2013 realizado por el Tribunal de Cuentas. Visto lo visto, Monago y su equipo no salieron con buen pie del órgano de gobierno extremeño. El ex presidente estuvo cercado por las polémicas que le situaban en un presunto caso de fraude al Senado al pagar viajes de índole personal con cargo a la Cámara Alta para visitar a su supuesta amante, la popular canaria Olga María Henao, pero además vio cómo su mandato languidecía hasta ser arrebatado por el PSOE.

Inadecuado diseño inicial de la línea de subvención en 2012

El citado Informe analiza las líneas de subvenciones para el fomento de la contratación de parados de larga duración por empresas de la Comunidad Autónoma, gestionadas por el Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE), y que en el ejercicio 2013 dieron lugar a resoluciones de concesión por un importe de más de 4 millones de euros (4.458.000 euros). El Programa Extraordinario de Parados de Larga Duración de Extremadura recoge actuaciones directas y personalizadas para favorecer la contratación de trabajadores que se encuentren en situación de especial dificultad para incorporarse a un puesto de trabajo. El objeto de estas ayudas es el fomento de la contratación temporal de parados de larga duración sin derecho a prestaciones por desempleo. Pero, ¿cómo llevó a la práctica este cometido la Comunidad extremeña de Monago?

Según el análisis realizado, existe una gran disparidad de criterios en la definición de parado de larga duración. En 2012 desaparece la condición necesaria de no percibir prestación por desempleo para tener derecho a acceder a estas subvenciones. Además, el período de las contrataciones también varía de un ejercicio a otro, siendo de un máximo de tres o seis meses en 2012 y de seis o doce meses en 2013. El tamaño de las empresas que pueden resultar beneficiarias es de menos de 25 trabajadores en 2012 y pasa a ser de menos de 50 trabajadores en 2013.

En definitiva, entre los decretos de 2012 y 2013 existen un sinfín de modificaciones que ponen de manifiesto el inadecuado diseño inicial de la línea de subvención en 2012, fundamentalmente por el exiguo plazo de las contrataciones y la definición de parado de larga duración, lo que dificulta el efecto incentivador sobre el empleo de las correspondientes ayudas.

Expedientes que no cumplen las normas

Además, según la evolución de las contrataciones realizadas con cargo a esta línea de ayudas, se produjeron tan solo 1.022 en 2012 (con cargo a los programas I y II y con plazos de tres y seis meses), así como 1.041 en 2013 (con cargo a los programas I y II y con plazos de tres, seis meses y un año). Sin embargo, el Plan Estratégico de la línea fijó como objetivo la realización de 2.500 contrataciones ya en el primer trimestre de 2013, claramente incumplido en relación con la ejecución de la línea en 2012 (e incluso en 2013). Ni siquiera se alcanza esta cifra sumando las contrataciones producidas durante los dos ejercicios.

Tampoco constataron la acreditación de los requisitos establecidos para la selección de trabajadores, la documentación requerida para poder acceder a estas ayudas se limita en muchos casos a la simple declaración del beneficiario al respecto (tipo de empresa, inversión realizada, incremento neto de la plantilla, no exclusión de beneficios de otros programas de empleo, no extinción improcedente de contratos y declaración de subvenciones u otras ayudas acogidas al régimen de mínimos). Por lo tanto, no queda acreditado en los expedientes examinados que se lleven a cabo actuaciones comprobatorias posteriores para verificar los extremos declarados, con el consiguiente riesgo relacionado con estas declaraciones unilaterales.

De los 33 expedientes examinados, únicamente 10 finalizan con el pago total de la subvención, un pago parcial por falta de justificación en otros 6 casos, siendo los importes finalmente pagados significativamente inferiores a los concedidos. En tres expedientes se acepta la renuncia del beneficiario a la subvención concedida, normalmente por no resultarle adecuados los trabajadores preseleccionados por el SEXPE. En ocho casos se produce la revocación de la subvención por incumplimiento de las obligaciones previas al pago de la misma. En los seis expedientes restantes, se exige el reintegro de la subvención, al no cumplir el beneficiario las obligaciones posteriores al cobro de la misma, en la mayoría de los casos, la de presentar la justificación de las nóminas, los documentos de cotización a la Seguridad Social, los pagos realizados por Banco y la vida laboral a la finalización del último contrato subvencionado.

Doinel Castro