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Atrapados por los clips Bankinter, un derivado financiero de tipo de interés

Miles de clientes engañados por Bankinter

Enero 29, 2009

¿Sabe usted que es un Swap? La mayoría de las respuestas es negativa, ¿Una hipoteca? Aquí la contestación mayoritaria es completamente contraría, millones de consumidores las han contratado y han sufrido hasta hace poco sus subidas. Este escenario sirvió a que Bankinter, tercera entidad con más reclamaciones ante el Banco de España “colocara” a sus clientes el producto “Clip Bankinter” que les protegía ante subidas de tipos de interés abonando una cantidad trimestralmente a los clientes.

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La coyuntura económica ha cambiado mucho desde que se empezaron a comercializar estos productos, desde el 10 de octubre el Euribor no ha parado de caer y en el mes de enero ha cerrado en el 2,6%, la mitad que apenas hace 4 meses y los clientes a quienes les “colocaron” este producto se han encontrado con una ingrata sorpresa, que en la mayoría de los casos ha acabado en indignación. La historia es muy similar en casi todos los casos, los responsables de las oficinas de Bankinter vendieron a sus clientes el clip como la panacea, les pagaba una renta si los tipos subían y si bajaban podían cancelarlo a “precios de mercado” . Muchos creyeron contratar una especie de seguro porque se fiaron de quién se lo vendió y lo que ha contratado es un swap de tipo de cambio que nada tiene que ver con lo primero. Un producto financiero típico de empresas no de particulares. La indefensión viene derivada a que el cliente firmaba un contrato que en una de sus cláusulas se admite que el consumidor conoce las características del producto y los riesgos derivados de la misma. Estos productos los ha colocado en un mercado secundario (como una bolsa pero allí no se compran o venden acciones si no otro tipo de productos) debiendo, en caso de cancelación, pagar el cliente el valor actual de todas las liquidaciones futuras que estén pendientes a esa fecha, calculado con el tipo de interés del mismo momento en que se va a ejecutar la orden. Así clientes que tienen que abonar 800 o 1.000 euros trimestralmente, tienen que pagar en muchos casos la friolera de más de 20.000 euros para cancelar este producto.

Bankinter como ya escriben muchos consumidores indignados, de nuevo, ignora por completo la Directiva MiFID, y coloca este producto a individuos que ni siquiera tienen la condición de inversores particulares, (no están comprando fondos de inversión, están financiando la compra de su casa) y que (en teoría) deberían gozar del máximo de protección en la contratación de productos financieros. Sus directivos y mandos intermedios no pueden desconocer que es un producto de alto riesgo no apto para personas físicas, lo más importante es colocar este producto al contratar una hipoteca. Bankinter sigue batiendo sus records de reclamaciones ante el Banco de España, y ¿a qué espera Miguel Ángel Fernández Ordóñez para actuar?