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Mila Ximénez acusa a Las Campos de hacer “negocios paralelos” gracias a Rociíto, tachan a Kiko Matamoros de ser el menos creíble tras volver a demostrar su falta de cultura y a Prisa se le acumulan sus líos con Hacienda

Septiembre 8, 2016
mila ximenez

María Teresa y sus hijas, Terelu y Carmen, mostraron este miércoles los trajes que iban a llevar a la boda de Rociíto en ¡Hola! Según se desveló ayer en Sálvame, la presentadora y sus hijísimas habrían cobrado por la exclusiva, tal y como le habría admitido Terelu Campos a Raúl Prieto, director del programa.

A Mila Ximénez no le gustó esta portada y no se cortó: “Esto es un aprovechamiento de una amiga y un negocio paralelo. Lo han hecho porque las han pegado”. Lydia Lozano apuntó que era la primera vez que la ex reina de las mañanas televisivas cobraba por una exclusiva de estas características. La ex de Manolo Santana ya se había despachado horas antes desde su blog de Lecturas contra la hija de Rocío Jurado: “Has decidido celebrar una boda muy lejos de la intimidad. Solo me gustaría que, a partir de ahora, dejes respirar a quienes en el uso de su libertad de expresión puedan comentar las presencias y las ausencias. No deberías utilizar el teléfono para silenciar a mis compañeros. Deberías hacerlo para callar a algunos y algunas que nos venden tu vida sin pudor y luego sonríen ante una cámara que las vista de seda. Buena suerte, Rocío. Y que tus padres te acompañen”.

Y Sálvame mostró un vídeo con las fotografías de la familia Campos con comentarios dulcificados, algo que molestó y mucho a Kiko Matamoros: “Este vídeo es de un entreguismo evidente, aquí hay peloteo por lo cual no nos vamos a matar entre nosotros si el programa hace este tipo de piezas”.

Sobre la citada boda la comidilla del convite fue la ausencia de Rosa Benito, que según Kiko Hernández ahora diría que no es un personaje público. Y por eso ayer la ex colaboradora de Sálvame habría llamado a la Policía cuando habría advertido unas cámaras de una agencia de prensa siguiendo sus pasos.

Por otro lado, ayer Kiko Matamoros demostró una vez más su falta de cultura al indicar que Venezuela estaba en “Centroamérica“, despreciando además a sus compañeros cuando metía la pata de esta manera. El lío geográfico estaba motivado porque Anabel Pantoja negaba que su tía Isabel Pantoja hubiese cancelado una gira al otro lado del charco. Y la cosa acabó con cruce de insultos: “Petarda” y “mamarracho”.

Por último, hay que recordar que el Pequeño Nicolás inauguró una sección de entrevistas, “calcada al programa de Bertín” y que Kiko Hernández es el colaborador más creíble de Sálvame según la famosa encuesta de Sigma Dos. Y eso que el ex Gran Hermano había patinado al señalar que Toño Sanchís y su mujer Lorena se habrían separado. Y el colaborador menos creíble. Tachan, tachan: Kiko Matamoros.

Llega Gran Hermano y Sandra Barneda se va al paro

Esta noche Jorge Javier Vázquez inaugurará la decimoséptima edición de Gran Hermano, emblemático reality-show que contará con novedades en su mecánica y casting. Es evidente que Mercedes Milá, encargada de presentar quince ediciones, tendrá cierto protagonismo esta noche a partir de las diez en Telecinco.

En la rueda de prensa de ayer del concurso trascendió que Jordi González y Lara Álvarez se encargarán del debate y del espacio de última hora, por lo cual se confirma que Sandra Barneda por ahora se va al paro tras el final de Hable con ellas y sus fracasos de la última temporada: Un tiempo nuevo y Trencadís.

Los problemas en Prisa no cesan

Mientras ex tertulianos como Manuel Rico o Fernando Berlín arremeten contra el grupo presidido por Cebrián y De la Morena lanza dardos contra la Cadena SER, al holding fundado por Jesús de Polanco se le acumulan los problemas. Y es que Hacienda le reclama al editor de El País 9,2 millones de euros en impuestos. Es cierto que Prisa ha abonado la citada cantidad, pero ha decidido recurrir al Tribunal Económico Administrativo al no estar de acuerdo con el dispendio.

Mientras, los sindicatos no cesan de sacar las garras en Gran Vía, sede de la Cadena SER, después de conocer que la emisora se embolsó el pasado año más de veinte millones de euros mientras el goteo de despidos no paraba.

Jorge Higueras