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LAS CUENTAS DE CANTABRIA (I)
Sin que realizara conciliaciones bancarias

Miguel Ángel Revilla tenía cuentas restringidas de ingresos en distintas entidades que no figuran en el inventario de la Comunidad

Mayo 2, 2011

En los presupuestos de los años 2004-2005 no establecieron objetivos ni indicadores de su cumplimiento, lo que impide el análisis del grado de eficacia gestión de los fondos públicos

Realizó modificación presupuestaria sin que le acompañara memoria justificativa

Aplicó incorrectamente los saldos de IVA, tanto repercutidos como soportados, con desviaciones que superaron los 2,1 millones de euros en uno de los ejercicios


Miguel Ángel Revilla es sin duda uno de los Presidentes de Comunidad Autónoma más conocidos, su populismo le ha llevado a regalar sus ya famosas anchoas a todo tipo de personalidades, a ir al Palacio de la Moncloa en Taxi, declarar como en su juventud “mojo con 18 años y pagando” o hasta ocupar un puesto de tertuliano en “La Noria”, el programa de Telecinco en que casi todos los fines de semana salta algún escándalo. Hay que reforzar su imagen justamente cuando las encuestas no pueden más en su contra y vaticinan una victoria del Partido Popular en Cantabria, sin que como en ocasiones anteriores la suma de parlamentarios del PSOE y su formación, el Partido Regionalista de Cantabria puedan evitarlo.

Y es que la realidad es muy distinta, por ejemplo, como ya informó extraconfidencial.com, presidencia de Cantabria dispone desde hace más de año y medio de un helicóptero que cuesta 1,6 millones de euros, para “servicio de operación, mantenimiento y entretenimiento”. Más de 266 millones, dan para muchos taxis.

Pero esto sólo es el inicio, y es que en su primer mandato, en el que gobernó siendo el partido con representación menos votado, gracias al apoyo del PSOE, no fueron pocas las irregularidades que acumuló.

Presupuestos sin objetivos

Para empezar, los presupuestos de gastos de los años 2004-2005, en los que no establecieron objetivos específicos y cuantificables ni los correspondientes indicadores de su cumplimiento, lo que impidió el análisis del grado de eficacia en la gestión de los fondos públicos, es más, no existió un sistema de gastos con su financiación que permitiera conocer las desviaciones de financiación y el remanente de tesorería afectada. Todo ello a la vez que se tramitaron expedientes de modificación presupuestaria sin que la propuesta se acompañe de memoria justificativa o siendo ésta incompleta.

Errores en las cuotas de IVA

Pero es igual de llamativo los errores al imputar en el presupuesto las cuotas de IVA, tanto repercutido como soportado, así se aplicó indebidamente al presupuesto de gastos las cuotas correspondientes al IVA soportado deducible, que fueron 2,12 millones de euros en 2004 y 1,62 millones en 2005, mientras en IVA repercutido se aplicaron 296.000 euros en 2004 y 354.000 euros en 2005.

Cuentas sin control

Pero lo más grave es el descontrol de las diferentes cuentas bancarias de la Comunidad Autónoma. Así, no se realizan por el Servicio de Tesorería conciliaciones entre los saldos contables de las cuentas restringidas de pagos y los saldos bancarios, ni se regularizan las diferencias entre ambos. Así no incluye en su saldo de Tesorería los correspondientes a las cuentas restringidas de ingresos, fondos no contabilizados ni, por tanto, conciliados por la Administración.

Más aun, no se realiza el control y seguimiento de la actividad de las entidades colaboradoras, como determina la normativa aplicable. Así en la circularización realizada a las entidades financieras, se tiene constancia de cuentas restringidas de ingresos que no figuran entre las relacionadas por la Comunidad.

La pregunta es clara ¿Por qué estas cuentas están fuera del ámbito de control de la Comunidad?