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Miembros de la Plataforma de Afectados de Fórum y Afinsa mantienen su huelga de hambre en Madrid mientras comienza el juicio contra la cúpula de Fórum Filatélico en la Audiencia Nacional y a pesar de las trabas del Ayuntamiento de Madrid y la Delegación del Gobierno

Septiembre 18, 2017
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Este viernes se cumple el cuarto día de huelga de hambre que ha iniciado un grupo de afectados, a los que irán uniendo más personas, de la Asociación de Forum y Afinsa “Ferraz-Génova, que reclaman una solución justa a la intervención de las empresas filatélicas Fórum y Afinsa por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, acaecida el 9 de mayo de 2006, que supuso la ruina económica a 500.000 familias.

A la dureza de una protesta de este tipo, se unen las trabas que les han puesto tanto Ayuntamiento de Madrid (Policía Municipal), como la Delegación del Gobierno (Policía Nacional), que les retiraron las tiendas de campaña que tenían situadas en Atocha (Plaza de Carlos V), lo que les ha obligado a que tengan que dormir directamente en el suelo. De hecho, en el tercer día de movilización, tuvieron que trasladarse -por motivos de higiene y ruidos-, junto al Museo Reina Sofía al pie del muro que da a la entrada principal, en la Plaza de Santa Isabel.

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Los afectados están durmiendo en el suelo

 

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Primer emplazamiento de los huelguistas

El lunes 18 de septiembre comienza el juicio a la cúpula de Fórum Filatélico en la Audiencia Nacional

Este lunes, 18 de septiembre, comienza el proceso contra la que fuera cúpula de Fórum Filatélico, en el que, como ya informó Extraconfidencial.com,  los afectados depositan sus esperanzas en que la situación dé un giro importante, pues la Administración Concursal de Afinsa ha dirigido un escrito al Juzgado de lo Mercantil de Madrid, con fecha 22 de junio, en el que reconoce abiertamente que la actividad de la empresa “no era financiera sino mercantil y que su contabilidad era, por lo tanto, correcta”.

Todo ello viene a reafirmar la tesis de los afectados y evidencia que la intervención judicial y posterior paralización de la actividad de la compañía fue, cuanto menos, absolutamente innecesaria, desproporcionada y “completamente brutal e ilegal”, según los afectados.