Menú Portada

Menos pompa y ceremonial en el esperado viaje oficial de los reyes Felipe VI y doña Letizia a Gran Bretaña donde serán recibidos por los príncipes de Gales y no por la reina Isabel II

Julio 7, 2017

De hecho, el viaje de don Felipe y doña Letizia comienza a título privado pues será mañana martes cuando aterricen en el Aeropuerto de Luton, donde serán recibidos por el vizconde Brookeborough, mayordomo mayor de la reina Isabel, siguiendo para ellos una jornada de incógnito cuyos contenidos no trascenderán a los medios. Ese primer día los reyes se alojarán en un Hotel de la capital británica, pues solamente en la mañana del día siguiente serán oficialmente recibidos por el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles.

Felipe VI Letizia

Este miércoles don Felipe VI y doña Letizia comienzan una visita oficial a Gran Bretaña que desde meses atrás viene despertando un gran interés, tanto por los sucesivos aplazamientos a los que se ha visto sujeta por circunstancias políticas, como por la expectativa de ver a don Felipe reencontrarse como rey con sus parientes británicos y a doña Letizia por primera vez en el centro de la pompa y el esplendor de la corte británica. Una pompa y un esplendor que, si bien estarán presentes por ser el envoltorio del que siempre se rodean los Windsor, serán sin embargo un pálido reflejo de aquel maravilloso despliegue con el que don Juan Carlos I y doña Sofía fueron recibidos en el emblemático Castillo de Windsor, por sus primos la reina Isabel y el duque de Edimburgo acompañados por la totalidad de los miembros de la por entonces extendida familia real británica, con ocasión de su memorable visita oficial en 1986.

De hecho el viaje de don Felipe y doña Letizia comienza a título privado pues será mañana martes cuando aterricen en el Aeropuerto de Luton, donde serán recibidos por el vizconde Brookeborough, mayordomo mayor de la reina Isabel, siguiendo para ellos una jornada de incógnito cuyos contenidos no trascenderán a los medios. Ese primer día los reyes se alojarán en un Hotel de la capital británica, pues solamente en la mañana del día siguiente serán oficialmente recibidos por el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles que -en nombre de la reina-, se acercarán a su Hotel viajando juntos en carroza de la casa real hasta el Horse Guards Parade, en el Whitehall londinense, donde tendrá lugar la ceremonia de acogida en tierras inglesas. Allí serán recibidos por la reina Isabel y el duque de Edimburgo, en lo que con toda probabilidad será el último gran acto oficial de la vida pública del marido de la reina que en el mes de septiembre abandonará sus obligaciones oficiales de forma definitiva. La guardia de honor de la reina rendirá tributo a los reyes de España mientras la banda de música toca el himno español, y será así como comenzará el conjunto de actos que jalonarán la visita.

Los principes de Gales reciben a los reyes en 1986

Posteriormente el cortejo real en carrozas partirá por el Mall hacia el Palacio de Buckingham, que la reina Isabel ha querido poner a disposición de sus sobrinos españoles durante su estancia en Londres. Allí tendrá lugar un almuerzo privado en familia tras el cual la soberana británica mostrará, en la galería de pinturas del palacio, las obras de arte más relevantes de las valiosas colecciones reales relacionadas con España. En la tarde, el príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles ofrecerán a los reyes un té en su residencia de Clarence House, dirigiéndose después don Felipe y doña Letizia hasta el Palacio de Westminster, sede del Parlamento, donde serán recibidos por el portavoz de la Cámara de los Comunes y por el Lord Portavoz procediendo el rey a leer un discurso en el Parlamento y los ilustres invitados en la Royal Gallery. Concluido el acto, tendrá lugar una recepción, y en la noche la reina y el duque de Edimburgo ofrecerán una cena de gala en Buckingham que comenzará con unas palabras de ambos soberanos. Todo ello en el bello entorno del Palacio y en medio del elaborado ceremonial y los bellos objetos simbólicos de los que se reviste la realeza británica, esperándose que tanto la reina Isabel como doña Letizia luzcan algunas de las mejores joyas históricas de ambas familias así como las bandas de las órdenes dinásticas de ambas familias que ellas poseen.

El jueves, don Felipe asistirá, en compañía del príncipe Andrés, a un foro de empresa hispano-británico en Mansion House cuya finalidad es construir puentes comerciales entre ambos países. Posteriormente los reyes, acompañados por el príncipe Harry de Gales, marcharán a la Abadía de Westminster donde colocarán una corona de flores ante la tumba del soldado desconocido y, como guiño afectuoso a su hija Leonor, les será mostrada la tumba de aquella reina de Inglaterra que fue Leonor de Castilla. Acto seguido marcharán a la residencia del embajador de España donde se ofrecerá una recepción a la colonia española y ya, en solitario, don Felipe será recibido en el 10 de Downing Street por la primera ministra Theresa May. En la noche serán la princesa Ana y su esposo el vicealmirante Sir Timothy Laurence quienes acompañarán a los reyes en la cena que ofrecen en su honor el alcalde y la corporación del ayuntamiento de Londres en el Guildhall.

Una visita jalonada de actos y marcada por la extrema seguridad

La visita concluirá el viernes día 14 cuando los reyes se despidan en la mañana de la reina Isabel y el duque de Edimburgo, visitando después, en compañía del príncipe Andrés, el Instituto Francis Crick donde se encontrarán con miembros de la comunidad científica española que trabaja en Gran Bretaña. Acto seguido marcharán a Oxford donde el canciller de la prestigiosa Universidad les mostrará los tesoros españoles del archivo del emblemático Centro, sirviéndose después un almuerzo en la Divinity School. En la tarde visitarán el Exeter College, donde tendrá lugar una recepción a miembros de la Universidad que estudian, investigan e imparten clases en España, y por último será el Lord Chambelán quien, en nombre de la reina Isabel, les despedirá en el RAF Brize Norton, centro neurálgico de las Fuerzas Aéreas Británicas.

Una visita jalonada de actos y marcada por los extremos en la seguridad, pues se han evitado los grandes aeropuertos, en la que llama poderosamente la atención el escaso protagonismo de los duques de Cambridge, los miembros de la familia real británica que son más próximos en edad a don Felipe y doña Letizia, probablemente por deseo expreso de la reina Isabel que, a su avanzada edad, ha preferido que sean sus hijos el príncipe de Gales, el príncipe Andrés y la princesa Ana quienes agasajen y acompañen a los reyes de España en su nombre.

Ricardo Mateos