Menú Portada

Maverick Viñales y Marc Márquez se postulan como los rivales más fuertes de MotoGP tras los primeros test de 2017 que acaban de finalizar en Malasia

Febrero 3, 2017
vinales-sepang

Los tres primeros días del año en el que toda la parrilla de MotoGP ha vuelto a verse las caras en pista, (Sepang, Malasia: mucha lluvia y poco drenaje) se han saldado como si estuviéramos ante el final de una campaña electoral. Uno escucha hablar a los pilotos y parece que todos están dispuestos a ganar las elecciones del próximo domingo. Pero esos comicios, el Campeonato, o sea, empezarán a celebrarse dentro de mes y medio en Qatar. Será una carrera de fondo que acabará el próximo otoño. Y casi nadie se acordará de este invierno, entonces.

Márquez y el “Anti-Márquez”, a examen

Son los chicos de moda y son dos de los nuestros, dicho sea de paso y sin complejos. Que tampoco los tienen por otros lares cuando se dedican a animar a los suyos. La ventaja que tenemos en esta piel de toro que aún se llama España es que a los pilotos españoles podemos, incluso, admirarlos en toda su grandeza sin necesidad de elegir entre uno y otro. Quitando a Valentino Rossi, son eso, españoles, todos los que están en el vértice de la pirámide. Y, cuando bajas un escalón, sigues encontrando de los nuestros, como Bautista, Barberá o los Espargaró; que han completado un buen test en Malasia.

Casey Stoner podría haber ponderado esta superioridad hispana, si hubiera permanecido en activo y lo demuestra una vez más el gran papel que ha hecho en estos entrenamientos, sin salirse del guión de piloto probador. Pero las malas lenguas dicen que necesitaría divorciarse para volver a correr todo el Mundial. Y su Twitter personal revela que (olé por él) su familia es su vida; y está por encima de todas las vanidades del mundanal ruido de MotoGP.

Yamaha y Honda, los dos grandes favoritos

Volvamos con los catalanes del momento en la pista: primero y segundo, Viñales y Márquez, Yamaha y Honda, la dualidad en la lucha por la victoria es un espejismo en el que resulta fácil caer tras estas jornadas de arranque del año: se postulan para jugárselo todo entre ambos; y parece que será así muchas carreras este año. En el caso de Viñales, no solamente heredó una gran moto y un gran equipo de Jorge Lorenzo, sino que ha sabido clonar de su antecesor los pasos a seguir para exprimir al máximo la Yamaha M1. Se antoja imprescindible la mano de un Forcada, de un Wilco, personas clave de un equipo ganador y, sobre todo, consolidado. Pero, a la vista de todo este optimismo por un piloto que recoge con orgullo el guante de ser el “Anti-Márquez”, cabe señalar que ya nadie pone en cuestión a Lin Jarvis, el director de Yamaha que poco menos que debía haber sido despedido por dejar marchar a Lorenzo, el año pasado. Jarvis ha cumplido en su tarea de recomponer su equipo; manteniendo al mito y trayendo a la joven (e insolente) promesa. Y la cosa, claro, promete.

Marc Márquez, en su insultante juventud, tiene un problema: en la parrilla de MotoGP, ya es todo un veterano. Y la experiencia no viene solamente (que ya está bien) de haber ganado tres títulos de la categoría reina en los últimos cuatro años, sino de lo que significa ser piloto Honda. Porque militar en HRC es algo grande, desde luego, pero tiene un precio. Como que te cambien, en 2015, (sin necesidad de nuevas gomas o normativas) de arriba abajo la moto con la que fuiste capaz de ganar a todos con una mano, en 2014. Y después de pedir que, por favor, no la tocaran. Márquez volvió a ganar en 2016 mordiéndose los puños para no arriesgar con una moto que por fin dio un paso adelante, mientras sus rivales daban un salto al vacío y se ganó el respeto de un jefe que se acaba de jubilar. Veremos si el nuevo es un fan de Márquez o un simple ejecutivo con la típica filosofía Honda. Por si acaso, y no para esconderse de sus rivales como apuntaba Rossi, el de Cervera se reservó los primeros días señalando al equipo los problemas de la moto, para demostrarles, al tercero, que, si había que hacerla correr, ya estaba él para eso. En cuanto a sus rivales; y en concreto para su íntimo enemigo, Valentino, sí soltó un recado a los medios: “ojo que Maverick es más rápido que Rossi”.

Rossi, Lorenzo… y Pedrosa, el debutante

Harto de tener pesadillas, Valentino ya no sueña con su décimo título mundial. Sencillamente, ahora se dedica a trabajar al máximo para aprovechar la oportunidad que sabe que puede volver a aparecer, pues no en vano lleva tres años seguidos encabezando la lista de los perdedores; eso que llaman, las federaciones deportivas, ser subcampeón. En lo que se refiere a estos test, las declaraciones de Rossi son las que más se acercan a la metáfora política reseñada anteriormente. El italiano sabe que sus opciones pasan por hacer todo perfecto y esperar los errores de, al menos, dos rivales que demuestran estar un paso por delante del resto. Sabe lo bueno que es Viñales y sabe también lo mucho que se va a pelear con Márquez. Sus opciones se centran hoy por hoy en ser el tercero en discordia, el pescador que se lleva las ganancias a río revuelto.

Jorge Lorenzo estará para ganar la carrera en el arranque del desierto de Losail, por tres razones: porque quedan dos test aún (Australia y Qatar), porque lo ha demostrado el piloto mejorando mucho en una pista que se le da mal (Sepang) y porque lo ha dicho el que más sabe de esto de los que se visten de rojo: Stoner. A vueltas de nuevo con Casey, por fin se supo que será Michele Pirro y no el australiano el “coach” de pista de Lorenzo. El balear acabó noveno estos test, en los que pidió a Ducati un sin fin de cosas nuevas sin dejar de señalar que también él debía cambiar su estilo. Andrea Dovizioso, su compañero de equipo, fue tercero.

Dani Pedrosa acabó cuarto en Sepang y, tal y como hiciera Lorenzo, mejoró mucho el tercer día de trabajo tras superar unos problemas iniciales con la electrónica. Pedrosa se enfrenta a su undécima temporada en MotoGP como un debutante, con todo renovado. Estrena equipo y una estructura de representación que le desvincula definitivamente de sus orígenes bajo el paraguas de Dorna. Además de un nuevo jefe de mecánicos, Giacomo Guidotti, el ex piloto Sete Gibernau será su consejero de pista este año. Tras su renovación por dos años, ya se especula con el futuro de Dani y su contrato, que podría tener (de hecho, todos los contratos lo tienen) una cláusula de escape hacia KTM, donde también está Red Bull y que tras un test muy suspiran por fichar algún piloto top.

Año apasionante, de pago por visión

Resulta paradójico que, el año en que más “abierto” está el triunfo final de MotoGP, sea el primero en el que definitivamente haya que verlo en plataformas de pago por visión, en España. Mediaset se retira y Vodafone no parece tragar con la condición de emitir MotoGP como sí hace con el partidazo del Plus: emitiendo la realización de Movistar y enseñando la marca de su rival comercial. Pero aún queda mes y medio para el inicio de las carreras y todo esto puede cambiar, puesto que el preacuerdo entre Vodafone y Movistar estaba cerrado el pasado otoño.

Diego Lacave

@DiegoLacave