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LA MEMORIA RECIENTE (II)

Materia reservada: Sucesos en Guinea Ecuatorial sin resolver

Septiembre 23, 2008

Ha quedado en el olvido todo lo relativo a la quiebra del Banco Guinextebank, la cooperación española y los apoyos interesados de Focoex (Fomento del Comercio Exterior), a los especuladores y traficantes de todo tipo. Ha quedado sin explicar la cancelación de la deuda que el Gobierno de Obiang, tenía con España. El antiguo ministro de Economía con el PP, Rodrigo Rato, que fuera director del FMI, condonó a Obiang más de 17.000 millones de pesetas (más de 102 millones de euros).

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Además de firmar con la ex colonia acuerdos en materia de cooperación y hasta un acuerdo de protección reciproca de inversiones. Tras su visita a Malabo, el ministro de Asuntos Exteriores del PSOE Miguel Angel Moratinos regaló otros 27 millones de euros.
En 1983 murió la monja Carmen Samaranch Himer, que denunció la corrupción en torno a la ayuda que llegaba de España a Guinea. A finales de agosto, la religiosa española apareció estrangulada en su humilde vivienda situada en la localidad de Ebebiyín, fronteriza con Camerún. La monja, licenciada en Química y Matemáticas, pertenecía a la Congregación de Jesús y María y llevaba cuatro años en Guinea como profesora de la Cooperación. La OID distribuyó una nota en la que señalaba que el Gobierno español había pedido a las autoridades guineanas que realizaran una investigación a fondo de la muerte de la religiosa y que se tomaran medidas de protección para todos los españoles residentes en Guinea. Aunque los guineanos se comprometieron a hacer ambas cosas, jamás se aclaró el caso.

La muerte de Martínez Líster

En 1995 murió el inversor Antonio Martínez Líster. Rafael Fraguas aprovechó también el revuelo levantado por la muerte de Martínez Lister, un nuevo suceso lamentable que supuso la retirada de Malabo durante dos meses del embajador Antonio Núñez García-Saúco, para comentar el ingreso de Guinea en la UDEAC, “que zanjará la relación especial entre España y su ex-colonia”. El periodista de El País consideraba que los esfuerzos de la cooperación española para poner en marcha un aparato estatal guineano “fracasaron por la desidia, la corrupción o la desconfianza guineana hacia la ex-metrópoli”. Añadía que numerosos incidentes, hechos de arrogancia de funcionarios guineanos en España e irregularidades de particulares españoles en Guinea “arruinaron la confianza necesaria para cooperar”.

Tres muertes más sin aclarar

En el año 2004, un atropello causóo la muerte del doctor Elías Maho Sicacha, que fuera presidente de la Cruz Roja Guineana. Todas las instituciones, incluida la Cruz Roja Española, silenciaron, este accidente así como el acto que se organizó en Madrid en su memoria.
Más tarde, el 12 de octubre de ese mismo año -fecha cargada de simbolismo-, fallecían Fernando Micó, en Malabo, y Ramón Nnar en Madrid. Los dos últimos de manera repentina y sin que hasta el presente se hayan hecho públicas las causas en ambos muertes.
La muerte del periodista ecuatoguineano Ramón Nnar acaeció de forma repentina y casi fulminante, mientras se encontraba reunido con dos ecuatoguineanos, Pedro Nolasco y Andrés Moisés Mbá. Estaba haciendo una entrevista al político y opositor Moisés Mbá, cuando se sintió mal de repente. Traslado con urgencia al Hospital Clínico, moría al poco rato de ser ingresado.
Ese mismo día fallecía en Guinea Ecuatorial, concretamente en Malabo, el abogado Fernando Micó, uno de los defensores de los supuestos mercenarios acusados por el régimen de Obiang Nguema del intento de golpe de Estado del mes de marzo de ese mismo año.
Que sepamos, ni al doctor Maho Sicacha, ni al abogado Micó se les ha realizado autopsia alguna, ni se ha abierto una investigación para determinar las causas de esas muertes.
En el caso del presidente de la Cruz Roja de Guinea Ecuatorial, un grupo de españoles y guineanos organizaron una misa en su memoria, a la que invitaron a las autoridades españolas (ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación) y a la representación diplomática de la República de Guinea Ecuatorial en Madrid. También fue invitado el Episcopado Español. De forma especial, mediante una carta que se hizo pública, invitaron al presidente de Cruz Roja Española, Juan Manuel Suárez del Toro. Nadie, absolutamente, nadie les contestó. Los medios de comunicación no publicaron nada, como es habitual en todo lo que concierne a la ex colonia española. A pesar de todo, el acto fue un éxito.
En el caso de Ramón Nnar, el Juzgado de Instrucción número 2, encargado del asunto, ordenó la preceptiva autopsia, que se realizó en el Instituto Anatómico Forense de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Los resultados de la misma obran ya en poder del Juzgado y, con toda seguridad, la familia debe conocerlos.

Julio Fernández