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El caso, casi visto para sentencia a la espera de las acusaciones

Massoud Zandy, el tapado de la Operación Gescartera

Diciembre 10, 2007

Aseguran que su gran poder es conquistar a los políticos a través de las mujeres
 
La clave se encuentra en un político del Partido Popular ya retirado

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Todas sus operaciones se basan en su poder de conquista con las mujeres. Al menos eso aseguran. Desde estas paginas sólo podemos adelantar su nombre, hasta ahora desconocido: Massoud Zandy. Sin rubor, aparcaba su espectacular Ferrari, como no, de color rojo, frente a la sede central Gescartera, sita en la madrileña y privilegiada calle de Moreto. Como se recordará, el juicio oral por el escándalo financiero de Gescartera, que afecta a mas de 4.000 inversores y decide sobre una responsabilidad patrimonial superior a los 52 millones de euros, comenzó el pasado 17 de septiembre.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están. Hay catorce personas imputadas por estafa y las 46 acusaciones personadas en la causa, además de la Fiscalía Anticorrupción, responsables civiles y subsidiarios, partícipes a título lucrativo y perjudicados, hasta un total de 100 partes personadas. Las defensas han agotado su turno y ahora queda el de las acusaciones.

¿Pacto de Estado?

De momento, ningún imputado por parte del Partido Popular… pero tampoco socialista. La sombra de un gran pacto entre los dos principales partidos planea sobre la causa. No daremos muchas pistas porque el tema dará mucho de sí. Se llama Massoud Zandy y los que le conocen le atribuyen una doble virtud: hacer amigos tanto en el PP como en el PSOE y, dos, su gran habilidad para conquistar a las mujeres. Incluso pudo, aseguran, con la magistrada Teresa Palacios, instructora del caso. Este empresario de origen iraní, hijo de un alto del Gobierno del Sha de Persia, presume de una rara habilidad para aliarse con unos y otros.
No se lo pierdan: encandiló a un ex alto cargo de la CNMV, prestigioso ex político, vía su hija, recién separada. Ella, deprimida, no encontraba salida. Pero llegó Massoud y para conquistar, no a ella, sino a su padre, la instaló un restaurante de comida italiana en la calle Gil de Santibáñez en Madrid. El padre de la muchacha, agradecido eternamente, le abrió las puertas de la CNMV. Y a partir de ese momento, dicho y hecho. El mencionado político, reconvertido profesionalmente, ejecuta una operación mercantil millonaria a través de una cotizada multinacional española gracias a que un alto cargo de la compañía formaba parte de la asesoría jurídica.


La operación continua

Cuando estalla el caso Gescartera crea la Fundación Alianza de Civilizaciones, en la que consigue integrar, entre otros, al ex presidente del Gobierno, Felipe González, y a la mujer de Juan Luis Cebrián. De por medio, suculentos y millonarios contratos pactados con una sociedad española de renombre y su país de origen. Pero nuevo fracaso para Massoud Zandy. Una historia cuyo final habrá que esperar para cuando el Caso Gescartera esté visto para sentencia. El silencio cómplice de algunos puede reabrir el caso