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También de la Fundación Camilo José Cela, inscrita como asociación, que preside

Marina Castaño oculta el patrimonio de sus sociedades

Febrero 14, 2010

Hace un mes, el Juzgado de Primera Instancia número 40 de Madrid admitió la demanda presentada por el hijo de Camilo José Cela contra la viuda de éste, Marina Castaño, y la Fundación José Cela y condena a Marina Castaño, a la citada Fundación y a dos sociedades más a pagarle 5,2 millones de euros

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Según esta resolución judicial, el hijo del escritor “no ha recibido lo que por legítima le corresponde en la herencia de su padre” ya que el cuadro que recibió en herencia, pintado por Joan Miró y titulado ´El cuadro rasgado´, no cubre los dos tercios a los que tendría derecho el hijo de Camilo José Cela, cuya tasación se fijó en 1990 en 100.970,03 euros.
La sentencia va mucho más allá ya que declara nulos los contratos de cesión de explotación de la propiedad intelectual, concertados por el escritor en 1996 con las empresas “Palabras y Papeles” y los concertados entre esta y la sociedad “Letra y Tinta” en 1997, ambas empresas presididas en la actualidad por Marina Castaño. Tras declarar la nulidad de ambos contratos, el juez establece que se deben reintegrar los citados derechos de explotación de la propiedad intelectual a Camilo José Cela Conde y que valora en 3.931.070 euros.
El hijo de Camilo José Cela exponía en su demanda que la cesión de la explotación de la propiedad intelectual a estas sociedades eran nula por encubrir en realidad una donación a sociedades cuyos únicos socios eran entonces la pareja Cela y Castaño en el caso de Palabras y Papeles, S.L. y sólo Marina Castaño en Letra y Tinta, la que según el hijo era la verdadera beneficiaria de las donaciones encubiertas bajo una transmisión onerosa simulada.
Por todo ello, sus sociedades deben pagar 3,9 millones de euros, y otros 1,18 millones que deberá pagar al hijo del escritor la Fundación Camilo José Cela. Se trata de parte de la cantidad que Camilo José Cela donó a la Fundación que lleva su nombre y que ascendió a 3,7 millones de euros. Casi 5,2 millones de euros que tendrá que pagar Castaño si no gana la apelación que según fuentes de su despacho de abogados ha presentado.

Cuentas poco claras

Lo cierto es que tanto las cuentas de la sociedad “Palabras y Papeles” como de la Fundación Camilo José Cela son una incógnita por obra y gracia de su Administradora Marina Castaño. “Palabras y Papeles” que se constituyó en Guadalajara en 1991 con un capital de 2.000.000 de pesetas (12.020 euros) no presenta sus cuentas en el Registro Mercantil desde el año 2001 cuando depósito las del año anterior, mientras que de la Fundación las últimas cuentas presentadas corresponden al año 1998.
Y es que aunque el nombre es “Fundación Camilo José Cela” en realidad no está inscrita en el Registro de Fundaciones Culturales del Ministerio de Cultura, ya que se trata de una asociación, que increíblemente tiene como actividad económica la hostelería.
Por tanto, sin presentar sus cuentas (aunque si legaliza sus libros contables de forma periódica, el último de 2008 el 30 de abril de 2009), el único dato fiable es su capital social de 9,7 millones de euros. A pesar de esta falta de información, la Fundación ha tenido o tiene como patrocinadores tanto al Ministerio de Cultura, la Xunta, las cuatro Diputaciones Provinciales de Galicia, la Universidad de Santiago, la Universidad Camilo José Cela y cajas de ahorro.

Graves problemas financieros y laborales

Esta sentencia enlaza con un convulso fin de ejercicio para la Fundación, que acabó con la dimisión el 30 de noviembre de 2009 de su director gerente Tomás Cavanna y despidos, con juicio de por medio, de varios trabajadores de la Fundación algunos con hasta 17 años de antigüedad. Todo ello unido a que según los propios trabajadores los gastos de los dirigentes de la Fundación supone más del doble del presupuesto que cuando Cela creo la Fundación.