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Eligió el Hospital público La Paz

Mariano Rajoy se sometió recientemente a un exhaustivo chequeo médico

Julio 26, 2012
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Parece que la política, sobre en todos aquellos que tienen máximas responsabilidades,  les pasa factura. Que se conozca, primero fue la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, quien anunciaba que padecía un cáncer de mama. Veinticuatro horas después, ingresaba en el Hospital Clínico San Carlos, público, y que la mantuvo varios días fuera de la circulación a 90 días de las últimas elecciones autonómicas. Se le extirpó un tumor con resultados satisfactorios: los cirujanos le conservaron la mama ya que no tenía ningún ganglio infectado.

Pocos días después (marzo de 2011), hacia lo propio Alfredo Pérez Rubalcaba, que permaneció ingresado una noche en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde fue trasladado desde una habitación de planta, para controlar mejor los «picos de fiebre» que le produce una infección de orina. El entonces vicepresidente primero del Gobierno contrajo esa infección en un quirófano del citado Hospital  mientras le practicaban una biopsia de próstata. Decidida por el jefe del Servicio de Urología del citado hospital, Carlos Hernández Fernández, amigo personal de Rubalcaba, la prueba descartó que sufriera cáncer de próstata.

Rajoy: delgadez extrema, voz quebrada

Y ahora nos enteramos, según ha podido saber Extraconfidencial.com de fuentes de absoluta solvencia, que el líder del Partido Popular se sometió recientemente a un exhaustivo chequeo médico en el Hospital La Paz (Madrid). La revisión incluyó dos tac. El “deterioro” físico de Mariano Rajoy es evidente, sobre todo en su último acto público de despedida a la Delegación Olímpica española. Delgadez extrema, voz quebrada…


Este periódico se puso en contacto con el departamento de Comunicación de La Moncloa. Un portavoz autorizado declaró que “la norma de este Gobierno no es comentar la vida privada del presidente”. Tal cual. Solo deseamos que la salud del presidente del Ejecutivo sea, por decirlo de alguna manera, saludable. Y alegrarnos que nuestros dirigentes políticos opten por los centros sanitarios públicos.