Menú Portada
Desvelado el "misterio" del candidato del Partido Popular con la designación de Miguel Arias Cañete

Mariano Rajoy destina 700.000 para urnas y cabinas de cara a unas Elecciones al Parlamento Europeo en la que se juega buena parte de su futuro político

Abril 9, 2014

Plasty S.A. se ha llevado el contrato para la “adquisición y distribución de diverso material electoral con motivo de las Elecciones al Parlamento Europeo 2014: urnas electores”
Don Hierro S.L. se hacía seis días más tarde con el contrato para “cabinas electorales y soportes señalizadores de locales y mesas electorales”

 
En noviembre de 2013, Interior anunciaba una partida de más de 18 millones de euros para “servicios de escrutinio provisional y otros servicios adicionales” para las Elecciones Europeas del 25 de Mayo


Las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina. Unos comicios en la que todos los partidos se juegan mucho, sobre todo Partido Popular y PSOE que decidirán sus candidatos a las elecciones Autonómicas en consonancia con el escrutinio definitivo. Tanto Alfredo Pérez Rubalcaba como Mariano Rajoy están jugando sus cartas. El primero, nombrando a su número 2, Elena Valenciano, como candidata y el segundo demorando hasta casi el final la elección de candidato. Finalmente, no se ha roto ningún pronostico y el puesto ha recaído en el hasta ahora ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, un “experto” en Europa al que le ha recaído el difícil objetivo de conseguir muy buenos resultados en unos comicios en los que no se ha escatimado el gasto.

El pasado 18 de marzo, la Dirección General de Política Interior -adscrito al Ministerio homónimo dirigido por Jorge Fernández Díaz-, adjudicaba el contrato para la “adquisición y distribución de diverso material electoral con motivo de las Elecciones al Parlamento Europeo 2014: urnas electores”. Para la ejecución de tal acuerdo, el departamento de Interior preveía un presupuesto base de licitación que ascendía hasta los 120.806 euros. Finalmente, y tras un proceso abierto de tramitación ordinaria, el Convenio fue a parar a manos de la sociedad Plasty S.A. tras la recepción de tan solo dos ofertas. La adjudicataria, solamente rebajó el presupuesto base en unos escasos 290 euros para dejarlo asignado finalmente en 120.516 euros.
 
Que no falte de nada para los votantes
 
Tan sólo 6 días más tarde la Dirección General de Política Interior volvía a dar otro golpe encima de la mesa de contratación. Esta vez se adjudicaba el acuerdo para la “adquisición y distribución de diverso material electoral con motivo de las Elecciones al Parlamento Europeo 2014: cabinas electorales y soportes señalizadores de locales y mesas electorales”. En total, más de medio millón de euro que favorecía de pleno a la empresa valenciana Don Hierro S.L. Tras un nuevo procedimiento abierto de tramitación ordinaria, Interior otorgaba el contrato a la única empresa que había presentado oferta para tal efecto. Los 550.669,19 euros que cerraban el convenio, no rebajaban ni un céntimo el presupuesto base de licitación.
 
En total, el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz consumía cerca de 700.000 euros en seis días en concepto de urnas y cabinas.
 
18 millones para el escrutinio
 
Estas dos no son las únicas acciones que desde el Ministerio del Interior se han llevado a cabo para posibilitar la realización de las elecciones europeas en España. Y es que parece que el apartado logístico, instrumental y material (y por lo tanto el que más ha mermado las arcas del erario público) ha quedado zanjado desde bien pronto. Todo lo contrario a lo que ocurre en el terreno propiamente político.
 
El Ministerio del Interior –a través de su Dirección General de Política Interior-, sacaba a licitación en noviembre del año pasado el contrato para las “actuaciones necesarias para la realización del escrutinio provisional de los resultados electorales y su difusión, previsto en el artículo 98.2 de la LOREG, con motivo de la celebración de Elecciones al Parlamento Europeo 2014”. Un contrato que se encargará, en detalle, de satisfacer los “servicios de escrutinio provisional y otros servicios adicionales, así como los sistemas de comunicaciones necesarios para la realización de todas las actuaciones que se indican en el PPT con motivo de las Elecciones al Parlamento Europeo 2014”. El importe presupuestado para este contrato serán más de 18 millones de euros; 18.150.000 euros exactamente. El dato más escabroso surge al comparar estos 18 millones presupuestados en 2013 con el gasto de 2009, siendo el máximo responsable de Interior en dicho ejercicio Alfredo Pérez Rubalcaba.
 
Un diferencial de 6 millones para el mismo servicio
 
Al observar el Pliego de Prescripciones Técnicas de las elecciones europeas de 2009, las tareas a realizar parecen exactamente las mismas: “el escrutinio provisional de los resultados y su difusión, la integración de los resultados definitivos en la base de datos del Ministerio del Interior, el apoyo informático a las Juntas Electorales, la publicación de los resultados provisionales y definitivos, así como otros servicios complementarios con motivo de la celebración en 2009 de elecciones al Parlamento Europeo”. Sin embargo, si atendemos al pliego con detenimiento vemos en la última página como la Dirección General de Política Interior informa favorablemente una propuesta técnica para el “escrutinio provisional de resultados y su difusión de las Elecciones al Parlamento Europeo del día 7 de junio de 2009” por un importe total de 11.995.000 euros.
 
Con estos valores, estaríamos hablando de un diferencial de más de 6 millones de euros para el mismo servicio, cinco años después. Pocas justificaciones parecen lógicas para explicar un aumento de más del 50% en la licitación de un mismo servicio, cinco años más tarde.
 
Unas elecciones que poco importan
Al fin y al cabo parece un montante descabellado destinado a un objeto que nos toca de refilón. A pesar de que una encuesta en marzo del presente año informaba de que España es el cuarto país cuyos ciudadanos se sienten más integrados en la Unión Europea -tan solo detrás de Malta, Luxemburgo y Alemania-, una encuesta en 2009 publicada por el CIS mostraba como aumentaba el porcentaje de españoles que creían que el Parlamento Europeo era “poco” o “nada” importante, o como se incrementaba también el número de personas que no tienen interés por la Unión. Del mismo modo, otro sondeo del CIS en 2007 arrojaba que sólo tres de cada 10 españoles se sentían españoles y europeos al mismo tiempo.
 
La pregunta es ¿qué se hace con las urnas y demás material de elecciones anteriores? ¿Por qué no se reutiliza?