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La modelo quiere retomar su relación

María José Suárez y la estrategia para recuperar a Feliciano López

Julio 27, 2009

No lo puede olvidar. Maria José Suárez no puede negar seguir estando enamorada del hombre que más la ha marcado, quizás por eso intenta recuperarlo.

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Es una de las mujeres más bellas del momento. Desde que fue coronada Miss España, la cordobesa María José Suárez se ha convertido en rostro más que habitual en convocatorias de prensa y saraos de relumbrón. Su vida sentimental, siempre en entredicho, ha despertado un sinfín de comentarios. Sin embargo, su relación con el tenista Feliciano López fue la que la elevó a categoría de star internacional. Eso sí, la suya fue una relación que se sesgó por el camino de las lágrimas, aunque más tarde volverían a darse una segunda oportunidad. Y una tercera. Y hasta una cuarta hace no demasiadas semanas. No funcionó, quizás porque había diferencias insalvables y recuerdos más que dolorosos. No obstante, a Maria José parece no gustarle demasiado que Feli deambule por los locales de moda en busca de la potra más ardiente. Me cuentan que la maniquí anda con la mosca detrás de la oreja. Todavía no ha olvidado los ardientes besos con los que el deportista le demostraba su amor. Su idilio le ha dejado tan marcada que parece dispuesta a no pasar página. A pesar de que públicamente sus declaraciones son comedidas, lo cierto es que en privado la maniquí confiesa confiar en la enésima reconciliación. Tanto es así que, para lograr su objetivo, parece estar utilizando la manida estrategia de los celos. Una más que arriesgada estratagema que puede resultar peligrosa si la víctima acaba convirtiéndose en verdugo. En las últimas semanas, María José ha pisado el acelerador y pasea su trabajada anatomía por los locales de moda de Madrid y no duda en aceptar nuevos retos profesionales. Hace unos días, tras la presentación de un nuevo producto, la esbelta mozarrona cenó muy amigablemente con Rafa Medina en el restaurante Barroque. Allí se les vio compartiendo risas y confidencias a la luz de las velas. Y mientras ella hablaba, recordaba el inigualable saque de su antiguo amor. Cosas del recuerdo.
Por Saúl Ortiz