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Marc Márquez, ignora insultos, y como la mayoría de pilotos catalanes de MotoGP, sigue firme en su posición de no hacer ningún tipo de declaración política en ningún sentido, ante el desafío secesionista al que se enfrenta España

Septiembre 29, 2017
marquez

La tensión política, judicial y de fractura social que se está viviendo en Cataluña es un tema que pivotaba por cada esquina del paddock del pasado GP de Aragón que ya es historia y que Marc Márquez, como él mismo dijo, quiso ganar jugándose la caída porque estaba “ante el público de casa” en el turolense circuito de Motorland.

Pilotos, y pasaportes

Los catalanes son mayoría entre los desplazados que cada fin de semana de MotoGP, viajan por todo el planeta con un pasaporte que pone España en la cubierta. No solamente hablamos de pilotos, también promotores de equipos y mecánicos. La prensa catalana, subvencionada con los dineros procedentes del Fondo de liquidez Autonómica (FLA) duplica la presencia del resto de medios españoles, que curen e mundial con presupuesto público. Ni RTVE ni ningún otro medio de comunicación público de titularidad autonómica que no sea catalán viaja con un mundial en el que España es un claro dominador.

Uno de esos pasaportes es el de Marc Márquez, de los pocos pilotos, nacidos en España, que no tiene otro de la Confederación Helvética (Suiza para los amigos), o de Andorra. Y estoy hablando de las tres categorías. El piloto de Cervera, como Rafa Nadal, sigue siendo español tanto para el podio como para hacienda. Él mismo ha querido recordarlo en una entrevista al diario El Mundo, donde además ha explicado por qué no opina de temas políticos: “Me preocupa, está claro, como le preocupa a toda la sociedad, pero es un tema en el que no me voy a mojar. Me afecta como ciudadano, pero no entiendo lo suficiente. Con lo que leo en las noticias, con lo que puedo extraer, no es suficiente. Prefiero guardarme mi opinión y verlas venir, a ver qué pasa.”

Insultos en Twitter

En las redes sociales, en las que Marc Márquez recibe y soporta algunas, pocas críticas, pocas en comparación a las muestras de cariño y apoyo de sus fans, está siendo interpelado, en los últimos días, por perfiles de usuarios que le exigen a él como a cada personalidad pública catalana “que se moje en la defensa de su tierra” y en ocasiones está recibiendo insultos como “vendido” por mantener un silencio, a mi parecer prudente y necesario, ante una situación abominable que está fuera de control.

En los últimos días los que gestionan la cuenta de Twitter de Márquez han tenido que bloquear muchos tuits ofensivos contra el piloto. Resulta destacable el foco, injusto, que se pone en el de Cervera; mientras otras estrellas de MotoGP como Maverick Viñales o Dani Pedrosa no reciben ni siquiera la interpelación de tener que pronunciarse al respecto.

En el caso de Aleix Espargaró, sí que fue preguntado por ello en las redes y quiso mostrarse a favor del llamado “derecho a decidir” que esgrime el frente secesionista que quiere equiparar Cataluña a una colonia o territorio ocupado por otra nación. Después compareció ante una radio pública catalana, en la que vertió unas declaraciones muy cargadas de dramatismo (llegó a hablar de guerra civil), por las que quiso pedir perdón posteriormente. Pero, debido a la polarización de algunos, Espargaró recibió y sigue recibiendo críticas e insultos. Incluso alguno de sus antiguos patrocinadores ha querido señalar que ya no colaboran con el piloto desde 2015 y que además no están de acuerdo con sus declaraciones.

De banderas, e himnos

Marc Márquez sabe, como Valentino Rossi, que es una figura universal de un deporte que no se mueve por la motivación de las banderas o los himnos. La cámara de MotoGP ya captó, en 2014, las palabras de del de Cervera al de Tavullia cuando el himno de España se pitaba mientras sonaba en su honor: “esto no me gusta”.

En su victoria en el GP de Aragón, el piloto de Cervera volvió a adornar a su manera y como ha hecho siempre, los tres últimos acordes de la “Marcha Real”. Hace años que no pasea la bandera española, ciñéndose a la de su club de fans, algo que también hacen otros pilotos de MotoGP. Pero Márquez sí la paseó sin complejos en varias ocasiones como su primer título de la categoría reina, conquistado en Cheste, en 2013. El pasado domingo, en Motorland, el mallorquín Joan Mir no tuvo ningún problema en agarrar la “rojigualda” en su vuelta de honor, tras ganar con autoridad en Moto3 ante dos correosos pilotos italianos que incluso quisieron ganar en los despachos, después de perder en la pista.

Diego Lacave

@DiegoLacave