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A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

Manuela Carmena prohíbe que los conductores municipales, que trabajan hasta altas horas del día, estacionen sus coches en el aparcamiento municipal para garantizar la plaza de garaje a los concejales

Mayo 10, 2017
manuela carmena manos

El gobierno de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid avanza hacia la mitad de la legislatura en medio de una esquizofrenia que no deja de aumentar. Si hace pocos días Manuela Carmena reconocía que desconocía la intención de algunos de sus concejales de denunciar al Open de Tenis de Madrid, ahora la ex jueza se enfrenta, de nuevo, al apoyo de parte de sus ediles a nueva ocupación de un inmueble.

Tras una manifestación bajo el lema “Madrid no se vende”, convocada por colectivos okupas como el Patio Maravillas, así como otras organizaciones como Ecologistas en Acción y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), entre otras, parte de los manifestantes se dirigieron al número 39 de la calle Gobernador, donde irrumpieron en el inmueble que hace esquina con el Paseo del Prado, propiedad del consistorio madrileño y cuyo fin es convertirse en el Museo Ambasz. El resultado fue una “okupación” aplaudida en Twitter por la concejala de Arganzuela y Usera Rommy Arce, que asistió a la manifestación previa junto con su compañero del grupo municipal y edil de Salamanca y Moratalaz Pablo Carmona, aunque no se la vio frente al inmueble. En la puerta del inmueble sí estuvieron la diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid, Isabel Serra, y el parlamentario europeo, Miguel Urban. Todo un gesto para buena parte de los votantes de Podemos, aunque la realidad es que, por otro lado, no sólo aprovechan los privilegios de la “casta” que tanto critican con la boca pequeña, sino que incluso los amplifican.

Disfrutando de los beneficios de la casta

Hasta el pasado mes de marzo, los 25 conductores funcionarios del Ayuntamiento de Madrid asignados a los servicios dependientes del garaje municipal situado en la calle Sacramento, junto a la Plaza de la Villa, disponían de unas 10 plazas de aparcamiento para sus vehículos particulares. No se trata de un beneficio, sino de una necesidad.  Dado que algunos de ellos tienen que recoger a las autoridades municipales a horas intempestivas, no disponen de la opción de utilizar la red de transporte público, tanto para llegar a su puesto de trabajo, como para volver a su domicilio tras la conclusión de su jornada laboral.

Pero esto no importa a Ahora Madrid ni al Coordinador General de Seguridad y Emergencias, Daniel Vázquez Llorens, que en una carta de fecha 3 de abril anunció a los conductores la prohibición de usar estas plazas. En concreto señaló que: “el uso de las plazas de aparcamiento sea preferencial y prioritario para los vehículos de los concejales, de manera excepcional y motivada, se pueda autorizar su uso para trabajadores de los distintos grupos políticos municipales. La presente instrucción se hace extensiva a todos los trabajadores municipales del Ayuntamiento de Madrid, estando incluidos en la misma los conductores de los grupos municipales, los cuales deberán abstenerse de estacionar sus vehículos particulares en unas plazas cuyo uso está destinado a los vehículos de los concejales.”

Es decir, castigan al trabajador, que no tiene opción de llegar o salir de su puesto de trabajo desde o a su casa, para aumentar los privilegios de los concejales. Según denuncia el sindicato Confederación General de Trabajadores (CGT), todo esto proviene de la queja de un concejal del PSOE, partido que ha permitido que Ahora Madrid gobierne en la capital de España, pero que, como se ve en el resultado, desde el partido de Manuela Carmena no han dudado en respaldar.

El resultado: El garaje de la calle Sacramento se ha convertido en el parking privado de los concejales del Ayuntamiento de Madrid mientras que los trabajadores tienen que buscarse la vida. Todo muy de izquierdas.