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Manuela Carmena mantiene decenas de puntos de recogida de pilas sin retirar y que desbordan su contenido, con un claro riesgo medioambiental y sanitario, a la espera de su sustitución por el nuevo mobiliario urbano que aún se está fabricando por una multinacional norteamericana

Agosto 18, 2016
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Si pasean por Madrid en las últimas semanas verán que todo el mobiliario urbano que se aprovecha para uso publicitario, aseos, carteles, puntos de recogida de pilas…-, no hay ninguna promoción o publicidad. Las imágenes que muestran son de la Fuente de la Cibeles o del Templo de Debod, entre otras. La razón no es que Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid, quiera potenciar el atractivo turístico de Madrid. Ni mucho menos: es que el contrato de mobiliario urbano para publicidad exterior de la capital de España ha expirado y el nuevo, que comenzó el 1 de agosto, conlleva la sustitución del antiguo mobiliario de forma paulatina y muy lenta.

Por ello, la mayoría de estos elementos siguen siendo los antiguos y la imagen que ofrecen no puede ser peor. Aunque el consistorio madrileño presume que el nuevo contrato adjudicado a la empresa Clear Channel contará con 102 puntos más y potenciará el “reciclado de vidrio, pilas y baterías móviles”, de momento, no se puede gestionar peor el cambio. El antiguo mobiliario sigue en la mayoría de sus ubicaciones pero sin prestar su servicio; tan sólo se ha puesto una pegatina que, como pueden ver en la imagen que adjuntamos, reza: “Mobiliario SIN USO por sustitución. Disculpen las molestias”.

Pero como pueden también comprobar en la misma imagen, correspondiente a un punto de recogida de pilas y de colillas, ni se han recogido las baterías ni se han bloqueado los puntos de depósitos de las mismas. El resultado es que sobresalen, están al acceso de cualquiera, incluido de los más pequeños, siendo especialmente peligrosas por sus riesgos sanitarios y medioambientales las pilas de botón, cuyo componente principal en muchas de ellas es el mercurio.

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Lo peor no es que el problema se repita en decenas de puntos de recogida de baterías, sino que en las condiciones de adjudicación del concurso no consta la rápida sustitución de estos puntos, ya que, como se ha señalado desde el propio Ayuntamiento, habrá un tiempo de convivencia entre ambas empresas ya que la adjudicataria del nuevo contrato, ¡tiene que fabricar el mobiliario!

Los vecinos de Madrid vuelven a sufrir la desidia y la mala gestión de  Manuela Carmena en espera de la instalación del nuevo mobiliario que, por cierto, se ha adjudicado a una multinacional norteamericana cuya sede principal está en Massachusetts. Ver para creer.