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Manuela Carmena “ahoga” a los remeros en el Manzanares pero se gasta 700.000 euros para la ampliación de los usos recreativos del río

Diciembre 22, 2016

El prometido arreglo de la presa número 9 que en octubre fue declarado urgente por el Pleno municipal, lleva enquistado varios meses

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El río Manzanares no tiene quien lo cuide. Uno de los emblemas de Madrid, parece que deja de tener fuelle para las entidades públicas y privadas. El Estadio que siempre había amenizado sus paseos, el Vicente Calderón, pronto será historia para convertirse en el Wanda Metropolitano, lejos de las orillas del río que surca el corazón de Madrid. Y es que la iniciativa privada china -que ya controla el 20% del capital del Atlético de Madrid que preside Enrique Cerezo-, es mucho más evocadora que las posibilidades terrenales de occidente.

Lo que sí ha sorprendido es el trato ambiguo que le ha dado el propio municipio madrileño a su río, a su elemento identitario. Manuela Carmena, la alcaldesa madrileña de Ahora Madrid, juega al gato y al ratón con las necesidades del Manzanares. Por un lado, Carmena ha decidido taponar una de las actividades que más alegrías ha dado a España en los últimos años en el ámbito deportivo: el remo. Pero lo peor de todo es como lo ha hecho, desdiciendo sus propias palabras.

Promesas y edictos incumplidos

El Pleno municipal votó en octubre que, por vía de urgencia, se arreglaría la compuerta de la presa número 9 del río Manzanares, para garantizar el mantenimiento del Canal de Remo con caudal de agua suficiente que permitiera la práctica de este deporte. Sin embargo, tal y como confirman los remeros, no hay ningún movimiento relativo a las obras lo que ha llevado a los deportistas a comenzar una recogida de firmas para defender su causa. En otro orden de cosas, Carmena no ha tardado ni un ápice en licitar otro contrato que implica al río Manzanares. Así pues, la delegada del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha sacado a concurso el expediente de contratación que se encargue de la redacción del proyecto y ejecución de las obras para la ampliación de los usos recreativos del río Manzanares.

La edil, que en el caso de los remeros intentó meter en el medio de la operación a la Comunidad de Madrid y al Estado para quitar hierro a la dejadez del grupo de gobierno de Carmena, sí se ha apresurado para sacar tajada de un contrato que asciende hasta los 700.000 euros (impuestos incluidos).

Ya el pasado mes de octubre, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, acusó al equipo de Manuela Carmena de querer convertir el Manzanares en “un charco inmundo” con su plan para “asalvajar” el río, que, a su juicio, “quiere decir llenarlo de mosquitos y de ratas”. El Plan de “renaturalización” del Manzanares, según la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, es “un capricho de Ecologistas en Acción” que la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha decidido “concederle”.

Habrá que ver cuál es el siguiente proyecto que afecta al entorno del Manzanares y como es tratado por el equipo de Ahora Madrid. Los datos más recientes apuntan a que solo los contratos jugosos y millonarios tienen cabida en el consistorio madrileño.

Doinel Castro