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Un informe revela irregularidades y despilfarro en la gestión de los fondos públicos de la Junta de Andalucía durante su mandato

Manuel Chaves adjudicó, sólo en 2008, seis millones de euros a la Fundación que organizó el Festival Alianza de las Civilizaciones

Septiembre 20, 2011

La Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID), siempre en estrecha colaboración con el Reino de Marruecos, asignó 830.000 euros a la construcción del matadero de Alhucemas

Otra subvención excepcional fue reclamada a la Consejería de Presidencia para hacer frente a los gastos del ciclo Asia Central (83.000 euros)


Afirmaba Elena Salgado, vicepresidenta del Gobierno, en un programa de Antena 3TV que abandonaba el PSOE pero que si el líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, le decía ven “yo, lo dejo todo”. Palabras textuales. La ministra de Economía se sumaba o se restaba, según se mire, a la lista interminable de líderes socialistas que han optado por no acompañar al ex ministro del Interior en su aventura electoral del 20N: José Bono, Carmen Calvo, Alfonso Guerra y Manuel Chaves, otro histórico del socialismo español. Fue ministro de Trabajo en los ochenta con Felipe González, presidió la Junta de Andalucía durante veinte años y regresó a La Moncloa en 2009 con Zapatero como vicepresidente y ministro de Política Territorial.

Pero todo apunta a que Chaves se va dejando un tufo que huele mucho a derroche y despilfarro en su etapa al frente del Gobierno autonómico andaluz. Un Informe de la Cámara de Cuentas de Andalucía, cuando el político socialista aún presidía la Junta, establece que el Gobierno autonómico destinó 6 millones de euros a la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, en plena crisis económica y con casi un millón de parados en la región.

Todo un lujo en plena crisis

La Fundación Tres Culturas del Mediterráneo se constituyó en 1998 como entidad sin ánimo de lucro, a instancia de la Junta de Andalucía y del reino de Marruecos para la realización de fines de interés general y abierto a la participación de otras instituciones y entidades. La participación de la Junta de Andalucía en la constitución se hace en calidad de fundador, mediante la aportación de 601.012,10 euros a la dotación fundacional. Además, la asignación inicial está constituida por el derecho de usufructo del Pabellón de Marruecos en la Exposición Universal de 1992, aportado por el reino alauí, y el derecho de uso y la utilización de los fondos documentales del archivo del Centro Péres por la Paz. En 1999 se amplió el Patronato, dando entrada a nuevas entidades públicas y privadas en la dotación fundacional. Estos organismos son los ayuntamientos de Sevilla y Córdoba, Diputación de Sevilla, Unicaja, La General de Granada, Cajasur, Caja de San Fernando, El Monte, Fundación CSEA, Royal Air Maroc, Banque Marocaine du Commercce, Jerifiana de Fosfatos, Empresa Nacional de Electricidad y SOMED.

De los seis millones de euros, casi cuatro fueron administrados por la Consejería de Presidencia que entonces controlaba Gaspar Zarrías, para gastos corrientes y actividades del patronato, según el estudio. Estos fondos fueron a parar a gastos de personal (un millón de euros), pabellón (500.000), funcionamiento (393.000), amortización (178.000) y administración (14.000), entre otros destinos. El dinero adjudicado al personal de la Fundación corresponde a las nóminas de su plantilla, compuesta entonces por 22 personas. El Informe aclara que estos sueldos estaban equiparados a los de los funcionarios de la Junta de Andalucía.

 

En marzo de 2009, Presidencia autorizó la modificación de la partida destinada al pabellón de la fundación. Aunque el importe total de la subvención no se vio alterado, sí cambió el destino del dinero, ya que el cerramiento de seguridad previsto para este edificio no se llevó a cabo. No obstante, la institución pagó al redactor del proyecto técnico 700 euros por sus servicios. Sobre este estudio, autorizado por el Colegio de Arquitectos de Sevilla, la Fundación no aportó la documentación que justificara la suspensión de la actividad.

Por otro lado, con el efectivo dedicado a funcionamiento se sufragaron los gastos de alquiler de las viviendas de los dos directores-gerentes que tuvo el patronato durante el ejercicio 2008. Sin embargo, los contratos de arrendamiento estaban a nombre de estas personas, y no de la institución. El importe bruto de este gasto ascendió a más de 18.000, y la fundación siguió alquilando a su nombre el domicilio de la directora que sustituyó a estos dos altos cargos.

Gastos sin control

Otros 325.000 euros se fueron en gastos de obra, mobiliario y equipamiento, y también fueron administrados por Zarrías, actual secretario de Estado de Cooperación Territorial. La Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID), siempre en estrecha colaboración con el Reino de Marruecos, también gestionó parte de la suculenta cifra de millones, y asignó 830.000 euros a la construcción del matadero de Alhucemas y 390.000 a la ordenación urbana de la ciudad de Assilah.

Por su parte, Zarrías quiso hacerle un guiño al presidente Zapatero y financió con 116.000 euros el Festival de la Alianza de las Civilizaciones, 100.000 fueron a parar al Festival Andalucías Atlánticas y 420.000 al proyecto ‘La educación es libertad’. Para respaldar este último plan, la fundación presentó una solicitud de subvención excepcional y el dinero se destinó al Instituto de Salud, Desarrollo, Información y Política de Palestina, para contribuir a la reducción de la pobreza en esa parte del mundo.

Más de 5.000 euros para un cóctel

Otra subvención excepcional fue reclamada a la Consejería de Presidencia para hacer frente a los gastos del ciclo Asia Central (83.000 euros), que el propio patronato celebró en su sede con exposiciones, conciertos y conferencias sobre el Islam. Para llevar a cabo estas actividades, los gestores de la Fundación no escatimaron en gastos, y se dejaron más de 5.000 euros en un cóctel, 17.000 en los grupos que actuaron, 11.000 en los traslados de los artistas y participantes en el evento, 12.000 en imprimir los catálogos, 800 en alquilar las sillas y hasta 150 en flores, entre otras diligencias.

Por su parte, la AACID, que contempla como área prioritaria de actuación el norte de África y Oriente Medio, ‘premió’ a la ciudad de Assilah, que ya había recibido de los fondos andaluces cerca de 1.400.000 euros entre 2005 y 2006, con la no desdeñable cifra de 390.000 euros para el acondicionamiento paisajístico y funcional de varias zonas del municipio, y el matadero de Alhucemas vio finalizadas sus obras, que arrancaron en 2001 con una primera inyección de dinero andaluz (700.000 euros), con 830.000.

En el Festival Alianza de las Civilizaciones (116.000 euros), sólo en pagar a los artistas, se invirtieron 78.000 euros, 14.000 en luz y sonido y más de 2.000 en los subtítulos de los largometrajes proyectados, entre otras actividades.

Sobran los comentarios. Atrás quedan los escándalos del vicepresidente Chaves relacionados con los ERES y las subvenciones a la empresa de su hija. La Justicia dictaminará.