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LA CORRUPCIÓN UBANÍSTICA DE COSTA A COSTA (III)
Una parcela se compro por 9,7 millones y se vendió por 117

Manilva, donde el cohecho solo cuesta dos meses de cárcel

Julio 16, 2008

Dos meses, es el periodo máximo en el que el ex-alcalde de Manilva pasaría en la carcel por un delito de cohecho. Dos meses que ya paso de forma cautelar y por tanto salga culpable o no, no visitará ningún centro penitenciario a pesar de que la fiscalia pide dos años de prisión, siete de inhabilitación y 3 millones de multa.


La falta de antecedentes del ex-alcalde de está villa de la Costa del Sol hará que se libre de presión por uno de los primeros pelotazos urbanísticos. Así en estos momentos disfruta de su libertad con una fianza de 50.000 euros, un chiste si tenemos en cuenta que en el momento de su detención se encontraron 762.000 euros en su casa. Anticorrupción imputa a Tirado un delito de cohecho según lo estipulado en el artículo 421 del Código Penal que establece de uno a dos años de prisión para los cargos públicos que aceptan dinero o regalos por ejecutar un acto injusto que no constituye delito y que, finalmente, no llega a realizarse. Tirado, presumiblemente aceptó una importante cantidad de dinero del finlandés Aki Kujala, también imputado en esta causa, vinculado a la Sociedad Royal Marbella Estates, para elevar la densidad de La Parrada y, así , hacerla más apetitosa para los promotores inmobiliarios. Kujala, a través de Royal Marbella Estates, compró esta parcela de 130 hectáreas por 9,7 millones. En noviembre de 2003, sólo unos meses después de que Tirado llegara a la alcaldía al frente del Partido Democrático de Manilva (PDEM), firmó un convenio en el que el Ayuntamiento se comprometía a considerar la finca como suelo urbanizable. De hecho, el PGOU de 1994 la catalogaba como urbanizable , pero la Junta decidió suspender parcialmente el plan, al entender que se había programado demasiado suelo. Por eso, años después, se inició un expediente de cumplimiento de suelo urbanizable y para que La Parrada se incluyera en ese documento se firmó ese primer convenio. Pero, según Anticorrupción, Kujala tenía problemas para vender la finca. Así se llegó al segundo convenio en agosto de 2004 que planteaba pasar de 10 a 18 viviendas por hectáreas. Apenas unas semanas después Kujala vendió La Parrada por 117 millones de euros, obteniendo 92 millones en plusvalías, según la Fiscalía Anticorrupción.