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La casa real española no fue la única que no envió representación alguna a esta celebración

Magdalena de Suecia: una boda alegre de aires modernos

Junio 9, 2013
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Tras años de ser el centro de muchas miradas a causa de su innegable atractivo, y con un compromiso matrimonial roto en 2009 con el abogado sueco Jonas Bergström (dicen que él la engañó con una amiga noruega), la princesa Magdalena de Suecia contrajo matrimonio el sábado pasado en un marco de dos días de alegres celebraciones. Una boda sin duda alguna menos regia que la de su hermana la princesa heredera Victoria, para marcar las lógicas distancias, pero estéticamente bella, emotiva y con un marcado aire de juventud y de modernidad. Los actos comenzaron en la noche del viernes con una cena de gala (sin tiaras ni condecoraciones) en el Gran Hotel de Estocolmo, en la que fue más notable la presencia de personajes del mundo de la moda y de ese glamour de regusto norteamericano que la de miembros del Gotha europeo. De hecho, la casa real española no fue la única que no envió representación alguna a esta boda de la segunda hija del rey Carlos Gustavo, pues también se echó de menos a las casas reales de Bélgica y Holanda, y a los príncipes de Liechtenstein. La ceremonia religiosa, que tuvo lugar en la tarde del sábado, fue un breve oficio de rito luterano conducido en inglés y salpicado de hermosas piezas musicales. Pero esa tarde las damas si pudieron sacar a relucir joyas magníficas, con profusión de tiaras y bellas piezas como el imponente aderezo de brillantes de la princesa heredera Victoria que en todo momento se mostró pendiente de su hija la pequeña princesa Estelle.

Una boda sencilla

El novio, Chris O’Neill, atractivo, impecablemente vestido y muy seguro de si mismo, se emocionó ante la llegada de la princesa Magdalena vestida con un sencillo pero bonito traje de Valentino y tocada con diadema de brillantes de la casa real sueca. Posteriormente, y en un ambiente muy festivo, hubo paseo de los recién casados en coche de caballos por las calles de Estocolmo y paseo en barca con todos los invitados por uno de los canales de la ciudad, ya camino del palacio real donde tuvo lugar el banquete de bodas. No faltaron, por lógica proximidad de parentesco con la novia, todas las hermanas del rey Carlos Gustavo con sus respectivas familias, los príncipes herederos de Dinamarca y sus hermanos los príncipes Joaquín (recién llegado de Afganistán) y Marie, los herederos de Noruega con su hermana la princesa Marta Luisa y su esposo Ari Behn, los condes de Wessex en representación de Inglaterra, los grandes duques herederos de Luxemburgo, los príncipes Takamado de Japón, todos los hijos de los reyes de Grecia a excepción de la princesa Alexia, y varios príncipes parientes cercanos o amigos personales de los reyes de Suecia como Andreas de Sajonia-Coburgo-Gotha, Blanca de Saboya-Aosta, Leopoldo de Baviera, los príncipes de Arenberg, el maharaha de Udaipur o la princesa Khaliya Aga Khan. Gran sorpresa fue la llegada de Charlene de Mónaco en solitario, dando con ello pábulo a nuevos rumores sobre la situación matrimonial de la pareja principesca monegasca. Pero la relativa escasez de sangre azul quedó contrarrestada con la presencia entre los 450 invitados de flamantes top models como Caroline Winberg y Maria Fredriksson, el ubicuo diseñador Valentino, el siempre buscado Luis Medina, hijo menor de Naty Abascal, y la madre y las cinco medio hermanas del novio (una de ellas es condesa Abensberg von Traun), todas ellas productos típicos del gran dinero de las familias notables de la Costa Este norteamericana.  

Las princesas Inmaculada y Margarita de Borbón Dos Sicilias llamadas a declarar

Chris O’Neill ya es el esposo de la hija del rey de Suecia, pero por decisión propia conservará su fe católica y su nacionalidad norteamericana y seguirá con su carrera profesional en el mundo de las finanzas. Por ello no podrá compartir como consorte los títulos que Magdalena ostenta de duquesa de Hälsingland y Gästrikland.  Entre tanto, en España este lunes comparecen como imputadas ante el Juzgado Central de Instrucción número 4 las princesas Inmaculada y Margarita de Borbón Dos Sicilias, primas hermanas de la difunta condesa de Barcelona aunque cercana en edad al rey don Juan Carlos, por su implicación en el llamado “Caso Emperador” de blanqueo de dinero a través de la compleja trama creada por el empresario chino Gao Ping. Triste situación la de estas dos princesas amables y de avanzada edad, probablemente engañadas en todo un embrollo de ambiciones quizá un tanto incomprensible para ellas. Pero también una mancha añadida a la imagen de la familia real española cuyo presente y cuyos avatares continúan, sin embargo, generando un enorme interés fuera de nuestras fronteras como bien lo prueba la enorme audiencia del reportaje que en días pasados emitió la televisión portuguesa, que alcanzó un muy notable 22,9% de share, es decir, algo más de un millón de espectadores en el país vecino. 

Ricardo Mateos