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En años pretéritos se pensó en la condesa de Ofalia como posible esposa del entonces príncipe don Juan Carlos

Luto en la Casa de Pilatos y calçotada para la infanta Pilar en Barcelona

Marzo 11, 2012
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El fallecimiento, una vez más de cáncer, de Ana Medina y Fernández de Córdova, condesa de Ofalia y marquesa de Navahermosa, ha sumido en el luto la sevillana Casa de Pilatos, residencia de la anciana duquesa de Medinaceli que el miércoles pasado perdió a esta única hija que un día más tarde recibía sepultura en la cripta de la casa de Medinaceli en el toledano Hospital de Tavera en presencia de todos los grandes nombres de la nobleza española. “Persona entrañable y encantadora”,en palabras de alguien que la conoció de cerca, la desaparición de Ana Ofalia ha sido hondamente sentida entre la gran sociedad española que el próximo día 15 se dará cita en la iglesia del Cristo de Medinaceli, tan estrechamente vinculada a la historia de los Medinaceli, para un solemne funeral en el que se espera al todo Madrid.

Primogénita, y por tanto heredera, de la casa más noble e importante de España, que lleva sangre real de Castilla, los derechos de la difunta pasan ahora a su hijo primogénito, el príncipe Marco de Hohenlohe-Langenburg, que arrastra importantes secuelas de un grave accidente de coche y cuya esposa, la alemana Sandra Schmidt-Polex, reside fuera de España con los dos hijos de la pareja. Triste situación la de los Medinaceli, que el próximo 5 de mayo se espera que puedan acudir al gran encuentro familiar que, de forma regular, reúne a todos los representantes de la gran casa de Córdova, y que se celebrará en una de las propiedades del marqués de Griñón. Allí estarán los propios Medinaceli, los duques de Arión, los duques de Montellano, el marqués de Cubas, los marqueses de Bendaña, el marqués de Mendigorría y un largo etcétera de Fernández de Córdova de diferentes ramas descendientes del tronco familiar común.

Una boda de tronío entre dos grandes de la realeza

Pero también próximamente serán muchos los que se darán cita en una gran boda que unirá a Diego Fernández de Córdova y Cerveró, miembro de una rama de la familia radicada históricamente en la villa de Utiel, con la baronesa Eleonore de Potesta, hija de la princesa Sophie de Hohenberg, nieta de la princesa Elisabeth de Luxemburgo, y tataranieta de aquel archiduque Francisco Fernando de Austria cuyo asesinato en 1914 en Sarajevo desató la primera guerra mundial. Una boda de tronío que unirá a dos grandes familias de la Europa histórica.

Cuentan algunos, parece que con bastante veracidad, que en años pretéritos se pensó en la condesa de Ofalia como posible esposa del entonces príncipe don Juan Carlos, un proyecto que el propio Franco habría visto con buenos ojos por tratarse de una española y de la hija de una casa de tanta raigambre histórica. En cualquier caso parece que doña Sofía pudo visitar en sus últimos días de enfermedad a la condesa de Ofalia, una de la pocas aristócratas españolas con la que mantenía una cierta amistad, después de haber pasado unos días en el palacio de Marivent en compañía de algunas amigas alemanas y de otra inglesa cuya identidad no se ha podido desvelar pero que, probablemente, son varias de sus primas.

La infanta doña Pilar, días de relax en Barcelona

Mientras, la infanta doña Pilar ha pasado unos agradables días en Barcelona en compañía de algunos viejos amigos de los tiempos de Estoril, entre otros Nuria de Fontcuberta Samá, hija de los marqueses de Marianao, y Santiago de Sentmenat y Urruela, el mismo a quien su sobrina Ágatha Ruiz de la Prada despojó del polémico marquesado de Castelldosrius. Doña Pilar fue invitada a una típica “calçotada” catalana en un popular restaurante de campo de la localidad de Santes Creus, y también asistió en el Teatro del Liceo a una representación de La Bohème donde numerosas personas de la sociedad catalana se acercaron a saludarla.

Entre tanto en Brasil ha sorprendido la boda civil, celebrada en secreto en Bruselas, de la princesa Paola Sapieha-Rozanski, hija de la princesa Maria Cristina de Orleáns-Braganza y sobrina en segundo grado del rey Juan Carlos, con el príncipe Constantin Czerwertynski. Una noticia que ha sorprendido mucho a los monárquicos brasileños que esperaban, y aún esperan, una gran boda religiosa con brillo dinástico en el palacio do Grao Para de la ciudad brasileña de Petropolis.

Ricardo Mateos